Venezuela

Plan International alerta de más dolencias físicas "sin una causa clara" entre la infancia tras los terremotos de Venezuela

MADRID
SERVIMEDIA

Plan International alertó de que, un mes después de los terremotos que sacudieron Venezuela, cada vez aparecen más dolencias físicas “sin una causa clara”, junto a signos de estrés postraumático y una sensación constante de inseguridad, con miles de niños, niñas y adolescentes que siguen viviendo en condiciones que agravan el impacto del desastre sobre su salud física y mental.

Según indicó la organización en un comunicado, al escuchar con más atención, esas molestias revelan semanas de sueño interrumpido, sobresaltos y miedo acumulado con malas condiciones de los alojamientos, acumulación de escombros y falta de cuidados adecuados que están agravando el bienestar emocional y recuperación de la infancia y sus familias.

“Cuando hace viento, corro a mi habitación, me escondo y me da miedo”, cuenta Victoria, de nueve años, en La Guaira. Naomi, de apenas cinco, describe cómo las pesadillas le impiden descansar. “Estaba en la playa y un tsunami me perseguía”, narró. Michelle, de 25 años y madre de tres niñas, resume lo que ve cada día. “Están asustados, tienen miedo. Ahora mismo, los niños necesitan apoyo psicológico que les ayude”, sentenció.

Según el último informe de la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), 107 campamentos temporales acogen ya a más de 23.800 personas, cerca del 86% de su capacidad total, mientras más de 17.900 siguen sin vivienda. Las cifras oficiales elevan a 5.208 las personas fallecidas y a 16.740 las heridas, según los últimos datos disponibles a 19 de julio.

La asesora regional de Protección de la Infancia en Acción Humanitaria de Plan International presente en el territorio venezolano, Yesica Serrano, subrayó que“una vez pasado el impacto inmediato del terremoto, las secuelas no desaparecen, se quedan con los niños, niñas y adolescentes en el cuerpo y en la mente. Un dolor de cabeza, un dolor de estómago, la dificultad para dormir o el miedo a los ruidos fuertes pueden ser señales de un malestar que no saben expresar con palabras. En esta fase de la emergencia, la salud mental de la infancia ya no puede tratarse como una respuesta secundaria. Si no atendemos a la vez el bienestar físico y el emocional, la recuperación será imposible”.

La asesora añadió que este impacto no es igual en todas las edades al destacar que “niños y niñas de distintas edades no siempre tienen las palabras o los medios para explicar lo que sienten, ni lo manifiestan de la misma manera. Los más pequeños pueden dejar de comer, mostrar dificultades para dormir, llorar sin motivo aparente o sobresaltarse con facilidad, mientras que los adolescentes tienden a aislarse, quedarse callados, mostrarse más irritables o alejarse de quienes tienen alrededor”.

UN MES DESPUËS

Por su lado, la directora general de Plan International en España, Virginia Saiz, señaló que “ha pasado un mes y el terremoto sigue dentro de miles de niños y niñas, aunque ya no se vea”.

“El miedo, las pesadillas o el insomnio son heridas tan reales como los daños materiales, y corren el riesgo de quedar olvidadas. Junto a nuestras organizaciones socias, trabajamos para que la salud mental y la protección de la infancia ocupen el centro de esta nueva fase, con una atención especial a las niñas y las mujeres, y por ello reclamamos que se recojan y utilicen datos que desagreguen por edad, para adaptar el apoyo a quienes corren más riesgo”, afirmó Saiz.

Junto a sus organizaciones socias, Plan International indicó que ofrece apoyo psicosocial individual y grupal a niños, niñas y adolescentes, ayuda a las familias a cubrir necesidades urgentes y vitales y refuerza los servicios de protección de la infancia, con especial atención a las niñas. Este trabajo incluye espacios seguros donde la infancia puede empezar a procesar lo vivido y vías de derivación hacia atención especializada en salud mental.

“Es la continuación de una respuesta que, desde los primeros días, ha distribuido agua potable, alimentos, kits de higiene (incluidos productos para la gestión de la higiene menstrual) y artículos de refugio en las zonas más afectadas”, concluyó la organización.

(SERVIMEDIA)
22 Jul 2026
JNV/gja