Aborto
Los obispos denuncian que cada año la sociedad española esconde “bajo la alfombra” 100.000 abortos
- Argüello advierte de que se ha llegado “a un punto de extrema irracionalidad en materia de bioética al servicio de la biopolítica”
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El presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Luis Argüello, denunció este martes que la sociedad esconde “bajo la alfombra” los 100.000 abortos que se practican cada año en España, lo que refleja que “la inhumanidad del aborto”, está “detrás de las cortinas de humo y las estrategias”.
Así lo dijo en el discurso inaugural de la Asamblea Plenaria de la CEE, que se celebra esta semana en Madrid. “La sociedad occidental ha escondido completamente la cuestión del aborto bajo la alfombra. La tragedia de 73 millones de abortos al año en el mundo, cien mil en España, se ha normalizado. Hemos llegado a un punto de extrema irracionalidad en materia de bioética al servicio de la biopolítica”, argumentó.
En su opinión “Los poderes públicos no pueden mirar para otro lado, y aunque regulen el aborto y lo hagan posible, no pueden declinar su inexcusable deber de cuidar a los más débiles”, y denunció que “el atajo del aborto” para solucionar “problemas que exigen políticas públicas a favor de la familia y de la vida” es “síntoma del debilitamiento moral de nuestra democracia”.
El presidente de los obispos apuntó que "no es preciso acudir a la Biblia" para demostrar que un embrión es un ser humano, algo que los científicos afirman "por unanimidad". "Por qué ese rechazo a razonar y dejar que la ciencia -ADN, genoma, ecografía, etc- hable, informe y permita saber la verdad?"
Para el arzobispo de Valladolid, “el aborto sigue siendo hoy un tema espinoso y difícil de abordar en nuestra sociedad”. “Atreverse a hablar de ello en público se ha vuelto un tabú, casi una intromisión en la vida privada de las personas. Afirmar públicamente que el aborto es objetivamente inmoral, pues supone poner fin a la vida de una persona distinta de su madre y de su padre, es arriesgarse a escuchar fuertes descalificaciones personales, sociales y políticas”, continuó.
SÍNDROME DE DOWN
Argüello subrayó las contradicciones sobre este asunto, pues “la legislación puede castigar con una multa de 15.000 euros y hasta dos años de cárcel si se destruye un huevo de águila, pero da todo el derecho a matar a un hijo con síndrome de Down hasta el final del embarazo”.
Para el presidente de la CEE aseveró en este contexto que “una perspectiva católica no puede quedarse solo en la afirmación de la defensa de la vida en el seno materno y la lucha contra el aborto libremente provocado”. “Ha de mirar a la madre, también al padre y a las circunstancias ambientales, sociales y económicas que rodean el embarazo, la gestación y los primeros años de vida”.
Por todo ello, tendió “una mano” a las mujeres embarazas para que “no duden en solicitar ayuda si han de abordar el drama de un embarazo quizá no deseado; que la solución a una situación, tantas veces muy difícil de sobrellevar sola, no sea la eliminación de la vida que está en su seno”.
(SERVIMEDIA)
18 Nov 2025
AHP/gja


