Energía

El mundo debe duplicar las energías renovables hasta 2030 pese a un nuevo récord en 2025

- El año pasado hubo un máximo histórico de 693 GW de nueva capacidad renovable, según Irena

- Guterres: “Debemos ir más allá y más rápido para eliminar los cuellos de botella que retrasan la transición”

MADRID
SERVIMEDIA

El año pasado se batió el récord de 693 gigavatios (GW) de nueva capacidad de energías renovables, pero su tasa de crecimiento anual tendría que acelerarse hasta una media de 1.200 GW entre 2026 y 2030 para cumplir el objetivo pactado en la Cumbre del Clima de Dubái en 2023 -conocida como COP28- de triplicar la capacidad mundial renovable desde entonces hasta finales de esta década.

Así se recoge en un nuevo informe elaborado por la Agencia Internacional de Energías Renovables (Irena, por sus siglas en inglés), la Presidencia turca de la COP31 -que se celebrará el próximo noviembre- y la Alianza Global de Energías Renovables (GRA, en inglés),

El informe, difundido este lunes coincidiendo con la Semana del Clima de Nueva York, es la tercera evaluación de los avances hacia los objetivos energéticos históricos establecidos en el Consenso de los Emiratos Árabes Unidos durante la COP28.

A finales del año pasado había 5,15 teravatios (TW) de capacidad de energía renovable instalada, pero, según el informe, el mundo debe avanzar con más rapidez para reducir la brecha para alcanzar el objetivo global acordado en Dubái sobre energías renovables.

Para cumplir la meta mundial de triplicar la capacidad renovable hasta alcanzar los 11,2 TW en 2030, la capacidad instalada debe más que duplicar los niveles actuales.

El documento también muestra que la intensidad energética mejoró alrededor de un 2% en 2025, una cifra muy inferior al 4% necesario para alcanzar el objetivo de ahorro energético de la COP28, esto es, duplicar la tasa media anual de eficiencia energética mundial hasta 2030.

“PERSISTENTES CUELLOS DE BOTELLA”

El informe destaca los avances y las oportunidades, así como los “persistentes cuellos de botella” en materia de inversión, redes eléctricas y electrificación, e insta a los responsables políticos a adoptar medidas más audaces con vistas a la 31ª Cumbre del Clima, que se celebrará en Atalya (Turquía) el próximo noviembre.

Así, propone modernizar las redes eléctricas invirtiendo un billón de dólares anuales entre 2026 y 2030, más del doble de los niveles de 2025, así como desplegar tecnologías eléctricas eficientes ampliando el uso de baterías, sistemas de almacenamiento y soluciones de flexibilidad para satisfacer la creciente demanda de manera fiable.

Otras propuestas son impulsar las renovables combinando energía solar, eólica y almacenamiento para obtener energía firme, competitiva en costes y disponible las 24 horas del día, y utilizar la digitalización y la inteligencia artificial (IA) para alinear la creciente demanda de electricidad con un suministro limpio y una operación más inteligente del sistema.

“Año tras año se pulverizan los récords de energía renovable a medida que se acelera la revolución de la energía limpia. Sin embargo, debemos ir más allá y más rápido para eliminar los cuellos de botella que retrasan la transición, impulsar la inversión en los países en desarrollo y romper de una vez por todas nuestra dependencia de los combustibles fósiles, caracterizados por su volatilidad”, según el secretario general de la ONU António Guterres.

“CAMBIO IRREVERSIBLE”

El director general de Irena, Francesco La Camera, apuntó que “las energías renovables aún pueden cerrar la brecha de cara a 2030, pero la eficiencia energética se está quedando atrás, la demanda de electricidad aumenta más rápido de lo previsto y la infraestructura de las redes eléctricas no ha logrado seguir el ritmo del despliegue de las renovables”.

“Necesitamos avanzar con mayor rapidez, acelerar la electrificación y construir los sistemas necesarios para respaldarla. Esto implica ampliar y modernizar rápidamente la generación renovable, las redes, el almacenamiento y la flexibilidad. La electrificación mediante energías renovables constituye una de las herramientas políticas más poderosas para acelerar e impulsar nuevas medidas”, agregó La Camera.

El presidente designado de la COP31, Murat Kurum, recalcó que la transición energética hacia energías limpias “avanza, aunque de manera desigual”. “En Antalya, movilizaremos al mundo en torno a un nuevo objetivo basado en criterios científicos: que la electricidad cubra el 35% del consumo final de energía para el año 2035. Lograrlo exigirá centrar la atención urgentemente en los edificios, el transporte y la industria, todo ello respaldado por redes resilientes y financiación adecuada”, señaló.

El ministro de Cambio Climático y Energía de Australia, y presidente de las negociaciones de la COP31, Chris Bowen, añadió: “El compromiso de la COP28 de triplicar la capacidad de energías renovables y duplicar la eficiencia energética marcó una clara hoja de ruta. La actualización de Irena demuestra que no se está avanzando lo suficiente hacia esa meta y que debemos acelerar nuestros esfuerzos y apoyar la inversión en electrificación, abarcando desde redes modernas y sistemas de almacenamiento hasta el suministro de electricidad limpia, asequible y fiable”.

Por su parte, el presidente de GRA, Ben Backwell, indicó que hay “un cambio irreversible hacia las energías renovables como principal motor de crecimiento de la economía”. “Las recientes sacudidas geopolíticas han amenazado a las economías de todo el mundo y han devuelto la seguridad energética a los primeros puestos de la agenda global. Las renovables nos ofrecen una vía hacia la seguridad, al reducir la dependencia de combustibles importados, crear empleos cualificados y estimular el crecimiento”, apostilló.

Backwell concluyó: “Los gobiernos deben cambiar el ritmo y convertir las energías renovables en una prioridad económica nacional hoy mismo. Esto implica colaborar con las empresas para superar los obstáculos que enfrentan los proyectos de energía renovable, mediante la ampliación de las redes eléctricas, el despliegue de sistemas de almacenamiento y la electrificación de hogares, el transporte y la industria en general. La recompensa es enorme: economías más sólidas, mayor seguridad energética y una mejor calidad de vida”.

SOLAR Y EÓLICA

Lograr este nivel de despliegue supondría un cambio estructural importante en el sistema eléctrico mundial, en un momento en que el despliegue de energías renovables ya avanza a un ritmo extraordinario.

En 2025, las energías renovables fueron la fuente de nueva electricidad más competitiva en cuanto a costes en la mayoría de los mercados. La tecnología solar, en particular registró cifras récord de instalación consecutivas y se perfila como la columna vertebral de la transición energética mundial. Se prevé que las adiciones netas anuales de capacidad dupliquen para 2030 los niveles registrados en 2025.

Según el informe, para 2030 las fuentes renovables variables, como la solar y la eólica, superarán la capacidad total de combustibles fósiles y representarán el 62 % de la potencia total instalada, frente a un 35% de 2025.

Asimismo, dado que los costes de almacenamiento en baterías han descendido un 30% entre 2024 y 2025 -y un 95% desde 2010-, el almacenamiento de energía desempeña un papel fundamental para garantizar el éxito de sistemas eléctricos fiables basados ​​en energías renovables.

En consecuencia, las energías renovables disponibles las 24 horas del día (con sistemas de almacenamiento solar integrados en la misma ubicación) se están generalizando y generan ya una cuarta parte de la capacidad solar a escala de servicios públicos puesta en marcha en el mundo en 2025.

(SERVIMEDIA)
21 Sep 2026
MGR/gja