Religión

El Papa llama a los sacerdotes madrileños a estar "presentes" ante la indiferencia social al Evangelio

- León XIV pide que huyan del individualismo y se centren en Cristo y trabajen por la búsqueda de trascendencia que se percibe en muchos jóvenes

MADRID
SERVIMEDIA

El papa León XIV ha llamado a los sacerdotes que estén "presentes" ante un "marco social y cultural" cada vez más adverso donde "la fe corre el riesgo de ser instrumentalizada, banalizada o relegada al ámbito de lo irrelevante, mientras se afianzan formas de convivencia que prescinden de toda referencia trascendente".

Así lo ha indicado en una honda carta dirigida a los 1.200 sacerdotes participantes de la Asamblea presbiteral 'Convivium', convocada por la Archidiócesis de Madrid los días 9 y 10 de febrero.

Esta carta se publica en el impás de espera de la confirmación por parte de la Santa Sede de la previsible visita que el Papa realizará este 2026 a España, y que tendría una de sus escalas en Madrid, además de Barcelona y Canarias. Según confirmó Servimedia hace semanas el viaje papal se acota en torno al 10 de junio, fecha en el que se cumple el 100 aniversario de la muerte de Gaudí.

En su misiva, firmada en el Vaticano el 28 de enero, festividad de Santo Tomás de Aquino, presbítero y doctor de la Iglesia, el Pontífice traslada su "fraternidad y unidad" con los curas españoles, reconociendo que es conocedor que muchas veces este ministerio se desarrolla en medio del cansancio, de situaciones complejas y de una entrega silenciosa de la que sólo Dios es testigo".

León trasladó su "gesto de cercanía y de aliento" a los sacerdotes por el contexto que les ha tocado vivir. "En muchos ambientes constatamos procesos avanzados de secularización, una creciente polarización en el discurso público y la tendencia a reducir la complejidad de la persona humana, interpretándola desde ideologías o categorías parciales e insuficientes", dijo.

El Papa también apunta a "cambio cultural profundo que no puede ignorarse: la progresiva desaparición de referencias comunes", pues entiende que cada vez se desdibuja más "un lenguaje moral" donde eche raíces la "semilla" cristiana. "El Evangelio no se encuentra sólo con la indiferencia, sino con un horizonte cultural distinto, en el que las palabras ya no significan lo mismo y donde el primer anuncio no puede darse por supuesto", continúa.

INQUIETUD JUVENIL NUEVA

Pero el Pontífice advierte que "en el corazón de no pocas personas, especialmente de los jóvenes, se abre hoy una inquietud nueva". Y lo explica en que "la absolutización del bienestar no ha traído la felicidad esperada". También detecta que "una libertad desvinculada de la verdad no ha generado la plenitud prometida; y el progreso material, por sí solo, no ha logrado colmar el deseo profundo del corazón humano".

En resumen, Robert Prevost asegura que las propuestas dominantes "han dejado con frecuencia una mayor sensación de hartazgo y vacío", por lo que llama a los sacerdotes a estar "presentes", pero no de cualquier forma. Así, en su misiva, el Obispo de Roma define cómo deben ser los sacerdotes que necesita Madrid y la Iglesia: "No hombres definidos por la multiplicación de tareas o por la presión de los resultados, sino varones configurados con Cristo, capaces de sostener su ministerio desde una relación viva con Él, nutrida por la Eucaristía y expresada en una caridad pastoral marcada por el don sincero de sí".

En el texto, León XIV instruye a los curas sobre cómo deben trabajar, por lo que habló del sacerdocio comparándolo con la Catedral de La Almudena. Por ejemplo, sobre la fachada, "el sacerdote no vive para exhibirse, pero tampoco para esconderse". "Su vida está llamada a ser visible, coherente y reconocible, aun cuando no siempre sea comprendida. La fachada no existe para sí misma: conduce al interior. Del mismo modo, el sacerdote no es nunca fin en sí mismo. Toda su vida está llamada a remitir a Dios y a acompañar el paso hacia el Misterio, sin usurpar su lugar", remarcó.

El Papa también subrayó valores como la "fraternidad presbiteral" y apuntó a que "nadie debería sentirse expuesto o solo en el ejercicio del ministerio". "¡Resistid juntos al individualismo que empobrece el corazón y debilita la misión!", revindicó.

En una nueva llamada a la unidad, el papa León reconoció que cada carisma y espiritualidad eclesial enriquecen la fe, " pero todos permanecen orientados hacia el mismo centro".

"Miremos el centro de todo, hijos míos: aquí se revela qué da sentido a lo que hacéis cada día y de dónde brota vuestro ministerio", continuó, para pedir a los curas en los párrafos finales: "Sed adoradores, hombres de profunda oración y enseñad a vuestro pueblo a hacer lo mismo".

(SERVIMEDIA)
09 Feb 2026
AHP/gja