Cultura
El Museo del Prado cierra sus cuentas de 2025 con un superávit de 19,5 millones de euros
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El Museo del Prado informó este miércoles que la institución cerró sus cuentas de 2025 con un superávit de 19,5 millones de euros y unos ingresos propios de casi 40 millones de euros, con la venta de entradas como primera fuente de ingresos (26,3 millones), y un nivel de autofinanciación del 61%.
En un comunicado, el museo señaló que la institución lleva veinte años presentando sus resultados “sin salvedades y con informe de auditoría positivo”. Además, subrayó que la aportación de fondos públicos fue de 45 millones de euros, de los que 20,5 millones correspondieron a las obras del Salón de Reinos.
Los ingresos totales del Museo se elevaron hasta casi los 85 millones de euros, de los que 39,8 millones fueron ingresos propios y el resto corresponde al capítulo de aportaciones del Estado. El nivel de autofinanciación fue del 61%.
En su informe de actividades de 2025, el director del Museo del Prado, Miguel Falomir, destacó la cifra total de visitantes, que marcó un nuevo récord con cerca de 3,5 millones de personas, así como el crecimiento de las visitas a las exposiciones temporales.
Asimismo, resaltó cómo el Prado ha conseguido poner en marcha un proyecto de mejora para combinar la afluencia de público con el disfrute de los visitantes.
“Como gran museo público, nuestra obligación es extender el influjo de la cultura al mayor número posible de ciudadanos, pero debemos hacerlo de forma que este impacto sea compatible con una experiencia satisfactoria y enriquecedora. Nunca hemos estado obsesionados con las cifras absolutas, sino con asegurar que todos los colectivos estén representados entre nuestros visitantes”, dijo.
IMPACTO DE SUS MUESTRAS
En 2025, la actividad expositiva del Museo del Prado tuvo un impacto especialmente significativo gracias a proyectos como las muestras dedicadas a Paolo Veronés y Juan Muñoz, que reforzaron la capacidad del Museo para dialogar tanto con la tradición pictórica como con lenguajes contemporáneos. A ellas se sumaron exposiciones como la de Anton Raphael Mengs, que profundizó en la renovación del clasicismo en el siglo XVIII,.
La institución también remarcó la dedicada a la Virgen de Guadalupe, que permitió explorar nuevas perspectivas sobre la circulación de imágenes y la construcción de identidades culturales. El conjunto de estas propuestas contribuyó al notable crecimiento de las visitas a las exposiciones temporales y consolidó la relevancia del Prado como institución capaz de ofrecer una programación diversa, rigurosa y de gran atractivo para públicos muy distintos.
(SERVIMEDIA)
08 Jul 2026
JNV/nbc


