Elecciones Aragón
El PP se resigna a seguir atado a Vox tras cosechar en Aragón otra victoria agria
- Los populares dan por hecho que el auge de Abascal no cesará hasta que Sánchez se vaya de La Moncloa
- Azcón ligará su investidura a la aprobación de presupuestos y arrancará mañana la ronda de contactos
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El PP ganó este domingo las elecciones autonómicas de Aragón y consolidó el resultado de hace tres años con un sabor de boca agrio. Su candidato, Jorge Azcón, retrocede en escaños –de 28 a 26 diputados– y votos –pierde unos 13.000– y volverá a depender de Vox cuando el objetivo del adelanto electoral era articular una mayoría alternativa con los partidos regionalistas para desembarazarse de su rival de la derecha. Por el contrario, los de Santiago Abascal se doblan al igual que en Extremadura y fuentes del PP ya asumen que no se soltarán de sus amarras por lo menos hasta que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, salga de La Moncloa.
El resultado ha caído como un jarro de agua fría entre los populares, que no contemplaban este retroceso en ninguna de sus quinielas y que casi se quedan sin sumar más que toda la izquierda junta. De hecho, la fiesta en el hotel Reina Petronila, vestido de cuartel general del PP en esta noche electoral, apenas se alargó media hora y Azcón no aceptó ninguna pregunta de los periodistas.
Al ya presidente en funciones le vale con el ‘sí’ de Aragón Existe y la abstención de Vox para ser investido de nuevo, pero no es el resultado que esperaba hace dos meses ni tampoco esta mañana cuando fue a votar con “optimismo prudencial”. El análisis del PP de Aragón es que la votación ha discurrido en clave nacional y su gestión ha quedado en segundo plano.
Los dos puntos de inflexión de la campaña en favor de Vox, inciden las mismas fuentes, han sido el accidente de Adamuz y la regularización masiva de inmigrantes ‘sin papeles’ anunciada por Sánchez. Ahora, se ven abocados a pactar con Abascal sin descartar que la negociación quede en punto muerto hasta que se celebren las elecciones de Castilla y León el 15 de marzo.
En Madrid, la lectura es distinta. Su diagnóstico es que están “logrando apuntalar el voto por el centro, ya que hay mucha gente que antes votaba a Lambán”, expresidente socialista de Aragón, que hoy es de Azcón “aunque haya votantes del PP que hoy voten a Vox”.
En Génova se jactan de que han conseguido instalar “el marco mental” de que el PSOE es ya “un partido pequeño”, según estas mismas fuentes. Y Sánchez, “una máquina de perder, que solo puede aspirar ya a ser segundón”, en palabras del secretario general del PP, Miguel Tellado. Hace ya muchos meses que el equipo de Alberto Núñez Feijóo asumió que la batalla política es de bloques.
PIERDE 13.000 VOTOS
El PP acabó la noche con 224.797 votos con casi el 99% escrutado, unos 13.000 menos que en 2023, y 26 escaños tras perder dos en Huesca y Zaragoza. En porcentaje de voto, se deja más de un punto al descender del 35,5% al 34,3%. El consuelo del PP, según asumen en el equipo de Azcón, es que la tendencia de Vox, lejos de revertir en los próximos meses, seguirá al alza.
La pregunta que se hacen ahora en el PP es cómo frenar ese auge de su rival en la derecha. En Extremadura, los populares plantearon una campaña sin mucha exposición mediática, conservadora y con ataques a Abascal. Su candidata, María Guardiola, logró una victoria histórica pero agridulce al quedarse lejos de una mayoría absoluta en la que creyó hasta el último día.
Azcón probó otra fórmula. Trajo a Aragón a los pesos pesados del PP –con una fuerte presencia de Feijóo y la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso– y centró su campaña en clave autonómica sin ataques a Vox. Pero ante el inmovilismo de los sondeos, la imposibilidad de atraer más votos por el centro y el continuo ascenso de Vox, Azcón endureció el tono contra Abascal y arriesgó en el cierre de campaña al ‘fichar’ al polémico grupo Los Meconios y al activista Vito Quiles. Tampoco fue suficiente.
La siguiente parada electoral es en Castilla y León, donde los populares se temen lo peor ante la subida fulgurante de Vox en las encuestas, aunque no ponen en duda que se alzarán con otra victoria y Sánchez profundizará en su “agonía”. El ciclo concluirá en Andalucía, donde peligra la mayoría absoluta de Juanma Moreno, si bien podría verse reforzado por la gestión de las últimas catástrofes.
Entre medias, Azcón tendrá que negociar su investidura. Este domingo, se abrió a hablar con todos los partidos, aunque ya antes de convocar elecciones rechazó la mano de la candidata del PSOE, Pilar Alegría, por estar “podrida”, por lo que lo lógico sería que mirara a los de Abascal. La incógnita es si también ofrecerá a Vox entrar en su gobierno, como ha hecho su homóloga en Extremadura, María Guardiola, quien ganó con una mayor diferencia de votos y escaños con respecto a los demás.
(SERVIMEDIA)
09 Feb 2026
PTR/mjg


