Ceuta

Policía y Guardia Civil vieron barcos marroquíes junto a Ceuta y discreparon sobre si cerrar la frontera

- Un mando de la Benemérita afirma que los agentes marroquíes parecían estar de “brazos caídos”

MADRID
SERVIMEDIA

Policía Nacional y Guardia Civil vieron barcos marroquíes junto a Ceuta coincidiendo con la avalancha de los pasados 30 y 31 de julio, al tiempo que discreparon sobre si cerrar la puerta del Tarajal de la frontera, que está normalmente abierta y que se dejó así pese a la entrada masiva de personas.

Así lo declararon este lunes en la Audiencia Nacional un mando de la Policía y otro de la Guardia Civil, que comparecieron como testigos y estuvieron en la frontera ceutí durante la avalancha desde el país vecino.

Fuentes jurídicas indicaron que el mando policial afirmó que la Guardia Civil le prohibió cerrar la puerta del paso del Tarajal ante el "río humano" que entró en la ciudad, mientras que el teniente coronel del Instituto Armado asumió esa decisión por el riesgo de un "tapón con aplastamiento". Según este último, prohibió el cierre porque las personas “se echarían a la playa" si no podían entrar por la frontera terrestre.

En este sentido, el mando de la Benemérita explicó que esta puerta del Tarajal "siempre está abierta" y afirmó que controlarla es competencia de su institución, no de la Policía. Por ello, asumió "plenamente" todas las decisiones tomadas en ese momento y negó haber recibido órdenes del delegado del Gobierno, de sus mandos o de cualquier otra persona sobre cómo afrontar la avalancha.

Al mismo tiempo, ambos testigos coincidieron en que vieron barcos marroquíes frente a la frontera los días de la avalancha. El teniente coronel declaró que le llamó la atención que precisamente un día de niebla hubiera seis barcos de la Armada de Marruecos, mientras que el inspector vio embarcaciones que parecían de esa Armada y una fragata española "incluso más cerca".

"NUNCA LLEGÓ LA ORDEN"

El mando de la Policía explicó que sus agentes cerraron la puerta durante varios minutos, pero desde la Guardia Civil les obligaron a abrirla de nuevo. Añadió que sus superiores le dijeron que hiciera lo que considerase.

Ante la "beligerancia" del Instituto Armado, cuyos agentes parecían indicar a los inmigrantes que fueran hacia la ciudad, el mando policial procuró redirigir la avalancha al polígono del Tarajal. Sin embargo, solo contaba con entre 20 y 25 hombres, con un refuerzo de 12 de la Unidad de Intervención Policial (UIP), y regresó a la ciudad al ver que los extranjeros llegaban a ella.

El inspector añadió que existe desde 2021 un protocolo de entrada, que reclama la ayuda de la Guardia Civil y de las Fuerzas Armadas, pero que es "inútil ante 100.000 personas" y no se activó. "Nunca llegó la orden", señaló. Describió además una "avalancha descontrolada con bastante mezcla de gente", en la que muchos parecían entrar "tranquilos".

“JAMÁS” RECIBIÓ LA ALERTA

El teniente coronel del Instituto Armado sostuvo que, si hubiera cerrado la puerta, habría podido crear "un tapón con aplastamiento", y la gente se habría tirado al mar, ya que en el paso había "familias con bebés, gente mayor". Además, aseguró que "jamás" le trasladaron que hubiera una convocatoria para entrar "el día del trono" y calculó que entraban entre 2.500 y 5.000 personas por hora.

Según el mando de la Benemérita, la noche anterior había seis barcos marroquíes: dos patrulleros, dos interceptores y dos embarcaciones menores. Explicó que le llamó la atención esta presencia por la bruma, ya que, según afirmó, la Armada marroquí "no sale esos días". Añadió que vio cómo las embarcaciones pequeñas recogían a gente y la dejaban en la playa, mientras que dijo desconocer qué hacían las mayores.

Ninguno de los dos testigos pudo precisar la posición exacta de los buques. El teniente coronel no vio barcos en aguas jurisdiccionales, aunque admitió que es difícil saberlo desde la costa, y el inspector dijo desconocer a qué distancia estaban y si el barco marroquí hacía algo, aunque sí vio a gente uniformada que dirigía a la multitud desde Marruecos "tranquilamente".

El responsable de la Guardia Civil sostuvo también que los militares marroquíes estaban "de brazos caídos" y que "no hacían más que derivar al agua" a la gente, con una "actitud activa" hacia los subsaharianos, a los que apartaron, y pasiva con sus compatriotas. Sobre lo que vio aquel día en la frontera, concluyó que "hubo autoridades marroquíes dando órdenes".

(SERVIMEDIA)
26 Oct 2026
NBC/gja

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