Religión

La Santa Sede considera cisma la ordenación de nuevos obispos lefebvrianos y excomulga a sus responsables

- La ceremonia se celebró ayer 1 de julio en Suiza, sin permiso del Papa

- Doctrina de la Fe también advierte de excomunión a los fieles de la Sociedad Sacerdotal de San Pío X y que sus sacramentos no son válidos

MADRID
SERVIMEDIA

La Santa Sede publicó este jueves un decreto por el que excomulga a los responsables del cisma con Roma provocado con la ordenación de cuatro nuevos obispos de la Sociedad Sacerdotal San Pío X, por haberse llevado a cabo "sin mandato pontificio y contra la voluntad del Sumo Pontífice" y pese a las "advertencias" que ha hecho el Vaticano e incluso el propio Papa.

Según el decreto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe recogido por Servimedia, el derecho canónico contempla la excomunión "ipso facto" para el obispo español Alfonso de Galarreta, superior general de la Sociedad Sacerdotal de San Pío X (impulsada por Marcel Lefebvre, de ahí el sobrenombre de 'lefebvrianos'), así como los cuatro nuevos 'ordenados', Pascal Schreiber, Michael Goldade, Michel Poinsinet de Sivry y Marc Hanappier, y del obispos Bernard Fellay, por participar en la celebración como consagrante "adhiriéndose así públicamente al acto cismático".

El decreto, firmado este 2 de julio en el Vaticano por el prefecto del dicasterio, el cardenal Víctor Manuel Fernández, además del secretario de la Sección Disciplinaria, arzobispo John J. Kennedy, y el secretario de la Sección Doctrinal, Armando Matteo, advierte también "a los clérigos y fieles laicos que no se adhieran al cisma de la Sociedad Sacerdotal de San Pío X, porque incurrirían ipso facto en la pena de excomunión 'latae sententiae'".

La sociedad sacerdotal, que se ha enfrentado a los papas anteriores pese a los intentos de acercamiento y algunas concesiones por parte de los pontífices de Roma, no acepta las reformas impulsadas por el Concilio Vaticano II en cuestiones como la sinodalidad y el diálogo interreligioso, aunque lo más vistoso sean sus ceremonias en latín y con el celebrante de espaldas a la asamblea de fieles.

León XIV firmó el pasado 29 de junio una carta dirigida a los responsables de la Sociedad Sacerdotal, en la que rogó "lleno de afecto cristiano": "¡Rectifiquen! Les insto a que consideren cuidadosamente el bienestar espiritual de los fieles, porque el acto cismático que cometerían los privaría de la recepción lícita, y en algunos casos incluso válida, de los Sacramentos que aman y buscan para su santificación".

En esa misiva subrayó, no obstante, que la Iglesia "reconoce el apego a la vida litúrgica, el compromiso con la formación sacerdotal, el celo apostólico y el deseo de fidelidad a la Tradición" que caracterizan a muchas personas y comunidades asociadas a esta fraternidad. "Esto ha motivado la actitud de cuidado y benevolencia que mis Predecesores les han demostrado constantemente", remarcó Robert Prevost.

NOTA EXPLICATIVA

En paralelo al decreto, la Santa Sede publicó este martes una nota explicativa, que contextualiza que "desde la época de San Pablo VI hasta las discusiones más recientes celebradas en este Dicasterio, los múltiples intentos de reintegrar a los miembros del movimiento iniciado por el Arzobispo Marcel Lefebvre a la plena comunión con la Iglesia Católica han resultado infructuosos".

Según el dicasterio vaticano, esta situación se ha visto "agravada" por las recientes consagraciones episcopales celebradas "sin mandato papal, contra la voluntad del Santo Padre y en abierta violación del derecho canónico".

"Por consiguiente, este Dicasterio, en el fiel ejercicio de las funciones que le han sido encomendadas, considera necesario señalar que este acto constituyó el crimen de cisma, con consecuencias canónicas para los ministros sagrados y los fieles laicos involucrados", expone el cardenal Fernández en su explicación.

DESOBEDIENCIA

La nota recuerda que no es la primera vez que ocurre esta situación, pues "como ya se declaró en 1988, 'tal desobediencia —que implica un rechazo práctico del Primado Romano— constituye un acto cismático'", expuso el cardenal citando a Juan Pablo II, papa regente entonces.

Por todo ello, explica el documento emitido este jueves, a partir de ahora "los ministros sagrados pertenecientes a la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X están en cisma y, por lo tanto, deben ser considerados cismáticos" y también deben ser considerados cismáticos y excomulgados los fieles laicos "que se adhieren formalmente a la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X".

"Finalmente, se advierte al santo Pueblo de Dios que los sagrados ministros de la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X administran los sacramentos ilícitamente y que el sacramento de la penitencia administrado por ellos y el matrimonio asistido por ellos son inválidos", continúa la aclaración vaticana.

El cardenal Fernández concluye su explicación con una nueva llamada a la unidad eclesial. "La Iglesia, como madre amorosa, acogerá con sincero afecto y profunda preocupación a todos aquellos que deseen regresar a la plena comunión. El Nuncio Apostólico tendrá acceso a los procedimientos que los Ordinarios puedan utilizar en diversos casos".

"Finalmente, se exhorta a todos los fieles a permanecer firmes en comunión con el Romano Pontífice, con los Obispos en comunión con él y con toda la Iglesia y a abstenerse de participar en las celebraciones y actividades promovidas por la mencionada Fraternidad Sacerdotal de San Pío X", concluyó la nota.

(SERVIMEDIA)
02 Jul 2026
AHP/gja