Elecciones Andalucía

Moreno y Feijóo apelan a los indecisos y "socialistas abochornados" para atar la mayoría absoluta del PP

- El candidato del PP amaga con cantar en el cierre de campaña mientras intenta capitalizar el voto útil para que Andalucía sea "libre" de Abascal y castigar a Sánchez

MÁLAGA
SERVIMEDIA Pablo Taboada, enviado especial

El candidato del PP a la reelección como presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, y el presidente de su partido, Alberto Núñez Feijóo, se dividieron este viernes en el cierre de campaña de las elecciones autonómicas del 17 de mayo para peinar todo el territorio y pedir el voto a los indecisos y “socialistas abochornados”. La vocación es reeditar la histórica mayoría absoluta de 2022 que, según las encuestas, acarician con los dedos.

Los populares salieron a las calles en los 785 municipios de Andalucía para darle a Moreno el “empujón” final que reclamó a menos de 48 horas de que se cierren las urnas y empiece el recuento de las papeletas. Pero el grueso del partido se volcó con su candidato en su periplo por Sevilla, Granada y Málaga, y con Feijóo en su mitin por separado en Almería.

La euforia lleva instalada en las filas populares desde el inicio de la campaña electoral. Moreno y Feijóo se han esforzado en bajar el suflé durante estos 15 días. Hacer pedagogía de que un exceso de confianza puede provocar un gatillazo como el de las traumáticas elecciones generales de 2023. Y advertir de que solo una movilización masiva garantiza una victoria inapelable e histórica, con todo lo que ello conlleva que sea en Andalucía, hasta hace poco monopolio de la izquierda.

Sin embargo, ninguno de los dos pudo resistirse a dejarse llevar por los vientos que soplan a favor de la mayoría absoluta. El Anfiteatro almeriense de la Rambla colgó el cartel de aforo completo y se fue con el susto en el cuerpo al ver cómo Feijóo, contagiado del júbilo de su partido, casi se cae al saltar de forma enérgica al escenario.

Solo una hora después y a más de 200 kilómetros, en la “fiesta” del PP en la Plaza Antoñito Garrido Moraga de Málaga, Moreno amagó con entonar ‘Kilómetro sur’, su canción de campaña. La performance tendrá que esperar, al menos, hasta el domingo, y siempre y cuando saque la mayoría absoluta. Todo lo que no sea repetir los 55 escaños será un fracaso, reconocen dirigentes del PP andaluz consultados por Servimedia.

"LIBRE" DE SÁNCHEZ Y ABASCAL

Feijóo ha reclamado al voto para Moreno en clave nacional bajo el argumento de que “vale por dos: para que tenga una mayoría estable y para cambiar el Gobierno de España”.

Con eso mismo ha jugado el presidente andaluz en los últimos días: su tesis es que en el seno del PSOE se producirá una rebelión contra Sánchez si el PP consigue la absoluta y el PSOE sufre una “derrota severa” que le hunda por debajo de los 30 escaños. Al mismo tiempo, Moreno pide el voto progresista argumentando que solo él puede gobernar y lo único que queda por dilucidar es si lo hace “solo o acompañado” por Vox.

“Ojalá que tengamos esa estabilidad. Ojalá que no dependamos de una sola persona, que no es andaluz y que desde un despacho de Madrid, sin entender nuestras realidades y sin comprender nuestros sueños ni nuestros anhelos, pueda tener el poder de tumbar un presupuesto de 53.000 millones de euros, que es fundamental para nuestra estabilidad”, dijo en alusión a Abascal, al que no nombró directamente.

CÁDIZ, CÓRDOBA, HUELVA Y MÁLAGA

El PP cierra la campaña con un sabor de boca inmejorable, que se ha traducido en un baño de masas constante para el candidato, incapaz de satisfacer con un selfi a las hordas de simpatizantes que le han arropado en los numerosos mítines que ha protagonizado y que han agolpado a sus guardaespaldas, extenuados al cierre de la campaña. La realidad es que ahora “las sensaciones se tienen que traducir en votos”, como se ha hartado a pregonar Feijóo.

Las encuestas publicadas el lunes –el último día que permite la ley electoral– dejan en el aire la mayoría absoluta. Y los ‘trackings’ del PP apuntan a que podrían perder un escaño en las provincias de Cádiz, Córdoba, Málaga, Huelva e incluso en Sevilla, la mayoría a costa de Adelante Andalucía.

Los de José Ignacio García cimentan su crecimiento a través de la caída del PSOE, pero ganan terreno al PP por la lógica de la ley d’Hondt, que les mete en el reparto de escaños gracias a su subida fulgurante. Todo se puede decidir por menos de “15.000 votos”, según Moreno. Y es que cabe la posibilidad de que los populares avancen en porcentaje de voto y pierdan al mismo tiempo escaños.

CAMPAÑA 'MODERADA' Y SIN ERRORES

La campaña del PP ha transitado sin errores y fiel a la idiosincrasia de Moreno, autodenominado como “un pan sin sal”. No hubo grandes errores como los que torpedearon anteriores campañas del PP; los movimientos más arriesgados de Moreno fueron su canción ‘El kilómetro sur’, convertido en un himno de los populares, y su fotografía con la vaca Blanca.

El invitado estrella ha sido Borja Sémper, principal cara de los moderados en Génova y recién reincorporado a la política tras superar un cáncer de páncreas, en vez de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, envuelta en la polémica por su viaje a México, o del activista Vito Quiles, protagonista en el cierre de Aragón.

Y el discurso se ha centrado en hacer balance de gestión y atacar el centro para evitar los “líos” en los que Vox ha metido al PP en Extremadura, Aragón y Castilla y León, aunque en el final han apretado con mensajes en clave nacional y contra Sánchez para mantener a Vox frenado, una de las fórmulas del éxito que hace alcanzable la mayoría absoluta.

LAS "CANTADAS" DE MONTERO

Las “cantadas” de la candidata del PSOE, María Jesús Montero, también han facilitado el trabajo del PP. Los populares celebran que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, haya apostado por una candidata que de partida era “imposible” por ser la ministra de Hacienda que “ha subido 100 veces los impuestos” y ha pactado la quita de deuda o la financiación singular de Cataluña con los independentistas catalanes.

La puntilla ha sido la trágica muerte de los dos agentes de la Guardia Civil en las costas de Huelva durante la persecución de una narcolancha, que definió como “un accidente laboral”. Tuvo que rectificar al día siguiente y el PP, lejos de darle una tregua, hizo una sangría en respuesta de sus ataques por los errores en los cribados de cáncer de mama.

Otra de las claves, precisamente, es que Moreno ha logrado contener el desgaste de esa crisis, la mayor que ha sufrido su Gobierno en sus casi ocho años. El presidente no ha dado apenas explicaciones durante la campaña, aunque sí se ha comprometido a cambiar todo el sistema y ha asegurado que ninguna mujer falleció a causa de este fallo “imperdonable”. Con todos estos ingredientes, hay cargos que se permiten la licencia de soñar con llegar incluso a los 60 escaños. Otros, en cambio, creen que sería una proeza alcanzar los 55 para gobernar sin ataduras.

(SERVIMEDIA)
15 Mayo 2026
PTR/clc/nbc