Vox
La portavocía de Vox en el Ayuntamiento queda en un ‘limbo’ a dos semanas del último Pleno del curso
- Carla Toscano podría ejercer de portavoz aun estando de baja, como ya hizo Almeida durante su paternidad
- El Ayuntamiento rechazó el intento de Ortega Smith de blindar la portavocía por hacer un cambio “estructural” cuando se encontraba en proceso de expulsión
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La expulsión del concejal Javier Ortega Smith de Vox en el Ayuntamiento de Madrid ha dejado la portavocía municipal de la formación en un ‘limbo’. La situación se produce mientras la portavoz adjunta, Carla Toscano, permanece de baja médica y después de que el Ayuntamiento rechazara el intento de Ortega Smith de nombrar al concejal Ignacio Ansaldo portavoz adjunto para blindar la dirección del grupo frente a las pretensiones de la cúpula nacional de Vox.
A dos semanas del último Pleno del curso político, previsto para el 21 de julio, la Portavocía de Vox en el Ayuntamiento sigue sin una solución definitiva.
Se trata de uno de los principales flecos derivados de la expulsión de Javier Ortega Smith y de su paso a la condición de concejal no adscrito, una situación inédita en el Pleno municipal.
Tras la decisión del Ayuntamiento de pasar a Ortega a no adscrito, en el grupo de Vox en el Ayuntamiento quedan dos ediles afines a la dirección nacional del partido: Arantxa Cabello, reconocida como portavoz por la dirección nacional de Vox, y Fernando Martínez Vidal. Por otra parte, están dos afines a Ortega Smith, Ignacio Ansaldo y la portavoz adjunta, Carla Toscano. Ambos expulsados también de su partido y que pasarán previsiblemente a no adscritos cuando la Justicia rechace las cautelares sobre su expulsión de Vox, como ha sucedido con Ortega Smith.
Desde el sector más cercano a la dirección nacional describen la situación como “lamentable” y creen que debería “acabar ya” porque lo que está haciendo el grupo municipal es “mirarse el ombligo” en lugar de trabajar por los madrileños. Asimismo, reprochan que Ortega iniciara esta situación desacatando las órdenes de la dirección nacional y poniendo en riesgo el puesto de casi una decena de trabajadores eventuales y asesores de libre designación del grupo.
En esa línea, el alcalde, José Luis Martínez-Almeida, instó a los ediles de Vox esta semana a “estar a la altura de los madrileños” y aseguró que deberían “hacer las cosas más fáciles para que el Pleno pudiera funcionar con normalidad" a pesar de sus discrepancias. Añadió además que las situaciones vividas en los últimos plenos son “poco decorosas para los madrileños”.
EL ‘LIMBO’ EN LA PORTAVOCÍA
Ante la salida del exportavoz el reglamento indica que debería ser Carla Toscano quien ostentase el cargo de portavoz; sin embargo, la baja médica que inició hace ya varios meses ha hecho que actualmente no haya un portavoz en activo dentro del grupo. Ortega Smith trató de solventar esta situación pocos días antes de que el Ayuntamiento le pasara a no adscrito, nombrando a Ansaldo como nuevo portavoz adjunto y cesando como tesorera del grupo a Arantxa Cabello, quien debería ser la líder del grupo según la dirección nacional de Vox. Todo ello, en una reunión a la que no acudieron ni Toscano, ni Cabello, ni Martínez Vidal.
Sin embargo, según el informe de la Secretaría General del Pleno al que tuvo acceso Servimedia, el Ayuntamiento frenó este intento de blindar la portavocía con Ansaldo por ser cambios con un carácter “estructural” en un momento en el que las facultades de Ortega como portavoz “debían quedar circunscritas a los actos y decisiones inherentes al funcionamiento ordinario del grupo municipal” por el procedimiento de expulsión del grupo en el que se encontraba.
Así, el Ayuntamiento interpretó que Ortega Smith debía mantener en todo este proceso de paso a no adscrito sus funciones, pero sin adoptar “decisiones de carácter extraordinario o estructural susceptibles de producir efectos permanentes o difícilmente reversibles”, como sucede con el nombramiento de portavoces y el cese de Cabello como tesorera.
POSIBLE DELEGACIÓN DE FUNCIONES
Por todo ello, a dos semanas del Pleno y con 4 de las 6 comisiones permanentes previas a la celebración del Pleno convocadas, la portavoz de Vox sigue siendo Carla Toscano. El escollo ante esta situación es si Toscano puede ejercer como portavoz a pesar de estar de baja médica. Lo cierto es que hay precedentes en el Consistorio que avalan que Toscano pueda continuar con este rol a pesar de la baja. El propio alcalde acudió al Pleno de forma telemática cuando estaba de baja de paternidad; y la concejala presidenta de Arganzuela, Lola Navarro, acudió también a varias sesiones cuando se encontraba de baja médica por una lesión.
El reglamento permite la asistencia telemática a los plenos en caso de que los concejales lo precisen; sin embargo, el limbo también está en si Toscano quiere ejercer como portavoz o si realmente está en condiciones de poder hacerlo por su situación actual.
En los últimos meses, Toscano ha ejercido algunos de sus derechos como concejal registrando preguntas en las comisiones, pero no ha acudido a los plenos, lo que siembra la duda de quién asumiría las funciones como portavoz el 21 de julio si Toscano no acude. Entre estas funciones está la de pronunciar el sentido del voto del partido, por ejemplo. Fuentes del grupo confirmaron a Servimedia que se valora la posibilidad de que Toscano pueda delegar de alguna forma sus funciones, aunque este extremo aún no se ha producido.
POSIBLES EXPULSIONES Y CONSECUENCIAS
La previsión es que, una vez que la Justicia resuelva las medidas cautelares sobre la expulsión de Vox de Ignacio Ansaldo y Carla Toscano, el Ayuntamiento pueda, como ya ha hecho con Javier Ortega Smith, enviarles al grupo de concejales no adscritos.
De este modo, el grupo de Vox en el Ayuntamiento quedaría reducido a dos concejales, Fernando Martínez Vidal y Arantxa Cabello. Esta última asumiría la portavocía hasta las próximas elecciones.
A todo ello se sumarán además otras consecuencias como la redistribución de los fondos asignados a cada Grupo Municipal. Actualmente, se asigna una dotación económica a los grupos políticos municipales que consiste en un componente fijo al año de 36.545 euros por grupo y un componente variable anual de 6.122 euros por cada concejal, en función del número de miembros de cada grupo.
En ese sentido, lo que quede de Vox podría percibir 48.789 euros para sus gastos de funcionamiento, frente a los 67.155 que tenía previstos para este año. En el aspecto salarial, Ortega Smith actualmente cobra en régimen de asistencia a plenos y comisiones, sin embargo, los otros dos ediles sí perciben un salario. Según otro de los informes de la Secretaría General al que accedió Servimedia "los derechos económicos y políticos de los miembros no adscritos no podrán ser superiores a los que les hubiesen correspondido de permanecer en el grupo de procedencia. No tendrán derecho al componente fijo de la dotación económica y podrán percibir el 50% del componente variable”.
(SERVIMEDIA)
10 Jul 2026
JAM/nbc


