Observatorio EPOC

Los nuevos tratamientos biológicos contra la EPOC reducen hasta un 40% las hospitalizaciones

- Tres de cada cuatro personas con enfermedad pulmonar obstructiva crónica siguen sin tratamiento pese a causar unas 30.000 muertes al año en España

- Neumólogos y sanitarios reclaman aprovechar los nuevos medicamentos y crear una estratégica nacional contra la EPOC: "Podemos cambiar el curso de la enfermedad"

VÍDEO: los clientes de Servimedia disponen de imágenes y sonido de estas declaraciones en el enlace https://servimedia.tv/TotalesNuevosTratamientosEPOC

MADRID
SERVIMEDIA

Los nuevos tratamientos biológicos han abierto una nueva etapa en el abordaje de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) al lograr reducciones de hasta el 40% en las hospitalizaciones de determinados pacientes. Estos avances en nuevos medicamentos suponen una revolución terapéutica para una patología que, actualmente, tiene a tres de cada cuatro pacientes sin diagnóstico, afecta a unos tres millones de españoles, causa cerca de 30.000 muertes al año y genera más de 100.000 hospitalizaciones.

Especialistas en neumología, medicina interna, medicina del trabajo y gestión sanitaria coincidieron en reclamar que la EPOC sea declarada una enfermedad estratégica para el Sistema Nacional de Salud (SNS) y denunciaron que continúa siendo una patología "invisible" para una parte importante de la sociedad y del propio sistema sanitario.

La petición fue formulada durante la mesa redonda 'Retos asistenciales de la EPOC: cómo responder a las necesidades de hoy', celebrada en la sede de la agencia de noticias Servimedia dentro de una jornada organizada por el Obervatorio de Salud, con el apoyo de GSK y Oximesa. Aquí defendieron la necesidad de "actualizar las políticas sanitarias" para incorporar los avances diagnósticos y terapéuticos desarrollados durante la última década.

El neumólogo del Hospital Memorial Publio Cordón José María Echave-Sustaeta resumió esa reclamación: "La EPOC tiene que ser una enfermedad estratégica para el Sistema Nacional de Salud". A su juicio, la enfermedad "no ha recibido una atención acorde a su impacto sanitario" pese a tratarse de una de las principales causas de mortalidad y hospitalización. "La última estrategia de la EPOC es de 2009 y se revisó en 2014. Toda la innovación terapéutica posterior está ausente", lamentó.

Buena parte del debate estuvo marcada por el cambio que está experimentando el tratamiento de la enfermedad gracias a la llegada de los biológicos, una herramienta terapéutica que hasta hace poco no existía para estos pacientes. "Tenemos tratamientos ahora mismo que son capaces de modificar la evolución de la enfermedad", afirmó Echave-Sustaeta, quien defendió que la situación clínica actual es "radicalmente distinta" a la de hace apenas unos años.

LA REVOLUCIÓN DE LOS BIOLÓGICOS

Este neumólogo explicó que antes existía un límite terapéutico para los enfermos con peor evolución clínica: "Hasta hace unos meses llegaba un momento en el que ya no teníamos más opciones terapéuticas. Ahora ha venido el mundo de los biológicos". Estos tratamientos están dirigidos a perfiles específicos de pacientes que presentan inflamación de tipo eosinofílico y continúan sufriendo exacerbaciones a pesar del tratamiento convencional inhalado". En su opinión, en estos casos, la evidencia científica "muestra resultados especialmente relevantes".

La exacerbación es un empeoramiento agudo y repentino de los síntomas habituales de la enfermedad, especialmente de la falta de aire (disnea), la tos y la producción de mucosidad, que obliga a modificar el tratamiento y, en los casos más graves, puede requerir atención urgente o ingreso hospitalario.

"La evidencia dice que, cuando los utilizamos en el paciente apropiado, reducimos las hospitalizaciones en un 40%", afirmó en referencia a los últimos tratamientos biológicos desarrollados. Además, señaló que también se observan reducciones significativas en el número de exacerbaciones, uno de los principales factores de empeoramiento clínico de los pacientes con EPOC.

El doctor Echave-Sustaeta destacó que aproximadamente un 40% de los enfermos presenta este perfil inflamatorio y podría beneficiarse de estas nuevas estrategias terapéuticas. Por ello, lanzó un mensaje directo a los pacientes: "Si tuviera un paciente delante, le diría que no tenga miedo de ir a su médico porque podemos cambiar el curso de la enfermedad".

La valoración fue compartida por el jefe de Medicina Interna del Hospital Universitario de El Escorial, Pedro Gargantilla, quien calificó los avances de la última década como una "verdadera revolución farmacológica". "Durante mucho tiempo prácticamente no teníamos herramientas. Hoy disponemos de tratamientos de larga duración, más cómodos y más eficaces", afirmó. Los nuevos medicamentos están contribuyendo a mejorar la adherencia terapéutica, reducir las crisis respiratorias y aumentar la calidad de vida de los pacientes, destacó este internista.

El doctor Gargantilla se mostró optimista sobre el impacto futuro de estas terapias. "Es posible que dentro de cinco años haya muchas menos hospitalizaciones", indicó al referirse a la combinación de innovación farmacológica, diagnóstico precoz y una mejor organización asistencial.

EL GRAN PROBLEMA: INFRADIAGNÓSTICO

Pese a estos avances, ambos doctores coincidieron en que el principal obstáculo continúa siendo el infradiagnóstico. Echave-Sustaeta recordó que España mantiene desde hace años tasas de infradetección cercanas al 75%, lo que significa que la mayoría de las personas afectadas desconocen que padecen la enfermedad. "¿Cómo es posible que la EPOC sea una enfermedad invisible?", se preguntó durante el debate.

Este neumólogo recordó que más de tres millones de personas conviven con esta patología. "Podemos hacer muchas cosas por estos pacientes, pero si no sabemos que existen no les hacemos nada", en referencia a la necesidad de identificar a los potenciales enfermos. Los participantes coincidieron en que uno de los mayores desafíos es abandonar un sistema que actúa cuando el paciente ya está enfermo para avanzar hacia otro capaz de anticiparse al problema.

Durante el encuentro también se puso el foco en los colectivos especialmente afectados por el infradiagnóstico. Gargantilla alertó de que las mujeres continúan estando menos diagnosticadas que los hombres debido a la persistencia de determinados sesgos clínicos. "Nos han enseñado que una mujer con falta de aire tiene ansiedad y un hombre con falta de aire tiene EPOC", denunció.

Para Echave-Susaeta, el modelo tradicional basado en esperar a que el paciente consulte por síntomas "no ha permitido mejorar las cifras de diagnóstico". Por ello, defendió aprovechar las historias clínicas informatizadas, los cuestionarios de riesgo y la inteligencia artificial (IA) para localizar "de manera temprana" a las personas con más probabilidades de desarrollar la enfermedad. "Ahora que tenemos historias clínicas informatizadas podemos identificar pacientes de riesgo en función de la edad, del tabaquismo, de las visitas a urgencias o del consumo de antibióticos. El mundo de la EPOC ya no va por hacer cribados masivos, sino por identificar mejor a quienes tienen más probabilidades de padecer la enfermedad", explicó.

DE REACCIONAR A ANTICIPARSE

Los ponentes coincidieron también en la necesidad de modificar el actual modelo asistencial. El subdirector general de Inspección de los Tributos de la Comunidad de Madrid, Pedro Irigoyen, defendió la transición "de un modelo reactivo a un modelo anticipativo" y denunció la "escasa inversión destinada a prevenir una enfermedad que genera una importante carga asistencial y económica". A su juicio, existe una "descompensación tremenda" entre los recursos empleados para evitar la enfermedad y los que finalmente se dedican a tratar sus consecuencias. "Lo más caro es un paciente en un hospital", manifestó.

Recordó que la EPOC causó 1.268 fallecimientos y más de 16.700 años potenciales de vida perdidos en la Comunidad de Madrid durante 2024, según los últimos datos disponibles. También señaló que los tratamientos para asma y EPOC representan en la actualidad más de 123 millones de euros de gasto farmacéutico anual en esta región. Sin embargo, insistió en que el gran problema económico no reside en los medicamentos, sino en las complicaciones de una enfermedad detectada demasiado tarde. "El sistema financia la consecuencia y no la causa", resumió.

También lanzó una reflexión que generó debate entre los asistentes: "El consejero de Hacienda no hace política sanitaria. El problema es que cuando llegan recursos adicionales las prioridades suelen ser otras, como las listas de espera".

La vicepresidenta de la Asociación Española de Especialistas en Medicina del Trabajo, Teresa del Campo, reclamó una mayor integración de la medicina laboral en las estrategias de detección precoz. "Hay espirometrías que ya se están haciendo en los reconocimientos laborales y muchas veces se desperdicia su valor", afirmó. Del Campo defendió crear equipos multidisciplinares y aprovechar mejor la información generada en los servicios de salud laboral para "identificar casos en fases iniciales". Además, recordó que la enfermedad tiene importantes consecuencias sobre la productividad y el empleo. "Se calcula que la EPOC multiplica por seis el presentismo laboral", señaló.

CÓDIGO EPOC

Por otra parte, el doctor Pedro Gargantilla defendió la creación de un "código EPOC", similar a los que existen para patologías como el infarto o el ictus, con el objetivo de mejorar la coordinación entre Atención Primaria y especializada. "La EPOC es la tercera causa de mortalidad más frecuente en los países occidentales. Tenemos códigos para otras patologías muy graves y probablemente nos falta un código EPOC", afirmó.

Este internista subrayó que la enfermedad no afecta únicamente a los pulmones: "El paciente con EPOC moderada muchas veces se muere de una patología cardiovascular. Es una enfermedad sistémica que hay que abordar desde todos los frentes". Finalmente, advirtió de que cada ingreso hospitalario empeora el pronóstico de los pacientes: "Cuando un paciente ingresa por una exacerbación de la EPOC está reduciendo su esperanza de vida".

Los ponentes concluyeron que la combinación de diagnóstico precoz, innovación terapéutica, coordinación entre niveles asistenciales, reducción de las exacerbaciones y acceso a los nuevos tratamientos biológicos puede cambiar de forma sustancial el futuro de una enfermedad que continúa siendo una de las grandes asignaturas pendientes de la salud respiratoria en España. "Conviertan la EPOC en una estrategia clara y definida", reiteró finalmente el doctor Echave-Sustaeta mientras que el doctor Gargantilla resumió el objetivo común en una expresión sencilla: "Exacerbación cero".

El encuentro fue inaugurado por la presidenta del Observatorio de Salud, Patricia del Olmo. En la apertura también participaron el director de la Unidad de Negocio de Respiratorio, Inmunología e Inflamación de GSK, Antonio Blanco, y la gerente asistencial de Hospitales de la Comunidad de Madrid, Mercedes Navío Acosta, quienes destacaron la necesidad de reforzar la prevención y mejorar la respuesta sanitaria ante una enfermedad que sigue teniendo un elevado impacto asistencial.

La jornada concluyó con un coloquio dedicado a analizar la respuesta de las comunidades autónomas ante los retos que plantea la EPOC, en el que participaron el director general de Salud Pública de Castilla-La Mancha, Joaquín Torres Moreno; la directora general de Salud Pública de la Comunidad Valenciana, Begoña Comendador; y la directora general de Salud Pública de la Junta de Extremadura, Yolanda Márquez. Los responsables autonómicos abordaron los desafíos relacionados con la prevención, el diagnóstico precoz, la coordinación asistencial y la incorporación de la innovación terapéutica para mejorar la atención a las personas afectadas por esta enfermedad respiratoria crónica.

(SERVIMEDIA)
25 Oct 2026
EDU/pai/clc