Cultura

El Museo Thyssen incorpora a su tienda baldosas hidráulicas inspiradas en obras de su colección permanente

MADRID
SERVIMEDIA

La tienda-librería del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza presentó este viernes las baldosas hidráulicas de la firma Mosaista inspiradas en obras de artistas como Sándor Bortnyik, Paul Klee, Juan Gris, Theo van Doesburg, Edward Hopper y Wassily Kandinsky, todos ellos presentes en la colección permanente del museo.

Se trata de piezas únicas en edición limitada, fragmentos que pueden formar murales y otros objetos, realizadas con la técnica de producción artesanal de la baldosa hidráulica. La colección surge de la colaboración entre el museo, Mosaista y la artista y diseñadora Carlota Pereiro, quien reinterpretó "detalles de las obras de las colecciones Thyssen en forma de mosaicos artesanales”.

“Buscamos colaboraciones con firmas nacionales que cuiden la artesanía”, explicó la directora de la tienda del museo, Ana Cela, quien añadió que “estas baldosas son un producto innovador en las tiendas de museos, algo que también buscamos siempre”. Según indicó, el Thyssen lleva años trabajando con firmas como “la Cartuja de Sevilla, Lladró, Loreak Mendian, Vinoselección, Santa & Cole”.

Por su parte, el director creativo de Mosaista, Iván Alvarado, señaló que “todo comenzó con la admiración por la nobleza de la baldosa hidráulica y la ilusión de crear diseños que evocaran a los grandes artistas de finales del siglo XIX y mediados del XX, pero desde una mirada contemporánea”, y añadió que la colaboración con el Museo Thyssen “reaviva los inicios de Mosaista”.

La diseñadora Carlota Pereiro afirmó que está “muy contenta de haber podido reinterpretar obras de artistas como Juan Gris, Edward Hopper o Paul Klee, y haberlas llevado a un terreno más utilitario, como es el de las baldosas hidráulicas, creando así una fusión entre arte y diseño”.

El museo recordó que “baldosas como estas se usaban en gran parte del mundo desde finales del siglo XIX y alcanzaron una extraordinaria difusión”, ya que “resultaban una solución decorativa intermedia entre el trabajo artesanal y la producción industrial”, y que “la clave del éxito fue la posibilidad de reproducir de manera ilimitada infinidad de motivos a medida de la superficie que se quería cubrir”.

Tras decaer su uso con la llegada de la construcción a gran escala, en 1979 cerró la última fábrica existente en Madrid de este tipo de baldosas. Mosaista recuperó en 2000 la técnica de Miguel Adrover, “garantía de calidad desde el siglo XIX”, y desde entonces “diseña y produce baldosas hidráulicas exclusivas con materiales de proximidad en su taller, el único de baldosas hidráulicas ubicado en la Comunidad de Madrid”.

Además, el museo informó que, como parte de la programación del Madrid Design Festival, este sábado se celebrará la primera jornada de puertas abiertas del taller de baldosas hidráulicas Mosaista, en Arganda del Rey, para ver estas piezas fruto de la colaboración entre Mosaista y el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, cita que tendrá lugar de 10.00 a 20.00 horas, con entrada gratuita.

(SERVIMEDIA)
06 Mar 2026
JNV/gja