Lupus

La predisposición genética y los factores hormonales, claves en el desarrollo del lupus

MADRID
SERVIMEDIA

La predisposición genética y los factores hormonales son claves en el desarrollo del lupus eritematoso sistémico (LES) que afecta a cerca de 75.000 personas en España, según se puso de manifiesto en el XVII Curso SER de Lupus Eritematoso Sistémico y Síndrome Antifosfolipídico de la Sociedad Española de Reumatología (SER), celebrado en León.

Según informó este lunes la SER, los factores de riesgo para desarrollar lupus eritematoso sistémico incluyen predisposición genética, donde se identificaron múltiples genes asociados con la enfermedad; ciertos desajustes del sistema inmunitario, así como factores hormonales, que pueden influir en la respuesta inmune.

Además, aseguró el doctor Tarek Salman, del servicio de Reumatología del Hospital del Mar de Barcelona y uno de los coordinadores del Curso SER, “se demostró que ciertos factores ambientales, como la exposición a la luz solar, infecciones virales y algunos medicamentos, pueden desencadenar o exacerbar la enfermedad en individuos susceptibles. La comprensión de estos factores es crucial para el manejo y la prevención del LES”.

A esto añadió que “se ha observado que el LES se asocia con un conjunto de polimorfismos genéticos que afectan a la regulación de la respuesta inmune, incluidos los genes relacionados con el sistema del complemento y los receptores de inmunoglobulinas”.

Igualmente, continuó el reumatólogo, “los factores hormonales, especialmente los estrógenos, juegan un papel crucial en las causas del LES, puesto que pueden aumentar la actividad de las células B y la producción de autoanticuerpos, lo que explica, en parte, la mayor prevalencia de la enfermedad en mujeres”.

FACTORES DE RIESGO

Por su parte, la reumatóloga del Complejo Asistencial Universitario de León y también coordinadora del curso, la doctora Clara Moriano, destacó que “algunas manifestaciones del lupus pueden mejorar actuando sobre hábitos cotidianos. La fotoprotección, el abandono del tabaco, la práctica regular de actividad física o el control de la tensión y el colesterol ayudan a reducir brotes, proteger la piel y disminuir el riesgo cardiovascular, una de las complicaciones más relevantes a largo plazo”.

Tanto el LES como el Síndrome Antifosfolipídico (SAF) continúan siendo enfermedades autoinmunes sistémicas complejas que suponen un desafío diagnóstico y terapéutico diario. En este sentido, la especialista recalcó que “el diagnóstico precoz es clave y la única forma de poder implementar estrategias terapéuticas precoces y globales que permitan minimizar complicaciones de la propia enfermedad y de los fármacos empleados, así como prevenir comorbilidades”.

No obstante, precisó el doctor Salman, “se trata de la enfermedad de las mil caras, no hay dos lupus iguales. Desgraciadamente algunos pacientes ya debutan con algunas manifestaciones orgánicas como la renal, cardiaca o del sistema nervioso central. Y dada la heterogeneidad de la enfermedad, en ocasiones, se dificulta su manejo, que requiere un abordaje multidisciplinar y un trabajo coordinado para ofrecer una atención integral”.

(SERVIMEDIA)
24 Nov 2025
ABG/gja