Andalucía
Moreno pierde la primera votación de investidura y tiene ahora 48 horas para pactar con Vox
- El presidente en funciones de Andalucía no descarta que haya una repetición electoral y ya pone fecha a esos hipotéticos comicios: el 25 de octubre
- Vox insiste en que Moreno debe asumir el concepto de “prioridad nacional” que el dirigente del PP sigue sin incluir en su programa electoral
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El candidato del PP a la reelección como presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, perdió este martes la primera votación de investidura con el ‘no’ de PSOE, Vox, Adelante Andalucía y Por Andalucía. Dispone ahora de 48 horas para cerrar un acuerdo con el partido de Santiago Abascal que evite una investidura fallida y que permita formar un Gobierno “cuanto antes”.
En concreto, la candidatura de Moreno cosechó los 53 votos a favor del PP, frente a los 56 ‘noes’ del resto del arco parlamentario. La derrota abre un primer plazo de 48 horas hasta la segunda votación, prevista para el jueves. A diferencia de la de hoy, en esa ocasión bastará con obtener más votos a favor que en contra, por lo que al candidato popular le serviría la abstención de Vox.
Si tampoco prospera ese intento, comenzará la cuenta atrás de dos meses prevista en el Estatuto de Autonomía para investir a un presidente antes del 30 de agosto. De lo contrario, Andalucía afrontará una repetición electoral sin precedentes que el propio Moreno no ha descartado durante el debate y a la que incluso puso fecha: el domingo 25 de octubre.
Bambú, sede nacional de Vox, ya ha descartado facilitar la investidura con una abstención y ha adelantado que solo hará presidente a Moreno si hay un acuerdo que pasa, principalmente, porque asuma el concepto de “prioridad nacional”. Por el momento, el dirigente del PP ha evitado incluirlo en el programa de gobierno que ha expuesto durante las dos primeras jornadas del debate.
Moreno aseguró, no obstante, que sigue viendo margen para alcanzar un acuerdo y emplazó a Vox a retomar las negociaciones en las próximas horas. El candidato popular pidió a los de Abascal centrarse en las políticas que comparten, abandonar las posiciones de máximos y actuar con “racionalidad” para desbloquear la situación.
“No hay ningún acuerdo en el mundo en el que uno inicie la negociación y la acabe con las mismas reivindicaciones y los mismos objetivos. Un acuerdo significa ceder, responsabilidad, compromiso y generosidad. Y, por tanto, si seguimos esas premisas, si trabajamos con intensidad, con serenidad, responsabilidad y generosidad, podremos llegar a ese acuerdo”, dijo en su turno de réplica al portavoz de Vox, Manuel Gavira.
LA “PRIORIDAD NACIONAL”
Gavira, por su parte, avisó a Moreno de que el pacto debe incluir “medidas claras y plazos concretos de cumplimiento”, y aclaró que el ‘no’ de Vox no busca “bloquear Andalucía, sino desbloquear el cambio de rumbo que nos han pedido los andaluces”, un giro que, a su juicio, pasa precisamente por la “prioridad nacional” que Moreno sigue evitando verbalizar.
El portavoz de Vox llegó incluso a afirmar que es “una pena” haber votado en contra de la investidura porque podrían “tener ya un acuerdo”. Sin embargo, responsabilizó al PP de haber “demorado el único acuerdo posible” al retrasar el inicio de las negociaciones y precipitar ahora el debate de investidura sin un pacto previo. “Esto de hoy no lo ha provocado Vox”, remarcó Gavira, quien admitió además que una investidura fallida “al que beneficia es a Sánchez, porque desde Moncloa está viendo cómo el PP y Vox no se ponen de acuerdo en Andalucía”.
Moreno, que mantuvo su sonrisa y un semblante relajado durante toda la sesión, también trató de destensar el ambiente. Reconoció el “esfuerzo” de Vox por alcanzar un entendimiento. Hizo guiños a la formación al reclamar la “ralentización del Pacto Verde Europeo” en la primera jornada del debate y endurecer su discurso contra la política migratoria del Gobierno de Pedro Sánchez en la segunda. Pero insistió en que ambas partes deben ceder para cerrar el acuerdo.
El dirigente popular sostiene que, a diferencia de lo ocurrido en Extremadura, Aragón y Castilla y León, Vox no puede plantear las mismas exigencias en Andalucía porque el PP se quedó a poco más de 20.000 votos de la mayoría absoluta. Moreno rechazó además la “prioridad nacional” durante la campaña y defendió desde el primer momento un Gobierno en solitario. Aunque ninguna de las dos partes ha desvelado qué flecos siguen pendientes, ambos elementos explican buena parte del bloqueo de la negociación.
EL 25 DE OCTUBRE
Más allá del pulso entre PP y Vox, buena parte de la segunda jornada del debate la protagonizó el cruce de reproches entre Moreno y la oposición. La sesión empezó con la intervención del portavoz de Por Andalucía, Antonio Maíllo, quien acusó al presidente en funciones de ser “otro peón en el tablero” de Alberto Núñez Feijóo y dio por hecho que el acuerdo con Vox acabará llegando.
Moreno, en cambio, evitó dar por cerrada la negociación y se abrió expresamente a la posibilidad de que Andalucía tenga que repetir las elecciones el próximo 25 de octubre.
Sus palabras cobran especial relevancia porque, hace apenas unas semanas, los presidentes de Aragón y Castilla y León, Jorge Azcón y Alfonso Fernández Mañueco, también deslizaron ese escenario durante sus respectivas negociaciones con Vox, aunque finalmente lograron ser investidos en el primer intento. Tampoco la presidenta de Extremadura, María Guardiola, quiso aludir públicamente a una repetición electoral cuando fracasó su primera investidura.
El malagueño, por el contrario, dejó todos los escenarios abiertos y llegó incluso a desgranar el calendario que desembocaría en una nueva cita con las urnas si ningún candidato logra ser investido antes de que expire el plazo legal, aunque esa apelación también puede responder a una estrategia negociadora para rebajar las exigencias de Vox.
EL FIN DEL “MARKETING”
“A usted le da vergüenza decir lo que está negociando con Vox, aunque no le dé vergüenza hacer lo que vaya a acordar con Vox”, le replicó Maíllo, quien sostuvo que Moreno ya ha fracasado porque Vox le ha impuesto el marco de la “prioridad nacional”, un concepto que calificó de “racista”, “clasista” y “fascista”. Acto seguido, le preguntó sin éxito si considera un enfermo mental a una persona por ser gay, asegurando que Vox sí lo hace.
Maíllo reclamó “transparencia” sobre el contenido del eventual acuerdo, una exigencia compartida por el portavoz de Adelante Andalucía, José Ignacio García, aunque este redujo la “prioridad nacional” a “un engaño racista” que “le conviene” a Moreno para “no hablar de la sanidad” y hacer creer a los andaluces que “no pueden pagar la vivienda por culpa de su vecino colombiano”.
García sostuvo que lo de este martes fue “una batalla hercúlea del PP y del señor Moreno Bonilla por mantener su personaje” y advirtió de que “la operación de marketing de Juanma” como supuesto “mártir de la democracia” que “hace cosas malas” por culpa de la izquierda ha llegado a su fin. “No le hizo falta Vox para dejar tiradas a 2.000 mujeres con cáncer de mama”, le llegó a espetar. “Vox le viene magnífico porque le permite ser el hombre moderado que no es”.
El momento de mayor tensión llegó, sin embargo, en el careo con la vicesecretaria general del PSOE, María Jesús Montero, cuando el debate se reanudó tras la pausa para comer. La exministra calificó la sesión de investidura de “fraude” y acusó a Moreno de “tapar” el acuerdo con Vox. El presidente en funciones rechazó esas críticas y replicó que no aceptará lecciones de “democracia” de una ministra de Hacienda que abandonó el Gobierno tras tres años sin presentar unos Presupuestos del Estado y cuyo “tronco”, José Luis Ábalos, ha sido condenado a 24 años de prisión.
JUEVES, ‘DIA D’
Una vez terminado el debate parlamentario y consumada la derrota en la primera votación, Moreno advirtió al conjunto del arco parlamentario de que “solamente hay dos opciones: o bloqueo, que es el peor de los casos porque llevaría, con el paso del tiempo, a una repetición de elecciones; o llegar a un acuerdo que nos permita seguir manteniendo las ambiciones y las expectativas para no frenar a una Andalucía que no para de crecer y también de mejorar”.
Así, se emplazó con Gavira —que, curiosamente, fue elegido por sorteo para ser el primer diputado en votar— a “llegar a un acuerdo” en las próximas “48 horas” para iniciar una legislatura “productiva”, “de entendimiento” y en la que puedan “conseguir que Andalucía siga liderando” su crecimiento tras la votación del jueves, fijada a las 19.00 horas. “No pierdo la esperanza, no pierdo la ilusión, no pierdo las ganas y tampoco pierdo la sonrisa de seguir trabajando por Andalucía”, remató.
(SERVIMEDIA)
30 Jun 2026
PTR/BMG/NVR/KRT/nbc


