Homenaje

Steinmeier y el Rey homenajean a las víctimas del bombardeo de Guernica

MADRID
SERVIMEDIA

El presidente de la República Federal Alemana, Frank-Walter Steinmeier, acompañado por Felipe VI rindió este viernes homenaje en Guernica a los más de 1.600 fallecidos en los bombardeos de la Legión Cóndor alemana que arrasaron la ciudad vizcaína en 1937.

Felipe VI, que el miércoles calificó este homenaje como un "gesto de profundo calado simbólico y de concordia", fue saludado a su llegada al cementerio de Zallo por el lehendakari, Imanol Pradales, que previamente había mantenido un encuentro en Ajuria Enea con el presidente de la República germana.

Steinmeier llegó con una hora de retraso al aeropuerto de Foronda debido al mal tiempo, por lo que el homenaje comenzó en torno a las 13.45 horas, dos horas más tarde de lo previsto. Allí, además de las autoridades se encontraban también las supervivientes del bombardeo Crucita Etxabe y Maria Carmen Aguirre.

Tras los saludos, sonó la pieza musical ‘Gernika’, de Pablo Sorozabal, que interpretaron la Sociedad Coral de Bilbao y la Banda de Txistularis de Bilbao. Después, cinco repiques de campana precedieron a la ofrenda floral depositada en la escalinata del mausoleo de las víctimas del bombardeo. Una campana con gran simbolismo, pues fue recuperada de la Iglesia de San Juan de Ibarra, destruida en el bombardeo. Tras la ofrenda, se guardó un minuto de silencio.

Al fondo de la explanada en la que se celebró el homenaje estaba el mausoleo dedicado a las 1.654 víctimas mortales de los bombardeos, inaugurado en 1995 y que se ha convertido en el lugar de recuerdo habitual de los fallecidos en los bombardeos que durante más de tres horas asediaron Guernica y que tuvieron como resultado la destrucción del 85,22% de los edificios de la villa.

Mientras tenía lugar el homenaje, en las inmediaciones se producía la protesta de un grupo de manifestantes que acudieron a la concentración convocada por Gazte Koordinadora Sozialista (GKS).

AUSENCIAS Y CRÍTICAS

Posteriormente, el Rey y Steinmeier fueron saludados por la presidenta del Parlamento Vasco, Bakartxo Tejeira, y la delegada del Gobierno en el País Vasco, María Soledad Garmendia, además de otras autoridades. No asistió al acto ningún ministro del Gobierno central y tampoco ningún representante de EH-Bildu ni de Vox.

El PNV, por boca de su presidente, Aitor Esteban, criticó que Felipe VI acudiera como acompañante a este acto y afirmó que “el Estado español debe” pedir perdón al pueblo de Guernica. Y en redes sociales, el PNV denunció el vandalismo que manchó la reproducción del cuadro de Pablo Picasso, ‘Guernica’, situado en la localidad, con una pintada que decía “el rey fuera, pedirnos perdón. Queremos libertad”.

“Un día histórico no debería verse manchado. Menos aún el símbolo que representa el horror que sufrió Gernika”, indicaron desde el PNV en sus redes sociales.

MUSEO DE LA PAZ

Tras la ofrenda floral, el Rey y Steinmeier se dirigieron al Museo de la Paz, donde fueron recibidos por la directora del centro, Iratxe Momoitio.

Felipe VI y el presidente germano visitaron la Casa de Begoña, un espacio que rememora el salón de una casa en Guernica durante el bombardeo del 27 de abril de 1937. Allí recorrieron la denominada sala de la reconciliación, donde se encuentras piezas que registran el hermanamiento de las ciudades de Pfzorheim (Alemania) y Guernica, además de la carta remitida en 1997 por el expresidente de la República Federal alemana, Roman Herzog, al Ayuntamiento de la localidad, donde reconocía las “más terribles atrocidades” ejecutadas por la Legión Cóndor, y también por la Aviazione Legionaria italiana al servicio de Franco, y reconocía “expresamente la culpa de los aviones alemanes involucrados” en aquella tragedia.

En el Museo, el Rey y Steinmeier, acompañados por el alcalde de Guernica, Jose María Gorroño, y miembros de la asociación ‘Gernika Gogoratuz’, mantuvieron un emotivo encuentro con las dos supervivientes del bombardeo y sus familias en la sala audiovisual del Museo, cuyo lema es 'Renunciar a olvidar, renunciar a la venganza' grabado sobre una piedra en forma de cilindro que está presente en el centro de esta sala. A su salida, el Felipe VI y el presidente germano vieron el recuerdo al bombardeo de la plaza del Museo y saludaron a un grupo de jóvenes.

(SERVIMEDIA)
28 Nov 2025
MAG/clc