Clima

Las olas de calor ya superan umbrales de mortalidad para los humanos

- Según un análisis de seis de ellas, entre las que hay una de Sevilla en 2003

MADRID
SERVIMEDIA

Un estudio señala que ya se están produciendo olas de calor letales con temperaturas y niveles de humedad que antes se consideraban soportables para los seres humanos y ahora rebasan condiciones de estrés térmico mortales.

El estudio fue realizado por investigadores de instituciones de Australia, Estados Unidos y Suiza, y aparece publicado en la revista ‘Nature Communications’.

El trabajo analiza las olas de calor ocurridas en La Meca (Arabia Saudí) en 2024, Bangkok (Tailandia) en 2024, Phoenix (Estados Unidos) en 2023, Mount Isa (Australia) en 2019, Larkana (Pakistán) en 2015 y Sevilla (España) en 2003.

Estos episodios presentaron condiciones climatológicamente extremas y, con la excepción de Australia, se asociaron con al menos 1.000 muertes. En los seis se superaron los umbrales de mortalidad.

"Si bien muchas personas están justificadamente preocupadas por los posibles efectos de futuras olas de calor a medida que continúa el calentamiento global, nuestra investigación muestra que se están produciendo condiciones incompatibles con la supervivencia durante los episodios de calor actuales", según Sarah Perkins-Kirkpatrick, de la Universidad Nacional Australiana.

Los límites de estrés térmico para la supervivencia humana se definieron previamente utilizando una temperatura de bulbo húmedo de 35 grados, esto es, la más baja que se puede alcanzar mediante enfriamiento por evaporación con sudoración ilimitada.

CALOR SECO

Sin embargo, un modelo desarrollado conjuntamente por investigadores de la Universidad de Sídney (Australia) y la Universidad Estatal de Arizona (Estados Unidos) demuestra que, tras tener en cuenta las limitaciones de la fisiología humana, los umbrales de estrés térmico ambiental pueden ser más fríos y secos de lo que se pensaba anteriormente.

“Los sucesos que estudiamos utilizando el modelo HEAT-Lim se produjeron todos por debajo de los 35 grados de temperatura de bulbo húmedo e incluyeron superaciones regulares de umbrales letales para las personas mayores expuestas directamente al sol”, apunta Perkins-Kirkpatrick.

Esta investigadora añade: "Además, se ha comprobado que las condiciones extremadamente calurosas y secas son tan mortales como las condiciones calurosas y húmedas”.

Las temperaturas máximas de bulbo seco en las ciudades estudiadas durante esas olas de calor oscilaron entre 41,53 grados en Mount Isa y 46,73 grados en Phoenix. Y las de bulbo húmedo llegaron a entre 24,32 grados en Phoenix y 30,85 grados en Larkana.

PERSONAS VULNERABLES

El estudio apunta que, ante las olas de calor que azotan Oriente Medio, el sur de Asia, Centroamérica, Australia e India y Pakistán, las personas de 65 años o más se enfrentan a un riesgo extremadamente alto de estrés térmico fisiológico, salvo que pudieran acceder a la sombra o a sistemas de refrigeración.

"La vulnerabilidad de los seres humanos a las condiciones extremas será cada vez más frecuente a medida que continúe el calentamiento global", indica Ollie Jay, director del Centro de Investigación sobre Calor y Salud de la Universidad de Sídney.

Jay recalca: "Las iniciativas de adaptación contra el calor y la humedad extremos son sumamente importantes, incluyendo garantizar que las personas tengan mayor acceso a la sombra, edificios diseñados teniendo en cuenta la refrigeración, ventiladores e intervenciones como la humectación de la piel”.

“Esto es especialmente importante para los grupos vulnerables, como las personas mayores, las mujeres embarazadas, los niños pequeños, las personas con enfermedades crónicas preexistentes y aquellas que tienen dificultades para acceder a una refrigeración adecuada debido a limitaciones económicas”, apostilla Jay.

(SERVIMEDIA)
12 Abr 2026
MGR/mjg