Ampliación

Investidura

Moreno pide a Vox “generosidad” en su primer discurso de investidura y evita asumir la “prioridad nacional”

- “Mi carácter y mis valores son sólidos y no cambiarán por coyunturas políticas”, dice en una intervención sin una sola alusión a la inmigración

MADRID SEVILLA
SERVIMEDIA

El presidente en funciones de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, abrió este lunes la sesión de investidura advirtiendo a Vox de que solo caben “dos opciones”: “el bloqueo y quien sabe si repetir elecciones; o interpretar con inteligencia y generosidad el mandato de los andaluces”. Lo hizo en un primer discurso ante el Parlamento andaluz que duró casi hora y media, y en el que evitó incluir la “prioridad nacional” dentro de un programa político con el que promete “gobernar para todos”.

La puesta en escena de Moreno no ha gustado a Vox, que ya ha anticipado que votará en contra de la investidura del dirigente del PP andaluz mañana, martes, y que ya ha dejado en el aire su posición de cara a la votación definitiva del jueves.

El presidente andaluz reconoció que el proceso de negociación sigue “abierto” y pidió a su contraparte “ceder buscando el interés general de los andaluces”. No obstante, también remarcó ante el Pleno que su “carácter y valores son sólidos y no cambiarán por coyunturas políticas”.

Tras la celebración de las elecciones autonómicas del 17 de mayo, en las que el PP ganó con contundencia, pero se quedó a 20.000 votos de la mayoría absoluta, Moreno rechazó la “prioridad nacional” y apostó por gobernar en solitario. Se desconoce qué flecos quedan encima de la mesa, pero estas dos cuestiones podrían ser parte de las razones que explican la falta de acuerdo.

A pesar de las circunstancias, Moreno llegó sonriente al Parlamento andaluz, donde le esperaban el presidente de la Cámara, Jesús Aguirre, y el del Senado, Pedro Rollán. Escoltado por su ‘número dos’ en el PP, Antonio Repullo, y su portavoz parlamentario, Toni Martín, entró en el hemiciclo con esa misma pasmosa tranquilidad, sin dar pistas a los periodistas, agolpados en la puerta al Parlamento. Sí les reconoció que lo que espera de esta sesión de investidura es “sentido común”, que es precisamente el lema de campaña con el que los de Abascal concurrieron a las elecciones.

Moreno no rehuyó el debate de pactos. Nada más arrancar su discurso, advirtió a todas las partes de que los andaluces les han “enseñado el camino que quieren seguir los próximos cuatro años”, dando al PP una “victoria rotunda e inapelable” en las urnas.

“GENEROSIDAD Y RESPONSABILIDAD”

El presidente en funciones se hizo cargo de que no ha sido “suficiente” para gobernar sin necesidad de buscar apoyos parlamentarios, pero insistió en que hay que cumplir con “el deseo democrático del pueblo andaluz” y allanar, de algún modo, su tercer mandato en San Telmo.

Moreno evidenció que quiere gobernar en solitario alegando que, de las tres elecciones autonómicas celebradas en los meses previos –Extremadura, Aragón y Castilla y León, donde Vox sí ha entrado en los ejecutivos–, Andalucía fue la región en la que el PP ha estado más cerca de la mayoría absoluta. Así, destacó que solo le faltan dos ‘síes’ en la votación de mañana, martes, o cuatro abstenciones en la del jueves para ser investido.

También ignoró la “prioridad nacional” que sí aceptaron María Guardiola, Jorge Azcón y Alfonso Fernández Mañueco. Moreno solo pronunció la palabra “prioridad” para señalar que la primacía “absoluta” para su Ejecutivo serán la sanidad pública y la vivienda.

Además, evitó hacer alusión alguna a la inmigración después de que se presentara a las elecciones con “una apuesta integradora” que se desmarcaba por completo de los postulados de Vox.

Una vez confirmado que no tiene ningún acuerdo con Vox, Moreno remarcó que “ambas parten” deben “actuar con inteligencia y generosidad para facilitar que Andalucía avance”. “Si nos enrocamos en lo que nos aleja, el acuerdo se alejará. Si avanzamos sobre aquello en lo que coincidimos, el acuerdo estará más cerca. Se trata, por tanto, de saber ceder buscando el interés general de los andaluces y confío en conseguirlo”. Ahora mismo todo está en el aire.

DOS MESES PARA UN ACUERDO

En esta coyuntura de inestabilidad, Moreno censuró que PSOE, Adelante Andalucía y Por Andalucía hayan “renunciado voluntaria y unilateralmente al diálogo”, y “apostado clara y contundentemente por el bloqueo, quitándose del medio”, y les advirtió de que, “haya elecciones o haya pacto de legislatura, su irresponsabilidad actual los hace responsables del futuro”.

“En cualquier caso”, Moreno se comprometió a que hará “todo lo posible” por seguir con “la vía andaluza” para “alcanzar consensos lo más amplios posibles”.

Antes de cruzar ese puente, tendrá que buscar una forma para llegar en menos de dos meses a un río que solo puede alcanzar de la mano de Vox. Y es que si la investidura resulta fallida, el Parlamento andaluz pondrá en marcha el reloj electoral con el 30 de agosto como fecha límite para encontrar una solución de gobernabilidad que evite una repetición electoral inédita.

Vox pedía más margen para negociar. Pero Moreno defendió su decisión de precipitar los acontecimientos con “la convicción de que no hay tiempo que perder” porque aprobar los Presupuestos “en tiempo y forma” para que entren en vigor el 1 de enero de 2027 es “vital” para Andalucía.

Los de Abascal previenen ahora a Moreno de que, si sigue por este camino, dará lugar a unas segundas elecciones al considerar insuficiente que el presidente andaluz solo haya atendido alguna de sus reivindicaciones en su discurso, como la “ralentización” del Pacto Verde Europeo, más ayudas para los agricultores o una nueva rebaja de la tarifa autonómica del IRPF.

Moreno no se mostró muy preocupado. Por el contrario, mantuvo la sonrisa cuando hizo un primer balance en su escaño con su ‘mano derecha’, Antonio Sanz, y su consejera Carolina España.

SANIDAD, “PRIORIDAD ABSOLUTA”

Moreno dedicó el grueso de su discurso a comprometer ante el Parlamento el programa electoral con el que concurrió a las elecciones para dar continuidad al “crecimiento sólido y cada vez más diversificado” del que ha gozado Andalucía en los últimos ocho años, con la idea de “intensificar e imprimir mayor ritmo a una agenda reformista y planificada para los próximos cuatro años”.

Moreno aseguró que, “unto a la vivienda, esta legislatura volverá a tener como gran prioridad el fortalecimiento del sistema público de salud”, y adelantó “una ley de garantía de la sanidad pública” para garantizar que “el presupuesto aumente todos los años y que no se reduzca la plantilla”.

También anunció que quiere “poner en marcha una auténtica la revolución del modelo organizativo en el sistema”, con “una reforma profunda del Servicio Andaluz de Salud para modernizar su organización y dar una mejor respuesta a los andaluces”.

Para ello, indició que se va a “actualizar una estructura creada hace 50 años y que ha quedado anticuada y poco operativa” con herramientas como “la inteligencia artificial, la propia digitalización y modelos organizativos de vanguardia”.

Para cerrar este capítulo, Moreno reclamó al PSOE-A que module su posición y no haga “un uso partidista” de la sanidad tras sacar “el peor resultado de su historia” en las elecciones del 17 de mayo, las cuales planteó “como un referéndum” sobre la sanidad pública.

SIN “DISCRIMINACIÓN” DE GÉNERO O LGTBI

Por otro lado, Moreno afirmó que la “ambiciosa reforma fiscal llevada a cabo en los últimos años” seguirá con una nueva rebaja de la tarifa autonómica del IRPF, una deducción de 100 euros para gafas y lentillas a menores de 25 años y la deducción del IRPF para enfermos de ELA. Además, añadió la supresión del Impuesto sobre el Patrimonio “cuando acabe la limitación aprobada por el Gobierno central” y una bonificación del impuesto de sucesiones y donaciones cuando haya una transmisión de vivienda entre hermanos.

En lo que respecta a la vivienda, admitió que no hay “soluciones mágicas, pero sí tiene una dirección clara”: “construir más vivienda, más suelo disponible, más alquiler y más colaboración entre las distintas administraciones”. Por ello, avanzó la aprobación de la segunda fase del Plan Vive para abordar la promoción de 20.000 nuevas viviendas protegidas a precio asequible, y la rehabilitación de otros 22.000 inmuebles.

En paralelo, planteó un programa de primera vivienda joven que contemplará “un sistema de aval público para facilitar el acceso a la compra de su primera vivienda”, y “un programa de ayudas” tanto al alquiler como al arrendamiento con opción de compra para menores de 35 años, permitiendo en este último caso “descontar del precio de la vivienda el 100% de lo pagado” en las mensualidades. El objetivo es “facilitar la emancipación de al menos 13.000 jóvenes andaluces”.

Por otra parte, llegue o no un acuerdo con Vox, mantuvo su “compromiso” con la prevención de la violencia de género y garantizó que su Ejecutivo seguirá “defendiendo la libertad, la igualdad y la seguridad de las personas Lgtbi”. “No puede caber ninguna desigualdad ni discriminación en nuestra tierra”.

ADAMUZ, MÁS TENSIÓN

El momento de más tensión de la primera jornada de la sesión de investidura fue cuando Moreno recriminó al Gobierno que no haya aclarado aún “las causas del accidente” ferroviario de Adamuz, en el que fallecieron 46 personas, y que nadie haya asumido “responsabilidades”.

No fue el único mensaje en clave nacional. El dirigente del PP denunció el “daño irreparable que la huelga de médicos está ocasionando en la sanidad pública”, y reclamó al Ejecutivo de Pedro Sánchez de que siente con los sindicatos y aborde una “negociación seria” para atender sus reivindicaciones y poner fin a esta coyuntura. Moreno aseguró que en Andalucía ya se han suspendido 1,5 millones de actos sanitarios con “un impacto económico en Andalucía de casi 200 millones de euros”.

Por último, reclamó al ministerio de Hacienda un nuevo sistema que acabe con la infrafinanciación de “más de 1.500 millones de euros” en los recursos que Andalucía recibe del Gobierno, y un fondo transitorio que palie esta realidad mientras se busca un nuevo modelo alternativo al planteado por la exministra María Jesús Montero que, a su juicio, nace del “pecado original del agravio y la injusticia” al estar diseñado “al dictado del independentismo catalán que pretende imponer la ordinalidad en la distribución de los recursos del Estado”.

(SERVIMEDIA)
29 Jun 2026
PTR/nbc