Macroeconomía
Scope mejora su calificación de España por su “robusto” crecimiento económico y menor vulnerabilidad externa
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La agencia de calificación crediticia Scope Ratings ha elevado el rating de la deuda a largo plazo de España de A a A+, y ha revisado la perspectiva de 'positiva' a 'estable', según anunció este sábado en un comunicado.
“El robusto crecimiento económico, la mejora de las finanzas públicas y la reducción de las vulnerabilidades externas impulsan la mejora de la calificación”, justifica la compañía.
Scope también ha elevado la calificación crediticia de emisor a corto plazo, tanto en moneda local como extranjera, de S-1 a S-1+.
Aunque prevé que el crecimiento del PIB español se modere desde el 2,8% registrado en 2025 hasta situarse en una media cercana al 2% durante el periodo 2026-2031, aventura que continuará siendo claramente superior al promedio de la zona euro y al de países comparables.
Scope espera que la continuidad de la expansión económica siga apoyándose en unos flujos migratorios netos positivos, aunque más moderados, y en su adecuada integración en el mercado laboral, así como en la resiliencia de la inversión más allá de la finalización del programa Next Generation EU (NGEU).
“La mejora de la posición financiera exterior de España supone un respaldo adicional, lo que refleja una reducción sostenida de su posición de inversión internacional neta negativa, respaldada por los continuos superávits por cuenta corriente y de capital. En conjunto, estos puntos fuertes respaldan la mejora del perfil crediticio de España y refuerzan la capacidad de la economía para absorber perturbaciones adversas”, indica el comunicado.
La agencia pone en valor asimismo que los indicadores fiscales de España han seguido mejorando, favoreciendo una reducción de la carga de la deuda pública.
Espera que la ratio de deuda sobre PIB mantenga una senda descendente sostenida a medio plazo, respaldada por un crecimiento nominal favorable, aunque en moderación, unos costes de servicio de la deuda relativamente contenidos y un retorno gradual a modestos superávits fiscales primarios.
Scope espera que el déficit presupuestario se mantenga contenido en torno al 2,3 % del PIB durante el periodo 2026-2031, gracias a la eliminación gradual de las medidas fiscales temporales, incluidas las aplicadas en respuesta a la crisis de Oriente Medio y a las alteraciones medioambientales. Esto debería contribuir a una reducción sostenida de la ratio deuda/PIB, que se situaría por debajo del 92% del PIB en 2031, frente al 100,7% de 2025 y muy por debajo del máximo del 124,2% alcanzado en 2020.
La agencia apunta que los principales desafíos crediticios están relacionados con un nivel de deuda pública todavía elevado, que limita el margen fiscal para responder a shocks macroeconómicos, y con debilidades estructurales persistentes en el mercado laboral, entre ellas el elevado desempleo juvenil y de larga duración. También avisa de crecientes presiones presupuestarias a largo plazo, derivadas principalmente del aumento del gasto asociado al envejecimiento de la población; y iv) la actual fragmentación parlamentaria.
MENOS VULNERABILIDADES
Scope pone buena nota también a España por su “comportamiento económico sostenido, respaldado por la fortaleza de la demanda interna y la reducción de las vulnerabilidades externas”.
“El PIB de España ha crecido a una tasa anualizada de casi el 3% desde 2023, gracias al fuerte saldo migratorio positivo, a la robustez de las exportaciones de servicios y al crecimiento de la inversión asociado al «Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia» (RTRP). Se trata de una cifra muy superior a la media de la zona del euro, que se sitúa en el 0,9%”, indican los autores del análisis.
Sobre el efecto de la inmigración, comentan que a pesar de cierta moderación, la inmigración neta ha seguido respaldando el comportamiento de la economía española y representó alrededor del 75% del aumento acumulado del empleo entre 2022 y 2025. “Además, el rápido crecimiento del empleo y la eficaz integración en el mercado laboral han contribuido a aliviar la escasez de trabajadores en sectores como la construcción y la hostelería”, subrayan.
De cara al futuro, Scope espera que se modere la entrada neta de inmigrantes, que ha superado de media las 600.000 personas al año desde 2022, aunque seguirá contribuyendo al crecimiento del empleo.
A juicio de Scope, la economía española ha mostrado una notable resiliencia pese a un entorno menos favorable y a las renovadas presiones inflacionistas derivadas del conflicto en Irán.
Scope prevé que el crecimiento de la economía española mantenga la solidez en el 2,6% este año y se modere hasta el 2,1% en 2027, ya que es probable que la contribución de las exportaciones netas al crecimiento del PIB disminuya como consecuencia de un entorno exterior más débil y de un menor crecimiento de las exportaciones turísticas.
De cara a los próximos años, Scope estima que el crecimiento económico de España mantendrá su resiliencia, con una media cercana al 2% entre 2026 y 2031, ligeramente por encima de su crecimiento potencial, estimado en el 1,7%.
FRAGMENTACIÓN
En materia fiscal, Scope resalta que en ausencia de una estrategia activa de consolidación fiscal, debido a las dificultades para aprobar unos nuevos Presupuestos desde 2023, el déficit se ha reducido de forma continuada hasta su nivel más bajo desde 2008 desde el 3,3% del PIB en 2023 hasta el 2,4% en 2025.
“El aumento de los impuestos, incluidas las medidas legisladas en noviembre de 2024, el buen comportamiento cíclico de la economía y la retirada de anteriores medidas de apoyo han sido los principales factores detrás de esta mejora fiscal”, indica el estudio, que prevé que el déficit aumente ligeramente hasta el 2,5% del PIB en 2026, frente a la estimación del Gobierno del 2,1%, antes de descender hasta el 2,3% en 2027.
Como retos para España, Scope alerta de que su economía continúa situándose por detrás de sus comparables de la zona euro en términos de productividad laboral y renta per cápita.
Reseña que la fragmentación del mercado laboral y el elevado peso de los empleos temporales o de baja productividad siguen lastrando la eficiencia general de la economía.
“Son necesarias medidas adicionales que permitan aumentar el tamaño de las empresas y fomentar la innovación, así como reforzar las políticas activas de empleo, con el fin de impulsar la productividad y mejorar estructuralmente el mercado laboral”, añaden desde Scope Ratings, que también llama la atención sobre los riesgos de presiones presupuestarias estructurales derivadas del envejecimiento de la población y que la deuda pública sigue siendo elevada y se mantiene entre las más altas de la zona euro.
(SERVIMEDIA)
12 Sep 2026
JRN/gja


