Exteriores
‘The Economist’ dice que “coaccionar” a Gibraltar en el pasado para reclamar su soberanía “solo reforzó su identidad”
- Ante las críticas de la derecha, que ve el acuerdo como una oportunidad perdida
El texto se ha copiado correctamente en el portapapeles
La revista británica ‘The Economist’ considera que los “intentos” de “coaccionar” a Gibraltar en el pasado para solicitar la soberanía española “solo reforzaron su identidad diferenciada”, ante las críticas de “algunos miembros” de la derecha al considerar el acuerdo alcanzado como una oportunidad perdida.
Así lo recoge la revista en un artículo dedicado al acuerdo firmado esta semana entre la Unión Europa (UE) y Reino Unido sobre Gibraltar y que ha supuesto la desaparición de la histórica Verja que actuaba como barrera física. Este pasado miércoles, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, asistió al derribo.
‘The Economist’ explica que el acuerdo supone “una solución al caos” por el ‘Brexit’ y en una región de importancia estratégica. “Los optimistas esperan que pueda anunciar una nueva era de cooperación en materia de defensa entre dos aliados de la OTAN”, añade la revista.
El acuerdo, que ha tardado más de cinco años en negociarse, implica que Gibraltar pase a ser parte del espacio Schengen de la UE y no tenga fronteras. La policía española será la que revise los pasaportes de los pasajeros no gibraltareños que lleguen al Peñón y que únicamente son vuelos procedentes de Reino Unido.
Gibraltar también se une a la unión aduanera de la UE para mercancías y aplicará la fiscalidad y las normas europeas, lo que significa que impondrá a las mercancías vendidas en el territorio un impuesto sobre las transacciones del 15%, que aumentará al 17% en 2028. También fijará los impuestos especiales, según repasa la revista.
‘The Economist’ apunta que España “lleva mucho tiempo resentida por el control británico de Gibraltar”, adquirido en 1713, y que el acuerdo “deja de lado la disputa por la soberanía en favor de la cooperación”. También se espera que el acuerdo atraiga inversiones.
Sobre la soberanía de Gibraltar, ‘The Economist’ explica que los “intentos” en el pasado de “coaccionar” el Peñón, incluido el cierre de la frontera por Franco en 1969, “solo reforzaron su identidad diferenciada” como un territorio “británico mediterráneo”, en palabras de los gibraltareños.
Además, rescata las declaraciones del ministro principal de Gibraltar, Fabián Picardo, respecto a la posibilidad de que las próximas elecciones generales las gane la derecha y eso “no tiene por qué significar un cambio en la práctica" del acuerdo.
La revista concluye que “algunos esperan” que este acuerdo “pueda ser un presagio de un reinicio pragmático entre Gran Bretaña y Europa”.
(SERVIMEDIA)
18 Jul 2026
MMR/mjg


