Salud
La obesidad en España se asocia con dos de cada 10 muertes por enfermedades infecciosas
- El doble que la media mundial, según un estudio
- Ese factor eleva un 70% el riesgo de infección grave o fallecimiento en el mundo
El texto se ha copiado correctamente en el portapapeles
Un 21,3% de las muertes en España causadas por una amplia gama de enfermedades infecciosas en todo el mundo -como la gripe, la covid-19, la neumonía, la gastroenteritis y las infecciones del tracto urinario y del tracto respiratorio- puede atribuirse a la obesidad.
Esa tasa duplica la media mundial (10,8%). Además, las personas con obesidad se enfrentan a un riesgo 70% mayor de hospitalización o muerte en el mundo por una infección en comparación con quienes tienen un peso saludable.
Esas son las conclusiones principales de un nuevo estudio realizado por una docena de investigadores pertenecientes a instituciones de Finlandia, Reino Unido y Suecia, y publicado este martes en la revista ‘The Lancet’.
La obesidad puede aumentar el riesgo de padecer muchas enfermedades infecciosas diferentes y los investigadores descubrieron que cuanto mayor es el índice de masa corporal (IMC), mayor es el riesgo.
ALGUNOS PAÍSES
Los autores utilizaron datos de mortalidad por enfermedades infecciosas del Estudio de la Carga Mundial de Enfermedades (GBD, por sus siglas en inglés) para modelar el impacto de la obesidad en las muertes por enfermedades infecciosas en diferentes países, regiones y en el mundo.
El análisis sugiere que 0,6 de los 5,4 millones de muertes por enfermedades infecciosas en el mundo estaban relacionadas con la obesidad en 2023, es decir, un 10,8% o una de cada 10.
Según el estudio, recogido por Servimedia, España casi duplica esa tasa (21,3%), esto es, una de cada cinco muertes. El estudio incluye datos de 204 países o territorios. Los porcentajes más altos en 2023 se dieron en Nauru (35,3%), Samoa Americana (34,4%), Tonga (34,0%), Islas Cook (32,6%), Islas Marianas del Norte (31,5%), Samoa (31,4%), Niue (30,2%) y Palaos (30,1%), todos ellos insulares del Pacífico.
Estados Unidos fue el país rico con mayor proporción (25,7%). En cambio, las tasas más bajas se dieron en Vietnam (1,2%), Timor Oriental (1,4%), Sudán del Sur (1,6%), Burundi y Camboya (1,9%), y Etiopía (2,0%).
“Las personas con obesidad tienen una probabilidad significativamente mayor de enfermar gravemente o morir a causa de una amplia gama de enfermedades infecciosas”, según Solja Nyberg, de la Universidad de Helsinki (Finlandia).
Nyberg recalca: “A medida que se prevé que las tasas de obesidad aumenten a nivel mundial, también aumentará el número de muertes y hospitalizaciones por enfermedades infecciosas relacionadas con la obesidad”.
POLÍTICAS
Para reducir el riesgo de infecciones graves, así como otros problemas de salud relacionados con la obesidad, los autores urgen a poner en marcha políticas que ayuden a las personas a mantenerse sanas y a apoyar la pérdida de peso, como el acceso a alimentos saludables asequibles y oportunidades para la actividad física.
Además, si una persona padece obesidad, resulta especialmente importante mantener al día sus vacunas recomendadas.
INGRESO O MUERTE
Durante la pandemia de covid-19, las personas con obesidad tuvieron un mayor riesgo de ser hospitalizadas o morir con la infección por el coronavirus SARS-CoV-2. Sin embargo, hubo falta de evidencia sobre si este vínculo existe para las enfermedades infecciosas en general.
Para subsanar esta falta de evidencia, el estudio utilizó datos de más de 67.000 adultos en dos estudios realizados en Finlandia y de más de 470.000 adultos en el conjunto de datos del Biobanco del Reino Unido para analizar la relación entre la obesidad y las enfermedades infecciosas graves.
Los investigadores evaluaron el índice de masa corporal (IMC) de los participantes al iniciar los estudios, a quienes se les realizó un seguimiento promedio de 13 a 14 años. La edad media al inicio del estudio fue de 42 años para el estudio finlandés y de 57 para la cohorte del Biobanco.
Los investigadores descubrieron que las personas con obesidad (definida como un IMC de 30 o más) tenían un riesgo 70% mayor de hospitalización o muerte por cualquier enfermedad infecciosa en comparación con las personas con un IMC entre 18,5 y 24,9 (peso saludable).
El riesgo subía de forma constante a medida que aumentaba el peso corporal. Las personas con obesidad más grave (IMC de al menos 40) tenían tres veces más riesgo de infección grave que las personas con un peso saludable.
El vínculo entre la obesidad y las infecciones graves fue consistente independientemente de la medida de obesidad utilizada (IMC, circunferencia de la cintura o relación cintura-altura, cuando había datos disponibles) y para una amplia gama de tipos de infección.
DIEZ ENFERMEDADES COMUNES
El estudio incluye datos sobre 925 enfermedades infecciosas bacterianas, víricas, parasitarias y fúngicas, y los autores también profundizaron en 10 enfermedades infecciosas comunes.
Para la mayoría de estas enfermedades, como la gripe, la covid-19, la neumonía, la gastroenteritis, las infecciones del tracto urinario y las infecciones de las vías respiratorias inferiores, se observó que las personas con obesidad tenían mayor probabilidad de ser hospitalizadas o morir que las personas con un IMC saludable. Pero la obesidad no pareció aumentar el riesgo de contraer VIH o tuberculosis graves.
“Nuestro hallazgo de que la obesidad es un factor de riesgo para una amplia gama de enfermedades infecciosas sugiere que podrían estar involucrados amplios mecanismos biológicos”, según Mika Kivimaki, de la University College de Londres (Reino Unido).
Kivimaki añade: “Es plausible que la obesidad debilite la capacidad del sistema inmunitario para defenderse contra bacterias, virus, parásitos u hongos infecciosos, lo que resulta en enfermedades más graves”.
Por otra parte, el vínculo con las infecciones graves no se explica por las condiciones crónicas relacionadas con la obesidad, ya que la asociación era consistente en personas obesas que no tenían síndrome metabólico, diabetes o enfermedad cardíaca, mientras que la vinculación tampoco se explicaba por factores del estilo de vida como la actividad física.
“La obesidad debilita las defensas del organismo contra las infecciones, lo que resulta en enfermedades más graves. Puede que las personas no se infecten con mayor facilidad, pero la recuperación es claramente más difícil”, indica Kivimaki.
Además, los investigadores encontraron evidencia de que perder peso puede reducir el riesgo de infecciones graves, ya que las personas obesas que perdieron peso tenían un riesgo un 20% menor de infecciones graves que aquellos que permanecieron obesos.
(SERVIMEDIA)
10 Feb 2026
MGR/clc


