Ébola
Los primeros genomas descifrados del ébola Bundibugyo sugieren un nuevo salto zoonótico
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El análisis de los primeros genomas del virus ébola Bundibugyo apuntan a que el virus procede probablemente de un nuevo salto zoonótico desde fauna silvestre y no de la persistencia directa de virus asociados a brotes anteriores.
Aunque en los ortoebolavirus los murciélagos frugívoros se consideran el reservorio más probable, la fuente animal concreta de muchos brotes no queda identificada en los más recientes estudios. En el caso del episodio actual de Bundibugyo, los datos científicos disponibles sugieren una nueva introducción desde un reservorio animal todavía desconocido, sin que por ahora se haya determinado qué animal estuvo implicado.
En ébola, la OMS explicó que se cree que los grandes murciélagos de la familia Pteropodidae (que a menudo se comen en las zonas afectadas) son los hospedadores naturales de los ortoebolavirus, pero también señaló que la infección humana "puede producirse por contacto con animales infectados" como murciélagos, chimpancés, gorilas, monos, antílopes de bosque o puercoespines hallados enfermos o muertos en la selva.
Los datos genómicos sugieren una nueva introducción desde la fauna silvestre, pero todavía no se ha determinado el animal implicado. Así se desprende del análisis genómico inicial publicado en la plataforma científica 'Virological.org' por equipos del Institut National de Recherche Biomédicale (INRB) de Kinshasa, República Ddemocrática del Congo (RDC), y del Central Public Health Laboratory (CPHL) de Kampala (Uganda), junto con una amplia red internacional de colaboradores.
El trabajo analizó inicialmente tres genomas completos o casi completos del virus Bundibugyo: dos procedentes de muestras secuenciadas en la RDC y uno correspondiente a un caso confirmado en Uganda en una persona que había viajado desde Bunia, en la RDC, a la capital Kampala para recibir atención médica.
El estudio de Virological.org explica que las muestras analizadas en Kinshasa se sometieron a distintas pruebas diagnósticas. Todas resultaron negativas con GeneXpert Ebola, una prueba específica para el virus del ébola Zaire, pero varias fueron positivas con técnicas de PCR capaces de detectar filovirus de forma más amplia. La secuenciación posterior permitió confirmar que el agente era Bundibugyo ebolavirus, una especie distinta dentro de los ortoebolavirus.
En la RDC, el INRB obtuvo dos genomas casi completos a partir de una muestra de suero y un hisopo orofaríngeo, con más del 99 % de cobertura del genoma. En Uganda, el CPHL recuperó también el 99 % del genoma viral mediante secuenciación de nueva generación en una muestra confirmada 'post mortem'. Los tres genomas fueron depositados en la plataforma Pathoplexus, con acceso restringido para uso de salud pública.
PROCEDE DE FAUNA SILVESTRE
La conclusión no significa que se haya identificado una “nueva cepa” en sentido estricto, según os investigadores. La formulación más precisa es que se trata de un brote causado por Bundibugyo ebolavirus, una especie ya conocida, pero "con genomas suficientemente diferenciados de los brotes previos como para sugerir una nueva introducción desde la fauna silvestre".
Entre los principales firmantes del análisis, con amplio rango de aportación científica internacional, figuran Adrienne Amuri-Aziza, Gradi Luakanda-Ndelemo, Eddy Kinganda-Lusamaki, Elisabeth Pukuta, Steve Ahuka-Mundeke, Jean-Jacques Muyembe-Tamfum y Placide Mbala-Kingebeni, vinculados al INRB y a la Universidad de Kinshasa, junto con investigadores de la Universidad de Birmingham, la Universidad de Edimburgo, la Universidad de Basilea, el Instituto de Medicina Tropical de Amberes, Africa CDC, la OMS y otros centros.
Por la parte ugandesa figuran, entre otros, Susan Nabadda e Isaac Sewanyana, del Central Public Health Laboratories, así como representantes del Ministerio de Salud ugandés y del Uganda Virus Research Institute.
La interpretación genómica fue recogida también en una correspondencia publicada en ‘The Lancet’ sobre el brote de Bundibugyo en Ituri, firmada por Dieudonné Mwamba, Pierre Akilimali, Franck Mboussou, Francis Kabasubabo, Karl Angendu, Christian Ngandu, Richard Fotsing, Anne Ancia y Roger Samuel Kamba. Esta pieza contextualizó el brote y recordó que es el segundo episodio de Bundibugyo registrado en la historia de la RDC, después del brote de 2012 en Isiro, y el tercero documentado globalmente si se incluye el de Uganda de 2007-2008.
CÓMO SE CONTAGIA Y TRASMITE
La infección humana puede producirse por contacto con sangre o secreciones de fauna silvestre infectada, como murciélagos o primates no humanos, y después propagarse entre personas por contacto directo con fluidos corporales, superficies contaminadas o prácticas funerarias inseguras.
Desde el punto de vista técnico, los autores de este segundo informe precisaron que la secuenciación genómica "permite reconstruir cadenas de transmisión y distinguir si el brote procede de una única introducción o de varios saltos independientes desde animales". También es útil para "vigilar la evolución del virus y comprobar si las herramientas diagnósticas, vacunas o tratamientos en desarrollo siguen ajustándose al virus que circula".
(SERVIMEDIA)
03 Jun 2026
EDU/clc


