Cultura

El Thyssen ampliará su sede al antiguo Palacio de Hielo y del Automóvil de Madrid

MADRID
SERVIMEDIA

El Museo Nacional Thyssen-Bornemisza ampliará su sede al antiguo Palacio de Hielo y del Automóvil de la calle Duque de Medinaceli de Madrid, un edificio de unos 19.500 metros cuadrados que será cedido por el Ministerio de Hacienda y rehabilitado con un coste de alrededor de 90 millones de euros para acoger principalmente espacios dedicados al arte del siglo XXI.

El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, y el ministro de Hacienda, Arcadi España, anunciaron este miércoles el proyecto de ampliación del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, que permitirá recuperar para uso cultural un inmueble que permanece sin uso desde 2007 y que también contará con un espacio para la sede en Madrid del Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo.

En el acto también intervinieron la fundadora de la Colección TBA21, Francesca Thyssen-Bornemisza; el coleccionista Borja Thyssen-Bornemisza; y los directores gerente y artístico del museo, Evelio Acevedo y Guillermo Solana, quienes destacaron el sentido de continuidad de la nueva etapa y la oportunidad de consolidar un modelo de museo más participativo, vinculado a la sociedad y atento a los asuntos contemporáneos.

Urtasun señaló que desde el Gobierno han dado “el primer paso hacia la ampliación del Museo Thyssen”, lo que supone “un paso de gigante para hacer posible el Thyssen de las próximas décadas: un museo más grande, más abierto y con más capacidad para acercar el arte y la cultura a la ciudadanía”. El ministro añadió que los museos públicos son “lugares que pertenecen a la gente” y explicó que el nuevo espacio permitirá acoger exposiciones, talleres para colegios, investigadores, restauradores, conciertos, conferencias y actividades abiertas al público.

Por su parte, Arcadi España destacó que el proyecto permitirá crear un espacio “donde convivirán la cultura y la memoria” y recordó que el Palacio de Hielo y del Automóvil fue inaugurado en 1922 y fue una de las primeras construcciones de Madrid en emplear hormigón armado. El edificio albergó posteriormente el Centro de Estudios Históricos y fue la primera sede del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, por lo que el ministro señaló que con esta actuación se le devuelve “una función a la altura de su historia”.

ESTUDIO

Una vez sea efectiva la cesión por parte de Hacienda, el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza realizará un estudio del inmueble para establecer sus necesidades y posibilidades de cara a su rehabilitación. La intervención integral será promovida y financiada por el Ministerio de Hacienda, a través de la Dirección General del Patrimonio del Estado, mientras que el Ministerio de Cultura y el museo asumirán la museografía, el equipamiento y la dotación del área.

El Ministerio del Interior, por su parte, se encargará de la dotación del espacio destinado al Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo, que tendrá en el inmueble una sede en Madrid que se sumará a la ya existente en Vitoria-Gasteiz. El edificio rehabilitado contará con una superficie construida de unos 19.500 metros cuadrados, incluidos 1.500 metros cuadrados de patio-jardín abierto a exposiciones y actos al aire libre.

El calendario previsto contempla definir durante 2026 el programa y la convocatoria del concurso de proyectos de arquitectura, redactar entre 2027 y 2028 el proyecto ganador y comenzar las obras a partir de 2029, con el objetivo de que el edificio pueda estar finalizado y en uso en torno a 2032. El coste total de la actuación, incluyendo el proyecto arquitectónico y las obras, se sitúa en torno a los 90 millones de euros.

La ampliación permitirá al Thyssen disponer de 10.000 metros cuadrados destinados principalmente al arte del siglo XXI y responder a necesidades relacionadas con la educación, la investigación, la conservación y la participación ciudadana que actualmente están condicionadas por las dimensiones del Palacio de Villahermosa. Las colecciones históricas del museo permanecerán en su actual sede, por lo que la operación supondrá una ampliación y no una sustitución.

Para esta nueva etapa, Francesca Thyssen-Bornemisza y sus herederos donarán más de 180 obras de la Colección TBA21, una aportación que incorpora 16 millones de euros en activos al patrimonio artístico público.

A estas aportaciones se suma el préstamo gratuito y a largo plazo de obras históricas que Francesca Thyssen-Bornemisza ya mantiene con el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza.

(SERVIMEDIA)
16 Sep 2026
JNV/clc