Medio ambiente

El petróleo derramado en el océano puede viajar más de 8.500 kilómetros

- Adherido a botellas de plástico o vidrio, según un estudio

MADRID
SERVIMEDIA

Un equipo internacional de científicos ha comprobado que el petróleo transportado por residuos marinos puede viajar más de 8.500 kilómetros por aguas oceánicas durante al menos 240 días.

Así lo explican en un estudio elaborado por 26 autores pertenecientes a instituciones de Brasil, Canadá, Estados Unidos, Francia o Suiza y publicado en la revista ‘Environmental Science & Technology’.

Desde finales de mayo hasta septiembre de 2020, miembros de Amigos de Palm Beach (FOPB), una organización sin fines de lucro dedicada a limpiar la costa de Palm Beach en Florida (Estados Unidos), notaron la llegada de una cantidad inusualmente grande de botellas de vidrio y plástico tapadas, parcial o totalmente cubiertas con residuos negros.

Ese hallazgo llamó la atención de un grupo de científicos, que trabajaron conjuntamente con integrantes de FOPB. Así, se concluyó que los restos recubiertos de residuos negros procedieron de un derrame de petróleo ocurrido en 2019 en la costa de Brasil.

Utilizando modelos de corrientes oceánicas y análisis químicos, los investigadores indican que parte de ese material petrolero logró viajar más de 8.500 kilómetros adhiriéndose a residuos de vidrio y plástico.

PISTAS PRINCIPALES

Aunque algunos plásticos pueden desplazarse miles de kilómetros en las corrientes oceánicas, el petróleo crudo o refinado no suele hacerlo. En cambio, la luz solar y los microbios descomponen el petróleo a unos 300 kilómetros de donde entró al agua.

Por eso, el origen de las botellas de plástico y los recipientes de vidrio embadurnados de petróleo a lo largo de la costa de Palm Beach en 2020 despertó la curiosidad del grupo de limpieza de FOPB.

Al no reportarse derrames en las cercanías, las pistas principales del grupo sobre el origen del petróleo fueron las etiquetas de las botellas en portugués, español e inglés, y grandes trozos de caucho que también habían llegado a la orilla.

El grupo se convirtió en científicos comunitarios cuando algunos miembros se unieron a investigadores internacionales liderados por Bryan James, de la Universidad Northeastern (Estados Unidos) y Christopher Reddy, de la Institución Oceanográfica 'Woods Hole' (Estados Unidos), para encontrar el origen de la contaminación por petróleo y plástico.

‘PETROPLÁSTICO’

James, Reddy y sus colegas plantearon la hipótesis de que el plástico y el caucho con petróleo que ensuciaban la playa de Florida podrían tener el mismo origen que la contaminación similar encontrada en la costa brasileña a finales de 2019.

Y la fuente del petróleo y el caucho podría ser el 'SS Rio Grande', un buque de suministro de la Segunda Guerra Mundial hundido en el océano Atlántico. Para comprobar su hipótesis, los investigadores realizaron simulaciones informáticas y análisis forenses de derrames de petróleo.

Modelos adicionales estimaron que los restos petroleros flotaron a la deriva durante 240 días, un periodo de tiempo consistente con las corrientes que transportaron material del derrame de petróleo de Brasil de 2019 a la costa de Florida.

Reddy concluye que los residuos plásticos pueden transportar la contaminación por petróleo mucho más allá de su origen, un fenómeno conocido como ‘petroplástico’.

(SERVIMEDIA)
10 Ene 2026
MGR/fcm