Salud

Las niñas con sobrepeso u obesidad tienen más riesgo de no ser madres en la edad adulta

- Según un estudio con casi 61.000 mujeres

MADRID
SERVIMEDIA

Las mujeres que tuvieron sobrepeso u obesidad durante la infancia tienen menos probabilidades de ser madres que las que contaron con un índice de masa corporal (IMC) promedio y ese efecto se hace evidente ya en torno a los 25 años.

Esa es la conclusión principal de un estudio realizado a casi 61.000 mujeres nacidas en Dinamarca y publicado en la revista ‘JAMA Network Open’. El análisis subraya que cuanto mayor es el índice de masa corporal en la infancia, mayor resulta el riesgo de no tener hijos en la edad adulta.

“Nuestros hallazgos sugieren que unos patrones de IMC menos favorables desde los seis años de edad pueden aumentar el riesgo de que las mujeres no tengan hijos a partir de los 25 años”, según Dorthe Pedersen, del Hospital Universitario de Copenhague-Bispebjerg y Frederiksberg (Dinamarca).

Pedersen añade: “Cuando las mujeres llegan a los 30 años, momento en el que muchas empiezan a intentar concebir y las dificultades de fertilidad suelen hacerse evidentes, los efectos sobre la capacidad reproductiva ya pueden estar establecidos, lo que subraya la importancia de los esfuerzos preventivos centrados en el crecimiento y desarrollo saludables durante la infancia”.

En los países de Europa occidental, alrededor de un 20% de las mujeres nacidas en torno a 1965 no tienen hijos y las tasas de natalidad están por debajo de los niveles de reemplazo.

Sin embargo, las estimaciones sugieren que solo alrededor de un 5% de las mujeres europeas de entre 18 y 40 años no tienen intención de tener hijos, lo que indica que la mayoría de las personas sin descendencia probablemente no desean tenerlos.

ESTATURA Y PESO

Es bien sabido que un IMC más elevado en las mujeres se asocia con una menor capacidad reproductiva, pero la investigación sobre la contribución del índice de masa corporal en las primeras etapas de la vida a la ausencia de hijos y la infertilidad en la edad adulta ha sido limitada.

Para profundizar en este tema, los investigadores analizaron datos de 60.864 mujeres del Registro de Salud Escolar de Copenhague (que incluye a casi todas las niñas que asistían a la escuela en esa ciudad) nacidas entre 1950 y 1989.

Todas tenían edades comprendidas entre los 35 y los 76 años en la actualidad y, además, se disponía de información sobre la estatura y el peso medidos en los exámenes médicos escolares anuales desde los 6 hasta los 15 años. Todas estaban vivas a los 18 años, no emigraron y no se perdió su seguimiento.

Las mujeres se agruparon en función de cinco trayectorias distintas del IMC infantil (modeladas para capturar los cambios de crecimiento infantil) entre los 6 y los 15 años: por debajo de la media (13.460 niñas, un 22%), media (22.608, un 37%), por encima de la media (15.431, un 25%), sobrepeso (7.060, un 12%) y obesidad (2.305, un 4%).

Los investigadores identificaron a niñas que posteriormente dieron a luz entre los 18 y los 45 años, mediante la vinculación con el Registro Médico de Nacimientos danés (1977-2022).

Durante el periodo de estudio, el 78% (47.669) de las mujeres dieron a luz (a una edad promedio de 27 años) y un 22% permanecieron sin hijos (13.195).

“PREOCUPANTE”

Tras ajustar los datos para tener en cuenta factores potencialmente influyentes, como la cohorte de nacimiento y el nivel educativo más alto alcanzado por los padres, las mujeres con una trayectoria de sobrepeso u obesidad desde los seis años de edad tenían menos probabilidades de dar a luz en comparación con las mujeres con una trayectoria promedio de IMC durante la infancia, especialmente a edades más avanzadas.

Por ejemplo, entre los 25 y los 29 años, las mujeres con una trayectoria de obesidad en la infancia tenían un 22 menos de probabilidades de dar a luz que las mujeres con una trayectoria promedio de IMC en la infancia, y un 42% menos de probabilidades de dar a luz entre los 30 y los 34 años.

De manera similar, las mujeres con una trayectoria de sobrepeso tenían un 9% menos de probabilidades de dar a luz entre los 25 y los 29 años que las mujeres con una trayectoria de IMC infantil promedio, y un 26% menos entre los 30 y los 34 años.

“Si bien la edad avanzada es un factor determinante en la infertilidad y el aplazamiento de la maternidad contribuye sustancialmente, el sobrepeso y la obesidad parecen aumentar aún más estos riesgos a través de mecanismos fisiológicos y sociales, que posiblemente incluyan efectos en la calidad de los óvulos y alteraciones hormonales. Por lo tanto, resulta preocupante que una de cada tres niñas en edad escolar en Europa tenga sobrepeso u obesidad”, según Pedersen.

Jennifer Baker, presidenta electa de la Asociación Europea para el Estudio de la Obesidad (EASO, por sus siglas en inglés), añade: “Nuestro estudio abre el camino a una mejor comprensión de cómo el sobrepeso y la obesidad durante la infancia pueden contribuir a la infertilidad involuntaria”.

“En términos más generales, nuestros hallazgos sugieren que la salud reproductiva tiene orígenes mucho más tempranos de lo que se suele creer. Debemos concebir la infertilidad como una experiencia física y social acumulativa, cuyos efectos comienzan muchos años antes de que las mujeres deseen quedar embarazadas”, subraya.

(SERVIMEDIA)
06 Ago 2026
MGR/mag