Periodismo

Periodistas piden más compromiso ciudadano con la verdad

MADRID
SERVIMEDIA

Con motivo del Día Mundial de la Libertad de Prensa, PEN España reunió a destacadas figuras del periodismo y la cultura para la mesa redonda 'Libertad de prensa, periodismo y creación literaria en la era digital' que reclamaron y apostaron por más compromiso ciudadano con la verdad.

“Más allá de la celebración, el Día Mundial de la Libertad de Prensa es una necesaria invitación a reflexionar”, dijo Enrique Yeves, periodista, escritor y presidente de PEN España. Han pasado 35 años desde que la Asamblea General de las Naciones Unidas y la Unesco fijaron el 3 de mayo para la conmemoración anual de “una prensa libre, independiente y pluralista”. Valores que, según Yeves, “actualmente enfrentan desafíos sin precedentes”.

Las palabras del periodista sirvieron para abrir la conversación ayer lunes en la Universidad Rey Juan Carlos. PEN España, en colaboración con el Máster en Periodismo de Investigación, Nuevas Narrativas, Datos, Fact-checking, Transparencia e Inteligencia Artificial de la URJC y el Grupo de Investigación Ciberimaginario, aprovecharon la efeméride para reunir a referentes del periodismo y la literatura con Montserrat Domínguez, Laura Freixas, Alfonso Bauluz y Antonio Rubio. Los cuatro invitados discurrieron en una mesa redonda en torno a la “libertad de prensa, el periodismo y la creación literaria en la era digital” y coincidieron en que es necesario “un mayor compromiso ciudadano con la verdad”.

Fue Bauluz, presidente de la sección española de Reporteros Sin Fronteras, quien aseguró que “ahora es necesario defender la libertad de información de todos los ciudadanos, no sólo de los periodistas”. Y puso el foco en “la necesidad de comprometer a la sociedad en esa lucha”. La periodista Montserrat Domínguez, exdirectora de contenidos de la Cadena SER, subió la apuesta y encuadró la cuestión como una obligación cívica, asegurando que “la libertad de prensa existe porque los ciudadanos la exigimos. Si dejamos caer las manos y nos rendimos, no habrá información”.

El moderador de la mesa, Enrique Yeves, apoyó las reflexiones de Bauluz y Domínguez y recordó que “hay una preocupante tendencia mundial en la que el espacio para la expresión, la cultura y la disidencia se reducen cada vez más”. Y recalcó que no es sólo una percepción. Según el Informe sobre las tendencias mundiales 2022-2025 de la Unesco, “la libertad de prensa ha experimentado su mayor declive desde 2012”. El estudio ubica las principales causas de este retroceso en la manipulación de la información con inteligencia artificial, la fragilidad económica de los medios y el aumento, en más de un 60%, de la autocensura por miedo a represalias.

La crítica literaria y escritora Laura Freixas explicó que “ya no hace falta un partido o un régimen autoritario que nos censure, sino que nos lo estamos aplicando nosotros mismos”. La autora de la novela 'Mi madre en el espejo', reconoció esta actitud “en un contexto donde la verdad se esconde detrás de supuestos criterios éticos e incluso los hechos objetivos están bajo ataque”.

Sin embargo, el periodista de investigación Antonio Rubio aprovechó su intervención para recordar que el ocultamiento de la verdad no es sólo un problema actual, sino una carga pesada que lastra a España desde que en 1968 el dictador Francisco Franco promulgara la “Ley de Secretos Oficiales”. El también presidente de honor de la Asociación de Periodistas de Investigación (API) y director del Máster en Periodismo de Investigación de la URJC/El Confidencial dejó claro que esa Ley, que sigue vigente en 2026, es un bloqueo fundamental para la labor del periodismo español. “No podemos consultar el ayer y no podemos explicar al hoy”, sentenció Rubio, tras exigir una reforma.

El debate concluyó después de que Yeves esbozó el escenario actual de “crispación política”, razón que los cuatro ponentes coincidieron en señalar como una de las principales causas del deterioro informativo. Para Alfonso Bauluz, se trata de “una política que no utiliza argumentos o inteligencia, si no sentimientos”. Rubio agregó que lo preocupante es que los medios están entrando al juego, con una prensa que “hoy es más de opinión que de información. Hay más calificativos que elementos descriptivos y explicativos”.

Para cerrar la mesa, Montserrat Domínguez invitó a los asistentes a recuperar el lenguaje, como la primera piedra de la libertad de expresión. “Que no os digan cómo se llaman las cosas, que sus palabras sean vuestras. Su capacidad soberana de escoger el lenguaje es su mayor patrimonio”, sentenció en un auditorio lleno de jóvenes periodistas.

(SERVIMEDIA)
05 Mayo 2026
s/gja

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