Innovación social

Un proyecto europeo busca revitalizar las economías rurales de toda Europa

Madrid
SERVIMEDIA

Un proyecto europeo en el que participan el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) busca revitalizar las economías rurales de toda Europa mediante nuevas estrategias de desarrollo económico sostenible, gestión productiva de la biomasa, innovación social y atracción de talento.

El objetivo principal es hacer frente a problemas estructurales como la despoblación, la falta de oportunidades laborales y la desigualdad territorial, según informó este miércoles el CSIC. La iniciativa, financiada por la Unión Europea (UE) en el marco del programa Horizonte Europa, reúne a un consorcio internacional de centros de investigación, universidades y entidades públicas de varios países europeos y se desarrollará durante los próximos años con la finalidad de "generar conocimiento aplicable y herramientas prácticas para impulsar el crecimiento sostenible de las zonas rurales".

La iniciativa 'Harwasting' busca "transformar, de manera eficiente, la biomasa infrautilizada en la agricultura y la silvicultura en productos innovadores de alto valor, que se utilizarán en sectores como la construcción". Este proyecto tiene como objetivo implementar "un proceso escalable para valorizar los residuos agrícolas y forestales, incluidos los residuos de cosecha y poda, así como los subproductos de los procesos industriales".

En España, el proyecto Harvesting, en el que participa el Instituto de Tecnología Química (ITQ), centro mixto del CSIC y la Universitat Politècnica de València (CSIC-UPV), se centrará en el desarrollo de "modelos de negocio circulares e innovadores en áreas rurales, con el objetivo de aprovechar mejor los recursos locales, generar nuevas oportunidades económicas y contribuir a un crecimiento más sostenible de estos territorios, alineando investigación científica, innovación y aplicación práctica en el ámbito rural".

Este plan paneuropeo trabajará aprovechamiento sostenible de recursos locales, la innovación y la transferencia de conocimiento. También la valorización de materias primas y el diseño de procesos innovadores para ayudar a transformar actividades tradicionales en oportunidades económicas viables, resilientes y alineadas con la transición ecológica. El proyecto busca demostrar que "la ciencia y la innovación pueden convertirse en motores reales de empleo, emprendimiento y fijación de población en las zonas rurales europeas".

INGRESOS CON RESIDUOS AGRÍCOLAS

"Este proyecto representa un importante paso adelante en la creación de zonas rurales resilientes, autosuficientes y con crecimiento económico, ya que convierte residuos agrícolas en ingresos y los desechos en materiales comercializables", aseguró el catedrático de la UPV y vicedirector del Instituto de Tecnología Química, Eduardo Palomares.

El CSIC detalló que 'Harwasting' busca convertir el hidrocarbón (un material similar al carbón, que se produce a partir de biomasa en condiciones húmedas) en materiales de alto rendimiento, como son los paneles híbridos de madera e hidrocarbón y los bioadhesivos sostenibles. Los paneles híbridos de madera e hidrocarbón están diseñados para aplicaciones que requieren un buen comportamiento frente al fuego y blindaje electromagnético, y que se utilizarán en sectores como la construcción.

El CSIC explicó que participa en el proyecto aportando su experiencia científica en análisis socioeconómico, políticas públicas y desarrollo territorial, y actuará como uno de los socios responsables de estudiar cómo adaptar las estrategias europeas a distintos contextos rurales. En el consorcio participan también universidades españolas, que contribuirán con investigaciones sobre emprendimiento, innovación local y modelos económicos alternativos para territorios con baja densidad de población.

Según explicó el CSIC, el proyecto parte de la idea de que las áreas rurales europeas no son homogéneas y que las soluciones deben diseñarse teniendo en cuenta las características específicas de cada territorio. Para ello, se analizarán casos reales en distintas regiones de Europa, se evaluarán políticas ya existentes y se trabajará de forma directa con comunidades locales, administraciones y agentes económicos.

"La revitalización de las economías rurales pasa por entender qué funciona en cada territorio y por conectar el conocimiento científico con las necesidades reales de la población", señaló el equipo investigador del CSIC, que subrayó "la importancia de implicar a los actores locales desde el inicio del proyecto para garantizar resultados duraderos".

ATRAER Y RETENER TALENTO

El proyecto también pretende reforzar la capacidad de las zonas rurales para atraer y retener talento, especialmente jóvenes, mediante el impulso de actividades económicas sostenibles, el apoyo al emprendimiento y la mejora de las condiciones de vida. Los investigadores destacaron que "el desarrollo rural no puede limitarse al sector primario, sino que debe incorporar innovación, digitalización y nuevas formas de empleo".

El CSIC también destacó que uno de los principales objetivos es "que los resultados del proyecto sean transferibles y útiles" para la toma de decisiones públicas. "Queremos ofrecer a las administraciones herramientas basadas en evidencia científica que ayuden a diseñar políticas más eficaces contra la despoblación y la fragilidad económica de muchas zonas rurales", indicó este centro dependiente del Ministerio de Ciencia.

La iniciativa se enmarca en las prioridades de la Unión Europea para "fortalecer la cohesión territorial y reducir las brechas entre áreas urbanas y rurales". Este es un reto que la UE considera clave "para el futuro económico y social del continente". Los responsables del proyecto explicaron también que "confían en que la cooperación entre países y la combinación de ciencia, innovación y políticas públicas permita generar modelos replicables en distintos territorios europeos".

'Harwasting' está financiado por la European Research Executive Agency (REA). El proyecto, que comenzó en septiembre de 2025, tiene previsto acabar en febrero de 2029 y está conformado por un consorcio de 16 socios, con representantes de 7 países diferentes de toda Europa.

(SERVIMEDIA)
04 Feb 2026
EDU/gja