Biodiversidad
Los osos italianos son menos agresivos tras siglos viviendo cerca de humanos
- Según un estudio
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Los osos pardos de los Apeninos que viven en áreas con muchas aldeas humanas evolucionaron hasta volverse más pequeños y menos agresivos.
Esa es la conclusión de un estudio realizado por 21 investigadores de instituciones de Brasil, Eslovaquia, Estados Unidos, Francia e Italia, y publicado este lunes en la revista ‘Molecular Biology and Evolution’.
Los seres humanos han moldeado desde hace mucho tiempo los entornos en los que viven, lo que ha afectado drásticamente a los ecosistemas y la biodiversidad.
La modificación del hábitat y el uso excesivo se encuentran entre las actividades humanas con mayor impacto en la vida silvestre. A menudo ello provoca disminuciones poblacionales o cambios en las presiones selectivas, influyendo así en la evolución de las especies.
El oso pardo de los Apeninos (‘Ursus arctos marsicanus’) es una población pequeña y aislada que se encuentra únicamente en el centro de Italia, con una larga historia de proximidad a las comunidades humanas.
Investigaciones previas indican que esta población se separó de otros osos pardos europeos hace entre 2.000 y 3.000 años, y ha permanecido completamente aislada desde la época romana.
“Una de las principales causas de su declive y aislamiento fue probablemente la tala de bosques asociada a la expansión de la agricultura y el aumento de la densidad de población humana en el centro de Italia”, según Andrea Benazzo, de la Universidad de Ferrara (Italia).
RASGOS DIFERENTES
En la actualidad, la población de osos pardos de los Apeninos presenta diferencias fenotípicas significativas en comparación con otras poblaciones oseras. Sus individuos tienen cuerpos más pequeños, rasgos faciales y craneales únicos, y un comportamiento menos agresivo que las poblaciones de osos pardos europeos, norteamericanos y asiáticos.
Los investigadores se centraron en los cambios evolutivos recientes provocados por las actividades humanas en esta población de osos aislada y en peligro de extinción.
Generaron un genoma de referencia cromosómico de alta calidad para el oso pardo de los Apeninos y resecuenciaron genomas completos de una muestra de individuos. Estos se compararon con genomas de una población europea más grande en Eslovaquia, así como con genomas previamente publicados de osos pardos americanos.
Caracterizaron la diversidad genómica e identificaron señales de adaptación distintivas de esta población. Como era previsible, los osos pardos de los Apeninos mostraron una diversidad genómica reducida y una mayor endogamia en comparación con otros osos pardos.
“Sin embargo, lo más interesante es que demostramos que los osos pardos de los Apeninos también poseen características selectivas en genes asociados con una menor agresividad”, apunta Giulia Fabbri, de la Universidad de Ferrara.
RELACIÓN MENOS CONFLICTIVA
El estudio sugiere que la selección de variantes genéticas relacionadas con el comportamiento, probablemente impulsada por la eliminación de osos más agresivos por parte de los humanos, derivó en una población de osos mucho menos agresiva.
Esto ilustra cómo la invasión humana de áreas naturales provocó el declive demográfico y la erosión genómica, incrementando el riesgo de extinción, pero promoviendo involuntariamente la evolución de una relación menos conflictiva entre humanos y osos.
“Las implicaciones generales de nuestros hallazgos son claras: las interacciones entre humanos y fauna silvestre suelen ser peligrosas para la supervivencia de una especie, pero también pueden favorecer la evolución de rasgos que reducen los conflictos”, señala Giorgio Bertorelle, también de la Universidad de Ferrara.
(SERVIMEDIA)
15 Dic 2025
MGR/clc


