Laboral
El Primero de Mayo clama contra la guerra, el problema de la vivienda y la precariedad: “No mendigamos, exigimos derechos”
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Unas 20.000 personas, según los sindicatos, participaron este viernes en la manifestación central del Primero de Mayo, celebrada este año en Málaga, y que CCOO y UGT convirtieron en un “grito” contra la guerra, el “imperialismo” de Donald Trump y en un clamor para exigir soluciones al problema de la vivienda y mejoras en las condiciones laborales. “No mendigamos, exigimos derechos”, arengó el secretario general de CCOO, Unai Sordo, junto a su homólogo de UGT, Pepe Álvarez.
Los sindicatos desvincularon la celebración de la manifestación central en la capital malacitana de las elecciones andaluzas del 17 de mayo, aunque este hito coincide con el inicio de la campaña electoral en esa comunidad autónoma, con el ‘popular’ Juanma Moreno en cabeza en todas las encuestas y a la que concurre por el PSOE la exvicepresidenta del Gobierno María Jesús Montero.
Esta marcha contó con la presencia de miembros del Gobierno como la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, y la portavoz del Ejecutivo y titular de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz.
En ella, Díaz reiteró su compromiso de que saldrán adelante medidas como el Estatuto del Becario y el endurecimiento del control horario para luchar contra las horas extra no remuneradas.
La de Málaga no fue la única manifestación, ya que alrededor de 100 marchas se desarrollaron en toda España, con presencia de miembros del Gobierno en diferentes lugares, como Madrid, Valencia, Valladolid, Las Palmas de Gran Canaria y Barcelona. En la capital, según los sindicatos, la afluencia se situó en el entorno de los 50.000 manifestantes, en un año sin los líderes sindicales presentes.
“NO ES UNA PELÍCULA”
Al término de la manifestación de Málaga, los líderes sindicales mostraron su preocupación por las guerras que se están produciendo en el mundo, citando a Ucrania, Gaza, Líbano e Irán, entre otras, y dejaron claro que el Primero de Mayo debe ser “un grito” contra estos conflictos que matan a miles de personas y que perjudican a los trabajadores en su conjunto.
“Tenemos que ser conscientes de qué es lo que está ocurriendo en el mundo. No es una película de televisión. Son personas, mujeres, hombres, niños, niñas, que pierden la vida, que son asesinados, que son masacrados”, se dolió Álvarez, quien dijo que “no lo podemos dejar pasar”.
Sordo también dio la voz de alarma y previno de que “estamos viviendo en medio de un conflicto global, de una guerra global que están impulsando de una forma determinada los Estados Unidos de Trump y que nos puede llevar a una crisis mundial e incluso a un conflicto bélico”. Por ello, urgió a “enarbolar otra vez la bandera del no a la guerra”, porque Trump también está emprendiendo una guerra contra la Unión Europea, para dividirla y desmembrarla, según explicó.
Al respecto, emplazó a avanzar “de forma decidida” en autonomía estratégica para no depender de “estos sátrapas” y denunció que el “caballo de Troya” de Trump en la UE es la “extrema derecha”. Tras ello, apuntó hacia el PP y advirtió: “Quieren rompernos desde dentro y a esos no se les puede meter en gobiernos autonómicos y, mucho menos, en el Gobierno de España”.
“SE VEAN DESAHUCIADOS”
En clave nacional, los máximos responsables de CCOO y UGT pusieron el foco en el problema de acceso a la vivienda, empezando por el rechazo de esta misma semana en el Parlamento al decreto que prorrogaba los contratos de alquiler y el límite en la subida de los precios. Álvarez, molesto, cargó contra los partidos que votaron en contra (Junts, PP y Vox, y el PNV se abstuvo). “Yo no le deseo ningún mal a nadie, pero algunos de estos diputados que han votado en contra, ojalá que mañana se vean desahuciados de una casa para que sepan lo que es padecer la falta de viviendas”, disparó.
De “escándalo” tildó la situación de la vivienda en España el líder de CCOO, quien sostuvo que no se puede “demorar” el momento de tener un proyecto propio de vida hasta los 40 años, pues, incluso personas de más de 30 años que tienen empleo, se ven forzadas a seguir residiendo en casa de sus padres o a compartir piso.
“Es un polvorín social lo que está pasando con la vivienda y los sindicatos de clase vamos a movilizarnos con todas las entidades sociales que se quieran movilizar en pro del derecho a la vivienda, sin descartar ningún escenario”, aseveró Sordo. Además, exigió el fin de la “especulación” con la vivienda y que no se utilicen para el turismo en zonas tensionadas.
Así las cosas, exhortó a las administraciones a adoptar medidas, incluidas las comunidades autónomas del PP, a las que acusó de mirar “para otro lado ante sus competencias” mientras piden “financiación exterior para privatizar los servicios públicos”.
Precisamente, otra de las reivindicaciones del Primero de Mayo fue la mejora de los servicios públicos. Ambos denunciaron que deteriorarlos provoca que muchos ciudadanos acudan a contrataciones privadas, lo que merma sus rentas.
BAJADAS DE IMPUESTOS
En este sentido, Pepe Álvarez animó a la ciudadanía a “decir no, alto y claro, a las bajadas de impuestos”, porque “hay que pagar impuestos para tener derechos” como la sanidad y la educación. “Cuando veáis un político que os dice que os va a bajar los impuestos, echaros mano a la cartera, porque esos impuestos que se rebajen van a ser servicios públicos que no se den y va a ser dinero que, antes o después, las familias tendrán que pagar”, repuso el secretario general de CCOO.
Por otra parte, tanto Sordo como Álvarez clamaron contra el “racismo” y el “discurso de odio de la ultraderecha” contra las personas migrantes, a las que dijeron que quieren utilizar como “chivo expiatorio” para que la clase trabajadora se enfrente entre sí. En su defecto, llamaron a que la ciudadanía se una y reclame mejoras en las condiciones laborales y de vida.
Como ejemplos, ambos reclamaron la aprobación inmediata de refuerzo del registro de jornada, el Estatuto del Becario y que pronto se retome la reducción del tiempo de trabajo a un máximo de 37,5 horas y media, que tumbaron en el Congreso PP, Junts y Vox el pasado septiembre.
Finalmente, se dirigieron a la CEOE para emplazarla a que se avenga a alcanzar acuerdos que mejoren los salarios y el poder adquisitivo de los trabajadores en España. “Si quieren trabajadores las empresas, que paguen, que están ganando dinero a espuertas, que no especulen con él”, lanzó Álvarez.
(SERVIMEDIA)
01 Mayo 2026
DMM/mmr


