Ciencia
El Nilo moldeó el desarrollo de una antigua capital nubia durante siete siglos
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Los cambios en la dinámica del Nilo, impulsados por el clima, moldearon el desarrollo urbano de la antigua ciudad de Napata, ubicada a orillas del río e importante centro urbano y cultural del imperio nubio de Kush (ahora en el norte de Sudán) desde el año 1070 a. C. hasta el 350 d. C.
Así se describe en un estudio elaborado por nueve investigadores pertenecientes a instituciones de Dinamarca, Estados Unidos, Países Bajos o Sudán y publicado en la revista ‘Proceedings of the National Academy of Sciences’.
Jan Peeters y Geoff Emberling, de la Universidad de Michigan (Estados Unidos), y sus colegas reconstruyeron la evolución del Nilo cerca de Napata durante los últimos 12.500 años para determinar qué procesos geológicos pudieron haber propiciado el exitoso asentamiento de Napata, una capital imperial con pirámides, palacios y templos.
El estudio sugiere que Napata debió su permanencia a un Nilo relativamente estable, que depositó arcilla durante milenios y formó una llanura aluvial fértil y densa, creando un paisaje que redujo el riesgo de inundaciones a la vez que mantuvo el acceso al agua.
“Los investigadores han estudiado la relación entre los cambios climáticos y el medio ambiente local y su impacto en las sociedades, incluyendo su desarrollo político y sus sistemas económicos”, según Emberling.
IMPERIO DE KUSH
El imperio de Kush fue un actor importante en el mundo antiguo, según Emberling. De hecho, lo mencionan la Biblia y el historiador griego Heródoto, e interactuó con Egipto, los asirios, los griegos, los persas y el Imperio romano.
Tras el colapso del imperio egipcio alrededor del año 1200 a. C., la dinastía kushita ascendió al poder, con sede en lo que hoy se conoce como Jebel Barkal, cuyo nombre antiguo era Napata. Allí, al pie de un antiguo afloramiento de arenisca, los kushitas construyeron palacios, pirámides y templos. Actualmente, Jebel Barkal es Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.
"Formaban parte de todo ese sistema mundial, pero, debido a la escasa inversión histórica en investigación en Sudán, algunas cuestiones fundamentales no se han abordado”, indica Emberling, antes de añadir: “Podríamos pensar que sabemos todo lo necesario sobre el Nilo porque se ha investigado bastante en Egipto. Pero en Sudán, el funcionamiento del Nilo es diferente”.
DOMESTICACIÓN DEL NILO
En Sudán, la geología de la región crea rápidos, cascadas e islas a lo largo del Nilo que dificultan los viajes y fragmentan los asentamientos, según Emberling. Para comprender la geología subyacente de Jebel Barkal, Peeters dirigió un equipo de investigación que incluía a un grupo de sudaneses locales y que extrajo 26 muestras de sedimentos a lo largo del valle del río donde se ubica la ciudad.
El equipo recogió muestras cada 10 centímetros y los pozos perforados alcanzaron finalmente entre cinco y 13 metros de profundidad. Mediante una técnica llamada datación por luminiscencia estimulada ópticamente, que data las muestras determinando la última vez que los granos de arena estuvieron expuestos a la luz, los investigadores pudieron vislumbrar 12.500 años de historia del Nilo.
Durante los primeros 8.000 años de este periodo, el Nilo excavó su propio valle, según Peeters. Luego, hace unos 4.000 años, el valle se niveló, lo que permitió que el río comenzara a depositar sedimentos y a acumular el lecho del valle. Desde entonces, el Nilo se ha mantenido relativamente estable, formando una capa de arcilla y limo fértiles de unos 10 metros de espesor.
Los investigadores afirman que otra característica geológica, la Cuarta Catarata del Nilo, también contribuyó a que el río disminuyera su velocidad y permitiera la sedimentación en el lugar donde Napata prosperaría posteriormente.
Las cataratas del Nilo son tramos de islas y rápidos. La Cuarta Catarata se encuentra justo aguas arriba de Jebel Barkal, y Peeters supone que gran parte de la energía del río se disipa en este tramo, lo que permite que el río deposite sedimentos y se mantenga relativamente estable durante 4.000 años.
"Los lugares donde se acumulan los sedimentos dan forma a los espacios donde la gente puede vivir, cultivar la tierra y llevar a cabo prácticas culturales y religiosas", apostilla Peeters.
(SERVIMEDIA)
03 Mayo 2026
MGR/mmr


