Violencia vicaria
Rego sostiene que la violencia vicaria requiere “medidas de Estado” por tratarse de “un problema estructural de país”
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La ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, sostuvo que la violencia vicaria requiere “medidas de Estado” porque constituye “un problema estructural de país” y defendió que este tipo de violencia salga “del ámbito de lo privado” para convertirse en “una conversación pública”, al tiempo que avanzó que la futura ley de violencia vicaria se encuentra cerca de llegar a segunda vuelta en el Consejo de Ministros.
Así lo afirmó en una entrevista con Servimedia, en la que abordó la tramitación de la futura norma y las principales medidas que incorporará para reforzar la protección de niños y adolescentes frente a esta forma de violencia.
Rego definió la violencia vicaria como “una doble violencia”, al considerar que el maltratador ejerce violencia contra la mujer a través de sus hijos e hijas y, al mismo tiempo, perpetra “una violencia de género contra la infancia”.
Por ello, insistió en que la respuesta no puede limitarse al ámbito privado y defendió que el conjunto de la sociedad participe en la prevención y la detección de este tipo de casos. “Cuando miramos las cifras que hay, hay un problema estructural de país y, por tanto, esto requiere medidas estructurales y medidas de Estado”, afirmó.
REFORMA DE LA LOPIVI
La ministra explicó que la reforma de la Ley Orgánica de Protección Integral a la Infancia y la Adolescencia frente a la Violencia (Lopivi) contempla una adaptación de la Justicia a la perspectiva de infancia, así como itinerarios públicos de reparación para las víctimas y el reconocimiento del derecho de los menores a ser escuchados “sin límite de edad”.
Asimismo, señaló que el texto definirá con mayor precisión el interés superior del menor, al considerar que la falta de concreción de este principio “estaba limitando mucho la acción institucional”, e incorporará también el reconocimiento de la violencia institucional contra la infancia.
Otro de los ejes de la norma será la puesta en marcha de un plan director de formación dirigido a los profesionales de la Justicia, los servicios sociales y otros ámbitos relacionados con la infancia, con el objetivo de mejorar la detección, la prevención, el acompañamiento y la reparación de las distintas formas de violencia que afectan a niños y adolescentes.
JUSTICIA E IGUALDAD
Sobre las diferencias mantenidas con los ministerios de Igualdad y Justicia durante la elaboración de la norma, Rego explicó que una de las principales discrepancias se centró en la custodia compartida. En este sentido, defendió que “un maltratador no puede ser un buen padre” y reclamó aplicar un principio de precaución que sitúe por delante la protección de los menores cuando exista una situación de violencia en el entorno familiar.
Por último, indicó que la futura ley de violencia vicaria se encuentra entre la primera y la segunda vuelta de su tramitación y aseguró que, según trasladan los equipos que trabajan en el texto, “estamos a poquito tiempo” de que vuelva al Consejo de Ministros.
(SERVIMEDIA)
28 Jun 2026
JNV/gja/fcm


