Medio ambiente

El Pacma pide a las autonomías que prohíban la caza para recuperar poblaciones de herbívoros en zonas incendiadas

MADRID
SERVIMEDIA

El Partido Animalista Pacma ha enviado una carta a los gobiernos autonómicos peninsulares para pedirles que prohíban la caza para permitir la recuperación de poblaciones de animales herbívoros en zonas afectadas por incendios forestales.

El Pacma consideró "innegable" que “el incremento desmedido del consumo de productos de origen animal” ha sustituido la ganadería extensiva por la intensiva y que “donde antes pastaban cientos de animales domésticos que realizaban un mantenimiento del combustible natural, ahora hay millones hacinados en el interior de macrogranjas sin acceso a él”, según informó este martes esa formación política.

“El peor incendio de la historia lo han provocado, precisamente, unos trabajos relacionados con la ganadería extensiva”, apuntó el Pacma, que fueron contratados por la Asociación de Ganaderos de Burgohondo (Ávila) para abrir un nuevo camino para el ganado junto a la cresta de la sierra de Gredos y que fueron el origen de un incendio que arrasó recientemente más de 50.000 hectáreas.

Por otro lado, el Pacma apuntó que “más del 80% de los incendios se producen por acción humana”, sobre todo prácticas relacionadas con la ganadería, como las quemas agrícolas y el uso de motores y maquinaria pesada en los montes, como en el caso de Ávila.

“La falta de animales pastando de manera natural en los montes tiene una solución: prohibir la caza”, apostilló, antes de añadir: “Mientras que cada vez más ayuntamientos están introduciendo animales en sus entornos, como cabras o incluso bisontes para que realicen esa función a modo de prevención de incendios, las comunidades autónomas no solo están permitiendo, sino que están fomentando que se mate por deporte a millones de herbívoros silvestres, como el ciervo, el gamo, el corzo o la cabra montesa, que cumplirían con esta función de manera natural, al ser grandes consumidores de hierba, matorrales y maleza".

INTERVENCIÓN HUMANA

Además, el Pacma argumentó que la caza es “otro de los motivos por los que se provocan incendios”, por lo que “prohibiéndola no solo se recuperarían las poblaciones de herbívoros que evitarían la propagación de los incendios, sino que se evitarían los relacionados directamente con esta actividad”, como el del año pasado en Aliseda (Cáceres).

Según un estudio del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), los espacios protegidos, donde está prohibida la actividad cinegética, experimentan menos incendios forestales que sus zonas periféricas.

“La caza esquilma las poblaciones de herbívoros, condiciona su distribución e impide que desarrollen plenamente sus funciones ecológicas. Entre ellas, la reducción de la vegetación combustible. La naturaleza tiene sus propios mecanismos de regulación y defensa. Es la intervención humana la que los altera y provoca los desequilibrios”, concluyó el Pacma.

(SERVIMEDIA)
25 Ago 2026
MGR/clc