Extremadura
El PP ya atisba una investidura fallida de Guardiola: "Vox nos quiere humillar; esto no va de Extremadura"
- Los populares creen que Abascal intenta dilatar la negociación hasta después de las elecciones de Aragón y ahora ya no descartan ningún desenlace
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La presidenta en funciones de la Junta de Extremadura, María Guardiola, ya contempla la posibilidad de que Vox tumbe su primer intento de investidura, según reconoce su entorno a Servimedia. Los populares acusan al partido de Santiago Abascal de dejar en ‘stand-by’ la negociación hasta la celebración de las elecciones autonómicas de Aragón el próximo 8 de febrero. Y creen que la alargarán “hasta el último segundo” con la intención de “humillar” a su candidata.
Este es el clima de desconfianza que se respira en las conversaciones entre ambos partidos. Tras una primera semana de contactos discretos, la negociación saltó por los aires el lunes, cuando Vox dio un golpe sobre la mesa a solo 24 horas de la constitución de la Asamblea de Extremadura. Los de Abascal escenificaron una suerte de amago de ruptura –que después matizaron– al no observar “voluntad de cambio” en Guardiola.
En el PP no dieron crédito. Los populares aseguran que ya existía un acuerdo programático “avanzado” y que era “previsible su llegada a buen término”. “Les ofrecimos todo”, señala una de las fuentes consultadas y conocedora de las conversaciones. “Ellos negocian como si hubieran ganado las elecciones, quieren implementar todo su programa electoral, y nosotros lo que manifestamos es que debe haber proporcionalidad”, añade.
Guardiola ha propuesto a Vox una vicepresidencia y tres consejerías dotadas de presupuesto, pero su interlocutor reclama más fondos y, al mismo tiempo, recortar el gasto público del resto del Ejecutivo, según el PP, que ve inasumible esta postura de máximos.
La solución pasaría, en su opinión, por un reparto de tres a uno, en consonancia con los resultados electorales. El PP ganó las elecciones con un 43% de los votos y 29 diputados, y Vox dobló hasta los 11 diputados con casi un 17%. Si Vox pretende tocar las partidas de otras consejerías, el PP emplaza a Abascal a renunciar a uno o dos sillones en la Junta.
ELECCIONES ARAGONESAS
Guardiola quiere cerrar el pacto lo antes posible, pero para que haya un acuerdo las dos partes deben estar conformes. Y Vox, ahora mismo, está centrado en la campaña electoral de Aragón, que empezó el viernes. La estrategia electoral de Abascal pasa habitualmente por equiparar al PP con el PSOE por sus pactos en Bruselas, un discurso que perdería fuelle si acordara un Gobierno con los populares en Extremadura. Y más si es con Guardiola, a quien ha llegado a comparar con Irene Montero, una de las principales líderes de Podemos.
El equipo negociador del PP retomó los contactos con Vox unas horas después de la constitución de la Asamblea, donde tuvo el “gesto” de facilitarle 10 votos a su interlocutor para garantizar su entrada en la Mesa, aún no habiendo diálogo. Sin embargo, los intermediarios de Abascal –Montserrat Lluis, secretaria general adjunta del partido, y Óscar Fernández, cabeza de lista en las elecciones– han alegado hasta ahora problemas de agenda para reunirse de nuevo. “No va a haber acuerdo hasta después de las elecciones de Aragón”, asumen en el PP.
Guardiola está dispuesta a poner toda la carne en el asador para forzar el pacto con Vox e incorporarlo a su Gobierno como garantía de que su investidura estará ligada a unos nuevos Presupuestos. Pero la sospecha generalizada es que desde Bambú, sede nacional de Vox, buscarán constantemente “excusas” para no entrar en el Ejecutivo.
Tampoco ayuda la relación personal de Abascal y Guardiola. La presidenta del PP se negó tras las elecciones de 2023 a formar gobierno con Vox por ser “quienes niegan la violencia machista, deshumanizan a los inmigrantes y tiran a una papelera la bandera Lgtbi”. Y cuando Vox abandonó su Ejecutivo, ella se quedó con su único consejero, Ignacio Higuero, si bien unos meses después dimitió por falsear su currículum.
El equipo de Guardiola reconoce que ha pecado de ingenuidad en los primeros compases de la negociación y que ha perdido parte del “relato”. Pero si Abascal fuerza unas elecciones, la baronesa del PP contempla la posibilidad de publicar todas las ofertas que ha trasladado a Vox para demostrar que la falta de voluntad de acuerdo está en la contraparte. “La verdad siempre sale a la luz”, avisó el martes a Óscar Fernández cuando negó que el PP quisiera cederle la Presidencia de la Asamblea.
PRIMER INTENTO DE INVESTIDURA
Con la suspensión del diálogo, el PP decidió hacerse con el control de la Cámara autonómica y situar como presidente de la misma a Manuel Naharro, hombre de confianza de Guardiola. El pacense tiene ahora hasta el 10 de febrero para proponerla como candidata a la Presidencia. La sesión de investidura se celebrará, como tarde, el 3 de marzo si se apuran al máximo los dos plazos de 15 días que, como marca el artículo 143 del Reglamento de la Asamblea, son hábiles y no naturales.
El primer intento de Guardiola coincidirá con la antesala de otras nuevas elecciones autonómicas, las de Castilla y León, que tendrán lugar el 15 de marzo. Guardiola ya cuenta con que fracasará en la primera votación. Y no descarta que Vox le tumbe la segunda 48 horas después y active el reloj electoral para el 3 de mayo, fecha límite para reconducir las conversaciones. De lo contrario, PP y Vox abocarían a Extremadura a unas nuevas elecciones a finales de junio pese al resultado histórico de la derecha. “Son capaces de todo”, se resignan en el entorno de Guardiola, que hace unas semanas veía imposible la repetición electoral.
Un presidente autonómico del PP, con experiencia de pactos con Vox, aventura que Abascal abordará conjuntamente la negociación de Extremadura, Castilla y León y Aragón desde un punto de vista estratégico y, puestos a sacrificar alguna comunidad, “dará la patada” a Guardiola e incluso pedirá su cabeza, como sugirió durante la campaña. “Como consiga quitarse de en medio a Guardiola”, previene en el otro lado del tablero un exdirigente de Vox, “¿qué impide que Abascal no haga lo mismo con Feijóo dentro de un año y medio?”.
Veteranos del PP extremeño han recomendado a Guardiola que salga de las negociaciones para no “desgastarse” e incorpore un perfil con más bagaje político, dado que ella y su ‘número dos’, Abel Bautista, son políticos “novatos”. Pero ella está dispuesta a pagar ese peaje con tal de cerrar un acuerdo de estabilidad para los próximos años que, en estos momentos, se antoja complicado.
(SERVIMEDIA)
24 Ene 2026
PTR/nbc


