Clima
La sequía se asocia con casi el doble de violencia sexual entre adolescentes en el sur de África
- Según un estudio
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La exposición a la sequía durante los últimos 12 meses se relaciona con casi el doble de riesgo de violencia sexual, emocional y física entre adolescentes en el sur de África, e incluso más durante periodos secos acumulados a lo largo de dos años.
Así se desprende de un estudio liderado por la Universidad de Oxford (Reino Unido) y que aporta la primera evidencia cuantitativa de ese problema. El trabajo aparece publicado en la revista ‘The Lancet Planetary Health’.
Tras analizar datos de más de 20.000 adolescentes (de 13 a 24 años) en Zimbabue, Mozambique y Lesoto, el análisis concluye que las niñas y las mujeres jóvenes, las jóvenes de 18 a 24 años y quienes viven en zonas rurales son quienes corren mayor riesgo de sufrir violencia durante las sequías.
Se prevé que la disponibilidad de agua en el sur de África disminuya un 30% para 2050. A medida que se intensifica esa escasez, aumentan los niveles de pobreza, inseguridad alimentaria y problemas de salud mental, lo que agrava las desigualdades, separa a las familias e impulsa mecanismos de supervivencia perjudiciales como el matrimonio infantil, el trabajo infantil y la migración forzada.
Esto es particularmente alarmante en el África subsahariana, donde se cree que 79 millones de niñas sufren violencia sexual antes de los 18 años y una de cada dos ha sufrido algún tipo de violencia en el último año.
El estudio, dirigido por la doctoranda Bothaina Eltigani, del Departamento de Política Social e Intervención (DSPI) de Oxford, indica que las adolescentes que viven en condiciones de sequía experimentaron un aumento del 46% en la violencia sexual cometida por personas que no son la pareja.
Además, se ha detectado un incremento del 51% en la violencia emocional ejercida por la pareja en zonas afectadas por la sequía, cifra que asciende al 73% en el caso de la violencia emocional ejercida por personas que no son la pareja.
VULNERABLES
El riesgo de sufrir cualquier forma de violencia aumenta hasta dos veces en las regiones afectadas por la sequía acumulada (durante 24 meses).
Hay un mayor riesgo para las niñas (en comparación con los niños), en particular de violencia sexual por parte de personas que no son su pareja y de violencia emocional por parte de la pareja y de personas que no lo son.
También existe un mayor riesgo de sufrir diversas formas de violencia entre quienes tienen 18 a 24 años en comparación con los de 13 a 17 años, y de exposición a la violencia física por parte de personas que no son la pareja en las zonas rurales, especialmente en condiciones de sequía severa.
“Como médica en Sudán, fui testigo de cómo la sequía y la escasez de agua ejercen una enorme presión sobre las familias, especialmente en las comunidades rurales, donde la carga es mayor y los riesgos para la seguridad de los jóvenes a menudo pasan desapercibidos”, según Eltigani.
Esta investigadora añade: “Nuestros hallazgos demuestran que la sequía afecta de manera desproporcionada a los grupos ya vulnerables y ponen de manifiesto la necesidad imperiosa de actuar: las estrategias de prevención de la violencia centradas en adolescentes y jóvenes, con perspectiva de género, deben integrarse en los sistemas de alerta temprana junto con medidas sostenibles de adaptación al cambio climático, particularmente en las regiones que enfrentan sequías prolongadas”.
“Dado que se prevé que el cambio climático aumente tanto la frecuencia como la gravedad de las sequías en el sur de África, integrar la prevención de la violencia en las estrategias de resiliencia climática ya no es una opción, sino una necesidad”, apunta.
GÉNERO, EDAD Y LUGAR
El estudio también destaca por qué la vulnerabilidad difiere entre los distintos grupos. Así, las niñas se enfrentan a un mayor riesgo por las estructuras de poder desiguales que restringen el acceso a los recursos de adaptación al cambio climático y a la toma de decisiones, al tiempo que aumentan las responsabilidades domésticas no remuneradas, lo que las expone a un mayor riesgo de victimización, como la recogida de agua y combustible.
En cuanto a la edad, las jóvenes de 18 a 24 años se enfrentan a mayores riesgos por parte de sus parejas y otras personas debido a una mayor movilidad, responsabilidad financiera e interacción social.
Y respecto a la ubicación, las comunidades rurales están más expuestas debido a su dependencia de la agricultura de secano y a una infraestructura más débil.
(SERVIMEDIA)
04 Jun 2026
MGR/nbc


