Biodiversidad

Tiburones y atunes se enfrentan al ‘doble riesgo’ de la sobrepesca y el calentamiento oceánico

- Ello podría reducir su hábitat y causar migraciones forzadas hacia los polos, según un estudio

MADRID
SERVIMEDIA

Los peces grandes y de cuerpo caliente, como los tiburones y los atunes, están entre los depredadores más poderosos del océano por su capacidad para retener su propio calor corporal, pero afrontan el ‘doble riesgo’ de la sobrepesca y el calentamiento de las aguas oceánicas.

Esa es la conclusión de una investigación liderada por científicos del Trinity College de Dublín (Irlanda) en colaboración con la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad de Pretoria (Sudáfrica) y publicada este jueves en la revista ‘Science’.

El estudio indica que esos peces de cuerpo caliente están experimentando temperaturas más elevadas y probablemente paguen un precio cada vez más alto por ello.

La importancia de este hallazgo radica en la doble desventaja a la que se enfrentan estos animales emblemáticos, que, debido a su estilo de vida y fisiología, tienen altas necesidades energéticas, ya que ahora se enfrentan a un futuro de océanos en calentamiento y la disminución de los recursos alimenticios.

La investigación demuestra que los peces de sangre caliente pueden consumir casi cuatro veces más energía que sus congéneres de sangre fría. Esto significa que probablemente se enfrenten a un riesgo cada vez mayor de sobrecalentamiento a medida que los océanos se calientan, lo que podría reducir su hábitat adecuado y un desplazamiento forzado hacia los polos.

El estudio se centra en los peces mesotérmicos, un grupo poco común que comprende menos de un 0,1% de todas las especies de peces, los cuales pueden retener el calor metabólico y mantener partes de su cuerpo más calientes que el agua de mar circundante.

Esta capacidad ha evolucionado de forma independiente varias veces en algunos tiburones y atunes, lo que les permite alcanzar mayores velocidades de natación, realizar migraciones de larga distancia y mejorar su desempeño como depredadores.

TASA METABÓLICA

Para comprender el coste de este estilo de vida de alto rendimiento, los científicos desarrollaron una novedosa forma de estimar la tasa metabólica basal en peces de vida libre.

Mediante el análisis de datos de bio-registro (obtenidos de diminutos sensores que registran la temperatura corporal y del agua), el equipo calculó la cantidad de calor que los peces producen y pierden en tiempo real.

Combinaron estas nuevas mediciones, incluyendo datos de enormes tiburones peregrinos que pesan hasta 3,5 toneladas, con cientos de mediciones de laboratorio de especies más pequeñas.

“Los resultados fueron realmente sorprendentes: tras tener en cuenta el tamaño corporal y la temperatura, descubrimos que los peces mesotérmicos consumen aproximadamente 3,8 veces más energía que los peces ectotérmicos o de sangre fría de tamaño similar”, indica Nicholas Payne, de la Facultad de Ciencias Naturales del Trinity College de Dublin.

Payne añade: “Además, un aumento de 10 grados en la temperatura corporal duplica con creces la tasa metabólica basal de un pez, lo que, en la práctica, significa que los depredadores de sangre caliente deben consumir mucha más comida para mantener su estilo de vida”.

“Pero esa mayor demanda de energía es solo una parte de la historia, porque a medida que los peces crecen, sus cuerpos generan calor más rápido de lo que pueden disiparlo”, indica Payne.

DESAJUSTE

El equipo descubrió que los peces más grandes se vuelven cada vez más ‘calientes’ simplemente debido a este desequilibrio. Ese desajuste crea un problema de sobrecalentamiento con implicaciones significativas para estas especies.

“A partir de los datos, pudimos establecer ‘umbrales de equilibrio térmico’ teóricos, que son las temperaturas del agua por encima de las cuales los peces grandes no pueden disipar el calor con la suficiente rapidez para mantener una temperatura corporal estable sin alterar su comportamiento o fisiología”, comenta Andrew Jackson, de la Facultad de Ciencias Naturales del Trinity College.

Por ejemplo, un tiburón de cuerpo caliente de una tonelada podría tener dificultades para mantener el equilibrio térmico en aguas con temperaturas superiores a los 17 grados.

“Por encima de esos umbrales, los peces deben reducir la velocidad, modificar el flujo sanguíneo o sumergirse en profundidades más frías para evitar un calentamiento peligroso, pero eso también tiene un precio; por ejemplo, puede resultar más difícil encontrar alimento o capturarlo, especialmente si su principal arma es la velocidad y la fuerza”, recalca Jackson.

MAYOR COSTE

Los científicos predicen que, en futuros escenarios de calentamiento global, el hábitat adecuado para los grandes mesotermos se reducirá, sobre todo durante los meses de verano.

Aunque algunas especies, como el atún rojo del Atlántico, pueden aumentar temporalmente la pérdida de calor o sumergirse en aguas más frías, incluso podrían verse al límite si las aguas superficiales continúan calentándose.

“Ser un depredador de alto rendimiento en el océano tiene un coste mayor del que habíamos estimado. A medida que los océanos se calientan, estas especies se ven empujadas cada vez más cerca de sus límites fisiológicos, lo que podría tener consecuencias para su hábitat y su supervivencia”, afirma Edward Snelling, de la Universidad de Pretoria.

Payne indica: “Las implicaciones son realmente preocupantes, ya que este nuevo hallazgo coloca a estos animales en una situación de doble riesgo. Muchos peces mesotérmicos ya se ven gravemente afectados por la sobrepesca, tanto de ellos mismos como de sus presas, por lo que sus elevadas necesidades energéticas los hacen especialmente vulnerables cuando escasea su alimento”.

“La evidencia fósil sugiere que los gigantes marinos de cuerpo caliente, como el tristemente célebre tiburón Megalodón, ya extinto, sufrieron de manera desproporcionada durante los cambios climáticos del pasado, cuando los mares se transformaron, y los océanos actuales están cambiando a velocidades sin precedentes, por lo que las alarmas están sonando con fuerza en este momento”, recuerda Payne.

(SERVIMEDIA)
16 Abr 2026
MGR/clc