Clima

La Tierra registra la mayor subida anual de CO2 en la atmósfera desde que hay datos

- Alcanza un nuevo nivel máximo en 2024, según la ONU

- Otros gases que atrapan el calor (metano y óxido nitroso) también baten récords históricos

MADRID
SERVIMEDIA

Los niveles de dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera batieron el año pasado un nuevo máximo histórico y alcanzaron el mayor incremento anual desde que en 1957 comenzaran las mediciones modernas.

Así se recoge en 21º 'Boletín de gases de efecto invernadero', que publica anualmente la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y que esta agencia de la ONU especializada en el tiempo, el clima y el agua hizo público este miércoles, antes de que el próximo 10 de noviembre comience la 30ª Cumbre del Clima -conocida como COP30- en Belén (Brasil).

Ese boletín de la OMM -uno de los informes anuales más emblemáticos de esta agencia- informa de las concentraciones atmosféricas de los gases de efecto invernadero de larga duración ((dióxido de carbono, metano y óxido nitroso) y no tiene nada que ver con las emisiones.

Se entiende por emisión la cantidad de gases que se liberan a la atmósfera y por concentración o abundancia atmosférica lo que se queda en la parte gaseosa de la Tierra tras la absorción de gases que realizan los océanos y la biosfera.

Según el boletín, las continuas emisiones de CO2 derivadas de las actividades humanas y el recrudecimiento de los incendios forestales fueron responsables de un nuevo récord histórico de concentración atmosférica de dióxido de carbono, así como la reducción de la absorción de carbono por sumideros como los ecosistemas terrestres y el océano, lo que amenaza con convertirse en “un círculo vicioso climático”.

SEGURIDAD Y BIENESTAR

Las tasas de crecimiento del CO2 en la atmósfera se han triplicado desde la década de 1960, al pasar de un aumento promedio anual de 0,8 partes por millón (ppm) a 2,4 ppm en el decenio de 2011 a 2020.

Entre 2023 y 2024, la concentración promedio mundial de CO2 aumentó 3,5 ppm, el mayor incremento desde que comenzaron las mediciones modernas en 1957.

“El calor atrapado por el CO2 y otros gases de efecto invernadero está acelerando nuestro clima y provocando fenómenos meteorológicos más extremos. Por lo tanto, reducir las emisiones es esencial no solo para nuestro clima, sino también para nuestra seguridad económica y el bienestar de la comunidad”, según Ko Barrett, secretaria general adjunta de la OMM.

Las concentraciones de metano y óxido nitroso, el segundo y tercer gas de efecto invernadero de larga duración más importantes relacionados con las actividades humanas, también llegaron el año pasado a niveles récord.

DIÓXIDO DE CARBONO

Cuando se publicó el primer ‘Boletín de Gases de Efecto Invernadero’ en 2004, el nivel medio anual de CO2 medido por la red de estaciones de vigilancia de la OMM era de 377,1 ppm. En 2024 esa cifra subió hasta 423,9 ppm.

Cerca de la mitad del CO2 total emitido cada año permanece en la atmósfera y el resto es absorbido por los ecosistemas terrestres y los océanos. Sin embargo, este almacenamiento no es permanente.

A medida que aumenta la temperatura global, los océanos absorben menos dióxido de carbono debido a la menor solubilidad a temperaturas más altas, mientras que los sumideros terrestres se ven afectados de diversas maneras, incluyendo la posibilidad de sequías más persistentes.

La razón probable del crecimiento récord entre 2023 y 2024 fue una gran contribución de las emisiones de incendios forestales y una menor absorción de CO2 por la tierra y el océano en 2024, el año más cálido tras un fuerte episodio de El Niño.

Durante los años de El Niño, los niveles de CO2 tienden a aumentar porque la eficiencia de los sumideros de carbono terrestres se reduce por la vegetación más seca y los incendios forestales, como fue el caso de la sequía excepcional y los incendios en la Amazonia y el sur de África en 2024.

“Existe la preocupación de que los sumideros de CO2 terrestres y oceánicos estén perdiendo eficacia, lo que aumentará la cantidad de CO2 que permanece en la atmósfera, acelerando así el calentamiento global”, explica Oksana Tarasova, coordinadora del ‘Boletín de Gases de Efecto Invernadero’ y científica superior de la OMM.

Las actuales emisiones de CO2 a la atmósfera no solo impactan el clima global de hoy, sino que lo harán durante cientos de años debido a su larga permanencia en la atmósfera.

METANO

El metano (CH4) representa un 16% del efecto de calentamiento global causado por los gases de efecto invernadero de larga duración y tiene una vida útil de unos nueve años.

Alrededor de un 40% del metano se emite a la atmósfera por fuentes naturales (por ejemplo, humedales), que también son sensibles al clima, y ​el 60% restante proviene de fuentes antropogénicas como la ganadería, el cultivo de arroz, la explotación de combustibles fósiles, los vertederos y la quema de biomasa.

La concentración media mundial de metano en 2024 fue de 1.942 partes por billón (ppb), un 166% por encima de los niveles preindustriales (antes de 1750).

ÓXIDO NITROSO

El óxido nitroso (N2O) es el tercer gas de efecto invernadero de larga duración más importante y proviene tanto de fuentes naturales como de actividades humanas como la quema de biomasa, el uso de fertilizantes y diversos procesos industriales.

La concentración promedio mundial alcanzó 338,0 ppb en 2024, un 25% más en relación al nivel preindustrial.

(SERVIMEDIA)
15 Oct 2025
MGR/gja