Migración

Los migrantes consumen menos recursos sanitarios que los españoles al tener menos enfermedades

- La población española tiene más patologías crónicas y consume más medicamentos

MADRID
SERVIMEDIA

La ministra de Sanidad, Mónica García, aseguró este lunes que los migrantes consumen menos recursos sanitarios que los españoles, ya que la tasa de personas con tres o más problemas de salud crónicos es hasta un 65% mayor en la población nacida en España, según el informe ‘Estudio de salud y uso del sistema sanitario por la población migrante en España’, presentado hoy en la sede ministerial.

En su intervención, García insistió en que “en las últimas semanas y meses, el debate públco se ha contaminado con bulos y prejuicios sobre cuál es el impacto de la población migrante en el funcionamiento de nuestro servicios públicos y especialmente en nuestro sistema sanitario. Esos bulos aparecieron con la aprobación del Real Decreto 180/2026 con el que el Gobierno de España dio un paso decisivo para recuperar la universalidad de la asistencia sanitaria”.

Por ello, indicó que este informe “se elaboró con la mejor evidencia científica con datos sólidos. Según los datos del informe, la población migrante utiliza menos el sistema sanitario que la población nacida en España, las cuales hacen un mayor uso de todos los niveles asistenciales”.

En concreto, explicó la ministra, la población nacida en España presenta entre un 18% y un 51% más visitas a Atención Primaria, entre un 32% y un 69% más consumo de medicamentos, entre un 24% y un 38% más enfermedades crónicas que la población migrante.

Por lo tanto, señaló, “el gran desafío de la sanidad española no tiene nada que ver con el origen de las personas y pacientes, sino con una realidad demográfica y epidemiológica: el envejecimiento de la población, el aumento de la esperanza de vida y de las enfermedades crónicas, así como la necesidad creciente de cuidados y seguimiento continuado”.

21 PROBLEMAS DE SALUD

El estudio compara el estado de salud de los nacidos en España con el de personas procedentes de cinco grandes áreas geográficas del mundo (Europa UE, África, Latinoamérica, Mediterráneo Oriental y Otras regiones), siguiendo la clasificación de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Para ello, se seleccionaron los 21 problemas de salud que concentran más gasto y presión asistencial, al requerir más consultas, tratamientos y seguimiento médico. De hecho, la población autóctona presenta una prevalencia superior en 16 de las 21 patologías estudiadas en comparación con todas las regiones analizadas.

En cuatro de ellas —trastornos de ansiedad, trastornos del metabolismo lipídico, infecciones respiratorias agudas del tracto superior y asma— las tasas de prevalencia superan en más de 20 puntos las registradas en el resto de las regiones.

El informe también identifica ámbitos en los que la situación de salud es muy similar entre los distintos grupos analizados. Es el caso del infarto agudo de miocardio, con una tasa de 8,7 por mil en personas nacidas en España frente a 8,8 en las procedentes de la Unión Europea, así como de la hipertensión no complicada, que presenta cifras prácticamente equivalentes entre la población autóctona (172,2) y la originaria de África (174,4).

SALUD MENTAL

Esta convergencia se observa igualmente en el ámbito de la salud mental, donde el porcentaje de personas que acudieron a un profesional en el último año es casi idéntico: 18,2% en nacidos en España y 18,1% en población nacida en el extranjero.

Sin embargo, hay cinco excepciones en las que la población migrante presenta peores indicadores de salud. La primera es la diabetes mellitus no insulinodependiente, con una tasa de 103,2 por mil en personas procedentes del Mediterráneo Oriental, frente a 69,3 en la población nacida en España.

La población de origen africano registra una mayor incidencia de hipertensión no complicada (174,4 frente a 172,2) y de insuficiencia renal crónica (26,2 frente a 21,2). Del mismo modo, las personas nacidas en Latinoamérica declaran en mayor proporción problemas con el sistema sanitario (27,1 frente a 15,9), lo que evidencia barreras administrativas y burocráticas en su relación con los servicios públicos.

Respecto a la carga de enfermedad crónica también es notablemente mayor entre los nacidos en España. El informe señala que este grupo presenta la tasa más elevada de multimorbilidad (presencia de al menos un problema de salud crónico), con 472,3 casos por mil personas, lo que supone una tasa entre un 24% y un 38% superior a la de regiones como Latinoamérica o la Unión Europea.

PLURIPATOLOGÍAS

De hecho, la tasa de personas que padecen tres o más problemas de salud crónicos es hasta un 65% mayor en la población nacida en España que en otras regiones.

Este perfil epidemiológico se traduce en un uso de recursos farmacéuticos dispar. La población autóctona registra un consumo de medicamentos (Dosis Diaria Definida) de 1.503,2, una cifra que supera en un 62,7% a la de la población procedente de África y en casi un 50% a la de Latinoamérica.

En este sentido, la ministra de Sanidad destacó que este nivel de salud tiende a empeorar con los años de estancia en España. El informe atribuye este deterioro a la desigualdad en el acceso a recursos básicos como una vivienda digna o una alimentación saludable, así como a condiciones laborales más precarias y a la exposición continuada a los factores de riesgo de la sociedad de destino.

Asimismo, “el documento identifica que las barreras legales, administrativas y lingüísticas dificultan el acceso a los servicios de prevención y diagnóstico precoz, lo que puede derivar en un agravamiento de las patologías si no se garantiza una atención sanitaria universal efectiva”, remarcó.

A todo ello, recordó que “las personas migrantes contribuyen al sistema sanitario a través de sus impuestos indirectos. Además, la regularización de este colectivo también va a permitir que puedan contribuir al sistema sanitario a través de sus cotizaciones. De hecho, contribuye más una persona migrante que cualquier defraudador fiscal”.

(SERVIMEDIA)
01 Jun 2026
ABG/gja