Laboral

Sindicatos y patronal tratan de proteger su interlocución en medio de la fuerte tensión entre Díaz y Garamendi

MADRID
SERVIMEDIA

La tensión entre el Ministerio de Trabajo y la patronal CEOE sigue recrudeciéndose, con una nueva vuelta de tuerca esta semana, cuando el ‘número dos’ de Yolanda Díaz ha cargado contra el presidente de la patronal, Antonio Garamendi, situándolo “más cerca” de Donald Trump, Javier Milei y de Vox que de “los intereses de las empresas” a las que representa. Eso sí, en medio de este ‘choque’, y pese a enormes discrepancias, sindicatos y patronal quieren mantener a salvo su interlocución bilateral, porque piensan que, pese a sus “enormes discrepancias”, ambas partes tendrán que seguir negociando en muchas mesas de diálogo.

Este jueves, el secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez Rey, ‘mano derecha’ de Yolanda Díaz en las políticas de empleo, presidió la primera mesa de diálogo para llevar la “democracia” al mundo de las empresas y establecer que representantes de los trabajadores se sienten en los órganos de toma de decisión de las compañías.

Este fue uno de los compromisos de Díaz para esta legislatura, para lo que encargó un informe a expertos, tras cuyas conclusiones convocó esta mesa, a la que la patronal declinó asistir, alegando que atenta contra la “libertad de empresa”, con un planteamiento propio de regímenes “autoritarios”.

La ausencia de CEOE y Cepyme en este encuentro soliviantó a Trabajo, pues Pérez Rey se dirigió a los medios para cargar con dureza contra Garamendi y acusarle de estar ahora “más cerca” de Vox y de los presidentes de Estados Unidos y de Argentina, Donald Trump y Javier Milei, respectivamente. Además, agregó que la patronal está instalada en el “radicalismo” y que está haciendo política más que cumplir con el mandato constitucional como agente social reconocido en la Carta Magna, aunque estos argumentos ya habían sido empleados tanto por Pérez Rey como por Díaz.

Tras estas palabras, intervinieron representantes de CCOO (Javier Pacheco) y de UGT (Fernando Luján), quienes también afearon que CEOE no asistiera a la reunión, si bien emplearon un tono mucho más templado. En todo caso, tanto la parte gubernamental como los sindicatos mostraron su deseo de que la patronal participe en futuras reuniones cuando haya un texto legislativo sobre la mesa.

Las palabras del secretario de Estado fueron calificadas este viernes por Garamendi como “insultos baratos”, solo unas semanas después de que ya deplorara que Yolanda Díaz señalara que Garamendi debería tener más empatía con el salario mínimo, puesto que él cobra más de 20 veces este indicador.

Aunque los sindicatos coinciden con los postulados de Trabajo en el fondo, no están secundando las formas en la confrontación en la que están derivando estas disputas entre el Ministerio y los representantes empresariales. De hecho, tanto CCOO como UGT quieren que, antes del verano, la mesa bilateral sobre el próximo acuerdo general de convenios se haya constituido y tenga “velocidad de crucero”.

“Es injustificable que la patronal no haya querido asistir a esta reunión y que no esté siendo capaz de llegar a acuerdos en aspectos tan básicos como la Ley de prevención de riesgos laborales. Nuestra discrepancia en este sentido es total, pero tenemos que seguir dialogando”, reconocieron a Servimedia fuentes sindicales.

Mientras, fuentes patronales comentaron que, “sin respeto en lo personal, aunque haya discrepancias de fondo profundas, es muy difícil” preservar las relaciones de confianza que se necesitan para dialogar, negociar y adoptar medidas en favor de empresas y de trabajadores.

El alejamiento de Yolanda Díaz y Garamendi se está acentuando en los últimos años, dado que en los inicios de Díaz en Trabajo lograron firmar numerosos acuerdos tripartitos, como la reforma laboral de 2021 o la ‘ley rider’ que laboralizó a los repartidores de plataformas.

Y, pese a todo, tanto Trabajo, como los sindicatos y la patronal muestran en público y en privado su predisposición a seguir dialogando. Estas semanas, los contactos de los interlocutores sociales y el Gobierno, con más Ministerios aparte del de Trabajo, se están multiplicando, con el fin de abordar medidas que puedan paliar posibles efectos de la guerra en Oriente Medio.

Al respecto, el tono de todos es mucho más conciliador y la propia Díaz ha mostrado su “agradecimiento” a los agentes sociales por su colaboración, recordando que hay medidas como los ERTE que pueden ayudar a “proteger” empresas y empleos, por lo que, como en pandemia o en la guerra de Ucrania, ha vuelto a trasladar a las compañías que “no hay que despedir”.

(SERVIMEDIA)
15 Mar 2026
DMM/mmr/gja