Pesca
La mitad de los productos de calamar de Bruselas y Milán carecen de información básica para los consumidores
- Según un nuevo estudio de Oceana
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Cerca de la mitad de los productos de calamar analizados y puestos a la venta en Bruselas (Bélgica) y Milán (Italia) carecen por completo de información esencial par a los consumidores, como el nombre de la especie o la zona de captura.
Esa es la conclusión principal de un estudio elaborado por Oceana y dado a conocer este jueves. La ONG constata que esos productos también presentan riesgo de estar vinculados a pesca ilegal o a abusos contra los derechos humanos, ya que más del 90% son importados de aguas distantes de los océanos Índico, Pacífico o Atlántico suroccidental.
Estos productos incluyen con frecuencia especies de alto riesgo, como el potón del Pacífico, el calamar de la India y la pota argentina, especies asociadas a flotas que operan con una gestión deficiente, escasa transparencia y casos documentados de trabajo forzoso y pesca ilegal, dependiendo del país que captura el calamar y que controla los buques.
El análisis, que incluye 198 artículos de calamar procedentes de supermercados, pescaderías, restaurantes e incluso de las cantinas del Parlamento Europeo y de la Comisión Europea, evidencia la necesidad de modificar las normas de etiquetado de productos del mar, según Oceana.
Por ejemplo, solo un 4% de los restaurantes proporcionaron información sobre la especie, incluso tras consultar directamente al personal.
ETIQUETADO BÁSICO
Aunque la legislación de la UE exige un etiquetado básico para los productos pesqueros frescos y congelados que incluya la especie, la zona de captura y el arte de pesca, estas normas no aplican para los productos preparados y conservados, como el atún en lata, las barritas de pescado, ni a los alimentos servidos en restaurantes y catering.
Además, el análisis de ADN revela que el 71% de las muestras que indican el Atlántico nororiental o el Mediterráneo como lugar de captura corresponden, en realidad, a especies originarias del Pacífico o del Atlántico suroccidental, lo que evidencia casos de etiquetado erróneo o deliberadamente fraudulento.
“Nuestra investigación demuestra que, sin un etiquetado claro, los consumidores pueden comprar productos procedentes de pesquerías con prácticas ambientales o laborales deficientes, mientras que los operadores que cumplen las normas se ven afectados por la competencia desleal”, según Marine Cusa, asesora política de Oceana en Europa.
Cusa añade: “Instamos a la Comisión Europea a que haga obligatoria la información básica para todos los productos del mar, incluidos aquellos que se consumen habitualmente empanados o en restaurantes, como el calamar, un grupo de especies especialmente vulnerable a cadenas de suministro opacas y vinculaciones con pesca ilegal y no regulada”.
Con todo, Oceana exigió reforzar las normas de información al consumidor de la UE para todos los productos del mar, con el fin de proteger a la ciudadanía y al océano.
(SERVIMEDIA)
27 Nov 2025
MGR/clc


