Reumatología
El sol, la deshidratación y la interrupción del tratamiento empeoran la enfermedad reumática
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La Sociedad Española de Reumatología (SER) advirtió de que la exposición solar, la deshidratación y la interrupción del tratamiento pueden empeorar las enfermedades reumáticas en verano y que afectan a cerca de 11 millones de personas en España.
Según informó la SER, el calor puede tener distinto efecto dependiendo de la enfermedad reumática, siendo beneficioso para algunas condiciones musculoesqueléticas como la artrosis y algunas artritis inflamatorias, ya que puede aliviar el dolor y la rigidez al favorecer la relajación muscular y mejorar la circulación.
Sin embargo, en otras patologías puede ser perjudicial y producir el efecto contrario: aumento del cansancio, la inflamación, el edema y la fatiga. No obstante, destacó la portavoz de la SER, la doctora Cristiana Siero, “el verano en sí no aumenta el riesgo de brotes, pero sí factores como la exposición excesiva al sol, la deshidratación, las infecciones, la interrupción del tratamiento médico durante las vacaciones o los cambios en la rutina como la falta de descanso”.
Durante un seminario online organizado por la Fundación Española de Reumatología, con la colaboración de una veintena de asociaciones de pacientes, la doctora Sieiro defendió que “lo fundamental es la planificación bien los viajes y los distintos planes que se vayan hacer durante las vacaciones y no interrumpir el tratamiento médico sin consultar antes con el especialista”.
PROTECCIÓN AL SOL
Según la reumatóloga, post-doctorado en el Centro de Investigación de Musculoesquelética de la Universidad de Manchester (Reino Unido), “la fotosensibilidad en enfermedades reumáticas puede provocar reacciones cutáneas y activar el sistema inmunitario en algunas patologías como en el lupus, la dermatomiositis, la enfermedad de Sjögren o ciertas vasculitis”.
En cuanto a los fármacos, explicó que “hay algunos que pueden aumentar las reacciones cutáneas (determinados antibióticos, corticoides o fármacos modificadores de la enfermedad como la sulfasalazina)”, pero advirtió de que “la hidroxicloroquina no aumenta de forma significativa la fotosensibilidad; al contrario, ayuda a prevenir las lesiones cutáneas y los brotes del lupus”.
En relación con este tema, la enfermera en el servicio de Reumatología del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid, Patricia García, indicó que “se recomienda utilizar protección solar con factor SPF 50+, aplicarla entre 20 y 30 minutos antes de la exposición, renovarla cada dos horas y evitar la exposición entre las 12 y 17 horas, con protección especial también en días nublados”.
Detalló también las diferencias entre los filtros químicos (adecuados para la mayoría de pieles), con distintos formatos, y los filtros minerales o físicos (para pieles muy sensibles) y hace referencia a la importancia de usar protectores físicos como sombreros y gafas.
HÁBITOS SALUDABLES
En el caso de sufrir lesiones cutáneas se recomienda abandonar inmediatamente la exposición solar, descansar y permanecer un día sin exponerse al sol, aplicar cremas hidratantes o calmantes, vigilar la evolución de la lesión y consultar con el profesional sanitario si no mejora o empeora.
En cuanto a los viajes, la enfermera recordó que viajar es seguro si la enfermedad está controlada y “la clave está en la planificación previa teniendo en cuenta el destino, incluyendo llevar medicación extra, un botiquín básico y un informe médico en inglés (en caso necesario) del especialista en Reumatología que confirme el diagnóstico y tratamiento”.
Ambas especialistas coincidieron en destacar la importancia de mantener hábitos saludables de alimentación y ejercicio durante el verano en especial para las personas con enfermedades reumáticas. En este sentido, la doctora Sieiro recomendó “realizar comidas más pequeñas y nutritivas distribuidas a lo largo del día, beber suficiente agua, consumir proteínas de calidad y adaptar los hábitos de ejercicio sin dejarlos completamente, sugiriendo actividades como natación en piscina (proyecto Reumafit)”.
Del mismo modo, la enfermera García insistió en mantener un equilibrio en los hábitos, incluyendo la moderación en el consumo de alcohol y el aprovechamiento de frutas de temporada; así como intentar adaptar los hábitos de sueño para mantener un descanso eficiente, especialmente para pacientes con patrones de sueño alterados.
(SERVIMEDIA)
12 Jul 2026
ABG/gja


