11-M
Los sindicatos muestran su rechazo a la guerra y las agresiones internacionales en el homenaje a las víctimas del 11-M en Madrid
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CCOO y UGT participaron este miércoles en el homenaje organizado en Atocha, en Madrid, por la Asociación 11-M Afectados del Terrorismo y coincidieron en mostrar su rechazo a la guerra en un momento de fuertes conflictos en Oriente Medio y en defender el “derecho internacional” frente al uso de la violencia, además de recordar a las víctimas y a sus familiares.
La secretaria general de CCOO en Madrid, Paloma López, recordó a todos los vecinos, amigos, hermanos y compañeros que se subieron al tren en un día de “duelo y rabia que nunca se va”. Celebró “la madurez de los que no quisieron dejarse manipular por la barbarie terrorista” y agradeció a quienes convirtieron “su propio dolor en solidaridad” y pidieron “paz”, y también a quienes “dijeron no al odio y no a la guerra” en un momento similar al actual con la guerra en Irán.
En esa línea, ensalzó el “no a la guerra” y el “respeto al derecho internacional” cuando se quiere “usar el odio y la islamofobia” para justificar “masacres” alimentando “una espiral de violencia que enriquece a los señores de la guerra”. “Frente al terrorismo más democracia y frente al fascismo trumpista solidaridad y paz”.
La secretaria general de UGT Madrid, Susana Huertas, afirmó que “aquel atentado no golpeó solo a las víctimas directas” sino a “una comunidad trabajadora que cada mañana madruga, que coge el tren para ganarse la vida, que sostiene con su esfuerzo la vida de esta región”.
“La memoria no es un acto ceremonial. La memoria es un compromiso. Y ese compromiso nos obliga a defender la convivencia, la dignidad y la democracia frente a cualquier forma de violencia que pretenda quebrarlas. Nos obliga a rechazar el terror, venga de donde venga, y a proteger siempre a quienes son más vulnerables, que suelen ser quienes pagan el precio más alto”, relató.
Añadió que la memoria “invita a reflexionar sobre el mundo en el que vivimos” donde “los conflictos se multiplican” y donde surge la necesidad de evitar la “equidistancia” que “no siempre protege”. “La defensa del derecho internacional no es una postura abstracta: es una obligación ética y jurídica”, apuntaló.
En esa línea, llamó a “ser firme sin ser belicista” y a condenar agresiones “sin justificar ninguna intervención que viole la legalidad internacional”. “Se puede defender a la población civil sin alimentar la espiral de violencia. Y que se puede trabajar por la paz desde la diplomacia, el diálogo y la cooperación, sin renunciar a señalar con claridad qué vulneraciones del derecho internacional son inaceptables”, insistió.
Finalmente expresó que recordar a quienes murieron es reafirmar el “compromiso con una sociedad que rechaza el odio” y declaró que “olvidar sería permitir que el terror ganara”, algo que no se puede “permitir”.
(SERVIMEDIA)
11 Mar 2026
JAM/gja


