Clima
Menos estelas de los aviones evitaría 10 años de calentamiento global, según un estudio
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Evitar la formación de estelas de condensación que salen de los aviones podría retrasar hasta en 10 años el calentamiento global relacionado con el sector aéreo.
Esa es la conclusión de un nuevo informe de Klima Consulting encargargado por la federación europea Transport & Environment (T&E) y elaborado por Olivier Boucher, excientífico del IPCC (Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático).
Las estelas de condensación son líneas blancas que dejan los aviones y contribuyen al calentamiento global en una medida similar a las emisiones de CO2 de la aviación, a pesar de que solo las produce una pequeña parte de los vuelos.
El estudio, difundido este martes, indica que la contribución de la aviación al calentamiento global podría alcanzar los 0,08 grados en 2050.
A partir de 2030, reducir a la mitad el calentamiento provocado por las estelas de condensación podría evitar alrededor de 0,025 grados de calentamiento a mediados de siglo y 0,049 para 2070.
En otras palabras, la aplicación de medidas para evitar las estelas de condensación libera entre tres y cinco puntos porcentuales del presupuesto global de temperatura para el período 2025-2050 en una trayectoria de 2,0 grados de calentamiento global respecto a la era preindustrial que, de otro modo, sería consumido por la aviación.
Si el crecimiento de la aviación continúa sin control, el consumo energético mundial de la aviación podría más que duplicarse para 2050 en comparación con 2019.
REPROGRAMAR VUELOS
Con los niveles actuales de tráfico aéreo, reducir a la mitad el calentamiento global provocado por las estelas de condensación permitiría evitar entre 67 y 225 millones de toneladas de CO2 equivalente al año, calculadas sobre un periodo de 100 años. Esto equivale a entre un 7% y un 23% de las emisiones globales de CO2 de la aviación en 2025, o a las emisiones anuales de entre 15 y 50 millones de turismos de gasolina.
Abordar este problema mediante el redireccionamiento o la reprogramación de los vuelos es una de las formas más rentables de reducir el impacto climático de la aviación, según el informe. En 2019, solo un 3% de los vuelos causó el 80% del calentamiento provocado por las estelas de condensación, y una gran parte de los vuelos con mayor impacto se produjeron por la noche y durante el invierno.
“Las estelas de condensación son el objetivo más accesible de la descarbonización de la aviación. Tenemos ante nosotros una oportunidad de oro para hacer frente a estos factores que aceleran el calentamiento climático», según Ioan Bucuras, director adjunto de T&E en España.
Bucuras añade: “El simple hecho de modificar las rutas o reprogramar unos pocos vuelos podría retrasar en 10 años la contribución del sector de la aviación al calentamiento global. Evitar unas fracciones de grado tan valiosas supone una oportunidad única”.
“Reducir las estelas de condensación puede ser la única oportunidad que tiene la aviación de mantenerse en la senda de nuestros objetivos climáticos. Sabemos que funciona y que es barato, así que, ¿por qué se opone el sector de la aviación a tomar medidas?”, subraya.
MEDIDAS VINCULANTES
Pese a su impacto, no existen medidas vinculantes a escala regional ni mundial para reducir los efectos climáticos de la aviación distintos del CO2 debido, en parte, a “años de inacción, alimentados por las afirmaciones del sector de la aviación de que la ciencia de las estelas de condensación aún no ofrece suficiente certeza”, según el informe.
En 2025, la Comisión Europea comenzó a monitorizar las emisiones de la aviación distintas del CO2. Recientemente, en el marco de la revisión del Régimen de Comercio de Derechos de Emisión de la UE, propuso asignar derechos de emisión gratuitos a las compañías aéreas que logren evitar las estelas de condensación.
El informe de T&E concluye que las pruebas científicas son ya lo suficientemente sólidas como para respaldar la adopción de medidas políticas sobre las estelas de condensación, en virtud del principio de precaución.
T&E recomienda que la UE amplíe su sistema de seguimiento de las emisiones distintas del CO2 a todos los vuelos en 2027 para mejorar el conocimiento científico y que el Parlamento Europeo y los países de la UE apoyen la propuesta de la Comisión Europea de conceder derechos de emisión gratuitos del Régimen de Comercio de Derechos de Emisión a las compañías aéreas que empiecen a evitar la formación de estelas de condensación.
(SERVIMEDIA)
22 Sep 2026
MGR/gja


