Terremotos
Los terremotos de Granada superan los niveles de sacudida del suelo estimados en la peligrosidad sísmica oficial
- El IGN refuerza la vigilancia ante futuros seísmos con dos estaciones portátiles adicionales
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Los dos terremotos de magnitud 4,8 registrados en el área metropolitana de Granada el sábado y en la mañana de este martes han alcanzado "niveles de sacudida del suelo y aceleraciones máximas superiores a los previstos por los mapas oficiales de peligrosidad sísmica", según recoge la última actualización del informe sobre la serie sísmica de Alhendín publicada por el Instituto Geográfico Nacional (IGN).
El documento, actualizado a las 14.30 horas peninsulares de este martes y convertido ya en la referencia técnica oficial más reciente sobre la crisis sísmica que afecta a la provincia, revela que las aceleraciones máximas registradas por ambos terremotos alcanzaron el 24% de la aceleración de la gravedad en la estación sísmica de Armilla, situada a unos tres kilómetros de los epicentros.
Esta cifra supera ligeramente el 23% contemplado por los mapas oficiales de peligrosidad sísmica elaborados por el propio IGN para el municipio de Alhendín en un periodo de retorno de 475 años.
El valor de referencia del 23% de la aceleración de la gravedad (0,23 g) procede de los mapas oficiales de peligrosidad sísmica elaborados por el propio (IGN), utilizados para estimar los movimientos máximos del terreno que pueden esperarse en una determinada zona.
El informe puntualiza que existe aproximadamente un 10% de probabilidad de que ese nivel de movimiento del suelo sea superado al menos una vez en un periodo de 50 años, que es el horizonte temporal que suelen utilizar las normas de construcción.
Este último informe del IGN subraya que los movimientos del suelo registrados en Granada son propios de una de las regiones con mayor riesgo sísmico de la península. Los valores observados únicamente encuentran comparación en algunos puntos del sureste español, especialmente en el entorno de Lorca y otras áreas de Murcia, Alicante y Andalucía oriental, donde se concentran los índices más elevados de peligrosidad sísmica de España.
Los especialistas explican en su informe técnico que la aceleración del terreno "es uno de los parámetros más importantes para evaluar los efectos potenciales de un terremoto sobre edificios e infraestructuras, ya que mide la intensidad real con la que se mueve el suelo durante el seísmo". La actualización del informe incorpora además los terremotos registrados durante la mañana de este martes y eleva a 432 el número de eventos sísmicos detectados desde el sábado en el entorno de Alhendín, Gójar y La Zubia. De ellos, 45 fueron sentidos por la población y 9 alcanzaron magnitudes iguales o superiores a 3.
SEÍSMOS SUPERFICIALES
Una de las principales novedades del informe es que el IGN identifica y detalla las características de dos terremotos principales dentro de la serie sísmica. Ambos tuvieron una profundidad muy superficial y fueron ampliamente sentidos por la población. Los expertos señalan que la escasa profundidad a la que se produjeron estos terremotos contribuyó a aumentar su percepción por parte de la población.
Al producirse a apenas unos kilómetros de profundidad, la energía sísmica llega a la superficie con menor atenuación, lo que provoca sacudidas más intensas, mayor movimiento de edificios y una mayor probabilidad de daños no estructurales y desprendimientos.
Según el IGN, los dos terremotos de magnitud 4,8 fueron percibidos en más de 500 localidades, principalmente de Andalucía oriental y central, aunque también se sintieron en municipios de la Región de Murcia, Castilla-La Mancha e incluso la Comunidad de Madrid. La intensidad máxima observada en ambos casos fue de V-VI en la escala macrosísmica europea EMS-98. La intensidad V-VI en indica que el terremoto fue ampliamente sentido por la población, provocó que muchas personas salieran a la calle y pudo causar daños no estructurales, desprendimientos y caída de objetos en edificios de la zona afectada.
El informe añade que el organismo ha recibió ya más de 15.000 cuestionarios ciudadanos sobre los efectos de la serie sísmica, una cifra superior a la recogida en las actualizaciones anteriores. Los datos recopilados permiten a los expertos "evaluar con mayor precisión cómo fueron percibidos los temblores y cuáles fueron sus efectos reales sobre la población y las construcciones".
FALLAS ACTIVAS Y VIGILANCIA REFORZADA
El informe subraya que los análisis realizados por la Red Sísmica Nacional indican que los terremotos responden a mecanismos de falla normal compatibles con las estructuras tectónicas activas existentes en la zona. El IGN sitúa esta serie sísmica entre las fallas de Dílar, Granada y Belicena-Alhendín, en una de las áreas de mayor peligrosidad sísmica de la península Ibérica.
El organismo recuerda que la cuenca de Granada fue escenario de importantes terremotos históricos y que entre finales de 2020 y agosto de 2021 ya registró otra importante secuencia sísmica con más de 3.000 eventos y seis terremotos de magnitud comprendida entre 4 y 5.
Para reforzar el seguimiento de la actividad actual, el IGN ha desplegado dos estaciones sísmicas portátiles adicionales en la zona epicentral, que complementan la red permanente formada por 52 sensores sísmicos distribuidos en un radio aproximado de 50 kilómetros alrededor del área afectada.
El informe concluye que la serie continúa activa y que la Red Sísmica Nacional mantiene una vigilancia permanente de la evolución de los terremotos mientras prosigue el análisis de daños y de los miles de cuestionarios remitidos por la población
(SERVIMEDIA)
18 Ago 2026
EDU/pai


