Elecciones generales
Rufián e Irene Montero confluyen en su crítica al Frente Amplio por meterse en listas del PSOE
- El portavoz de ERC pide tácitamente el voto para Podemos pese a desear suerte a "todas las izquierdas"
- Irene Montero se mofa de la hipótesis de que Pedro Sánchez "no sabía nada" de la corrupción en el PSOE
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Los cabezas de lista de ERC y Podemos por Barcelona y Madrid a las elecciones generales, Gabriel Rufián e Irene Montero, coincidieron este sábado en su segundo acto conjunto de precampaña en recriminar al Frente Amplio que se haya integrado en las listas del PSOE al Senado.
Lo hicieron en el barrio de las Delicias de Madrid, secuela del de hace dos semanas en Nou Barris (Barcelona), ante casi mil espectadores. Otros cientos se quedaron fuera del recinto Neverland, sede de un espectáculo de teatro acrobático que llevó a Rufián a comenzar bromeando: "Nunca había hablado en un circo. Es como el Congreso pero de verdad".
El portavoz de ERC en la Cámara Baja reprochó al Frente Amplio "con todo el cariño" que “esto no iba de someterse al PSOE entrando en el PSOE”, ni tampoco de “sustituir a Yolanda Díaz” y “liderar un espacio que ya existía con otro nombre”.
Por su parte, Montero volvió a reclamar que "hace falta izquierda en Cataluña y en España", y a objetar que "no se puede ir en la misma papeleta que el PSOE". Además de en este mensaje común, Rufián y la líder de Podemos coincidieron en vestir los dos de amarillo, según el político independentista sin haberlo hablado, lo que le hizo presumir con sorna: "Así de coordinados estamos".
El portavoz de ERC admitió que esta vez le tocaba “hacer de telonero” de la candidata de Podemos (en Barcelona habló ella primero y él después), y proclamó que no es el dato, sino la memoria, la que “mata el relato”. Desde esta premisa, aunque deseó lo mejor a "todas" las fuerzas de izquierda, “porque, si no, no llega”, volvió a expresar tácitamente su preferencia por Podemos con las críticas al Frente Amplio por subordinarse a su juicio al PSOE y culminó su toma de partido al terminar pidiendo a la gente que vote “con memoria de quién ha estado en un Consejo de Ministros diciendo lo mismo que decía aquí”.
“¿Quién, quién?”, preguntó, haciendo así que el público coreara el nombre de Irene Montero. De esa forma le cedió la palabra y, antes de bajar del estrado concluyó, como en el acto de Barcelona, usurpando el nombre del rival directo de Podemos en España: “El Frente somos nosotros”.
Respecto a hace dos semanas, Rufián repitió algunas de las citas al expresidente de la Generalitat de Catalunya Lluís Companys y al exlíder de Izquierda Unida Julio Anguita, para defender su alianza entre las izquierdas españolas y la independentista ERC, frente a la “toxicidad” de Junts per Catalunya, que le recrimina esta colaboración. Montero reivindicó también después la "alianza republicana plurinacional" de Podemos y Esquerra.
También insistió, una vez más, en que las fuerzas soberanistas de izquierdas, tratando de empujar al PSOE, han sido “más patriotas” que las derechas española y catalana, que “odian” a muchos compatriotas y, si no tienen casa o trabajo, les gritan “España o “Cataluña”. “Malditos seáis”, les espetó, deseando tanto para el Estado como para su comunidad autónoma una derecha conservadora o liberal “normal”.
Rufián volvió, como en Nou Barris, a exigir que quien quiera enriquecerse lo haga con cromos, cuadros o vinos, pero no con vivienda, y recordó que siempre advirtió de que este tema acabaría sobrepasando al PSOE.
Hoy tuvo que referirse también al accidente de tren de Urda que obligó a aplazar este mitin del sábado pasado a éste. En concreto, criticó que en el sistema ferroviario “se priorizó competir con China” a que “el currito” pudiera llegar bien a su trabajo; es decir, la alta velocidad a las cercanías.
IRENE MONTERO
Por su parte, Montero comenzó alabando las protestas del sector educativo en Madrid, a las que el PP tacha de “mafia”, una acusación que ella rebotó a prácticas como las del hermano de la presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, haciendo negocio durante la pandemia.
También animó a la huelga general del día 11 por la vivienda, que, según ella, el presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, pretende que se desconvoque apelando al accidente de tren sólo porque “tiene miedo” a la movilización popular que pueda suscitar.
La candidata de Podemos volvió a invitar a “mirar hacia arriba” y no al inmigrante cuando hay que buscar el origen de los problemas de la clase trabajadora, y hoy incluyó entre los causantes la corrupción del bipartidismo, asegurando que al bipartidismo “no le molesta la corrupción, sino que se conozca”, porque en realidad es “un sistema de relaciones por el cual el dinero público termina en las mismas empresas de siempre”. De ahí, coligió, que nunca se prohíba volver a contratar a las empresas corruptoras. “Por supuesto el presidente no sabía nada…”, deslizó sarcásticamente en crítica directa a Pedro Sánchez.
Los mensajes más directamente electorales los dejó para el final, al admitir que el PP y el PSOE “no son lo mismo” pero que en inversión en defensa y falta de políticas de vivienda o de impuestos a empresas energéticas y grandes patrimonios “votan igual”.
En concreto, denostó que no se puede considerar “ejemplaridad” que, en la semana en la que todo el mundo está hablando de la necesidad de invertir en la seguridad y el mantenimiento” de la red ferroviaria, “ el Gobierno del PSOE y el Frente Amplio se gaste 4.200 millones en defensa”.
Así desembocó en su conclusión de que “hace falta izquierda en Cataluña y en España”, algo imposible yendo en la misma papeleta que el PSOE. Montero denostó por eso, como hizo el jueves, la apelación al voto útil, y advirtió de que el PSOE y el Frente Amplio suponen seguir igual y los “cambios de verdad” sólo los encarna “la alianza republicana plurinacional” de Podemos y ERC, una referencia a la que Rufián aplaudió ya sentado en su silla.
(SERVIMEDIA)
07 Nov 2026
KRT/mag


