Visita Papa

El Papa es “buen jefe”, trasnocha para trabajar, madruga para rezar y domina las tecnologías

- El libro ‘León XIV, el León de la paz’, de la periodista de Servimedia Almudena Hernández también cuenta que le apasionan el deporte, los coches y la música

MADRID
SERVIMEDIA

León XIV es “un buen jefe”, es una persona capaz de quedarse trabajando algunas horas después de cenar, pero que al día siguiente madruga para rezar en la capilla y siempre se ha mostrado muy interesado por las tecnologías, según el libro ‘León XIV, el León de la paz’ (Sekotia) de la periodista de Servimedia Almudena Hernández.

Así lo recoge la autora en las más de 260 páginas que dedica a Robert Prevost, a quien considera ‘el Willy Fog’ de la curia, por haber visitado más de 40 países, y ‘un papa made in Spain’, porque cuenta con “importantes vínculos con España, la ha recorrido, habla en castellano y tiene buenos amigos españoles”.

La periodista de Servimedia, que ha entrevistado para este libro a una docena de colaboradores y personas cercanas del Papa desde hace décadas, también ahonda en cómo es el pontífice en el día a día. “Un compañero suyo en la Comisión Pontificia para América Latina me contó que en los conflictos actúa ‘lleno de paz aun en situaciones de gran presión y tensión’”, explicó la autora.

La redactora de Servimedia también descubrió en León XIV a un hombre que duerme poco, pues, “después de cenar y un rato de sobremesa se podía quedar tres horas trabajando y al día siguiente era el primero en llegar a la capilla por la mañana”. Otro de sus amigos más cercanos reconoció que “tiene un ritmo de trabajo tremendo” y que “no sabe lo que es perder el tiempo”. Pero Prevost se toma respiros para poder aguantar, pues “a veces se da un paseo y hace un poco de deporte”.

“En lo que más coinciden todos los amigos, colaboradores y personas con las que ha estado, con los que he hablado, es que es un hombre que sabe escuchar, se toma su tiempo para tomar decisiones y cuando da el paso lo hace de forma firme pero no hiriente ni invasiva”, agregó.

“Mucha gente sabe que a Robert Prevost le gusta conducir, que es políglota, que su espiritualidad es la de un agustino y su pragmatismo quizás le venga por su origen norteamericano. Pero el Papa también es amante de la música, gusto que heredó de su madre, y de las tecnologías, hasta el punto de comprarse navegadores para el coche para viajar por Europa en su época de superior de la Orden de San Agustín o pedir mejorar el wifi, ya como papa, en su segunda residencia en Castel Gandolfo”, concluyó la periodista de Servimedia.

En ‘León XIV, el León de la paz’ (Sekotia), Almudena Hernández también cuenta también cómo Prevost no tiene reparo en "tomar el micrófono y cantar". "En una audiencia con la cantante Laura Pausini, ya como papa, ruborizó a la italiana diciéndole que escuchaba sus temas desde que ella despuntó en el Festival de San Remo en 1993. En otra ocasión, relata en el libro sobre Prevost la periodista de Servimedia, antes de un concierto en la plaza de San Pedro, el americano Michael Bublé reconoció a la prensa que León XIV le había pedido expresamente que cantase el 'Ave María'.

(SERVIMEDIA)
05 Jun 2026
MAG/gja