Trabajo

Un trabajador con sueldo promedio necesitaría casi un siglo para ganar lo que un director general de gran empresa en un año

- Y 490 años a nivel mundial, según Oxfam Intermon

MADRID
SERVIMEDIA

Los directores generales de las 12 mayores empresas en España ganaron en 2025 hasta 98 veces el sueldo medio del país, lo que significa que una persona trabajadora con un sueldo promedio tendría que trabajar “prácticamente un siglo entero para ganar lo que uno de esos altos directivos gana en un solo año”.

Así lo desvela un nuevo análisis de la CSI y Oxfam Intermón, publicado este viernes en vísperas del Día Internacional de las Personas Trabajadoras y según el cual, en España, la remuneración media de los directores generales de esas 12 mayores empresas aumentó un 16% en el último año, en contraste con el 3,6% de aumento en términos reales del sueldo medio de las personas trabajadoras desde 2019.

El estudio analiza 1.500 grandes empresas de 33 países con datos disponibles sobre la remuneración de sus directores generales, según precisó Oxfam Intermón en un comunicado en el que destacó que los directores generales de las mayores empresas del mundo registraron un aumento salarial del 11% en términos reales en 2025, mientras que el salario real de la persona trabajadora promedio apenas creció un 0,5%.

En 2025, el director general promedio se ganó 8,4 millones de dólares en salario y bonificaciones, frente a los 7,6 millones que obtuvo en 2024 y a este ritmo, una persona trabajadora promedio necesitaría 490 años para ganar lo mismo.

Hasta el momento, cuatro grandes empresas, entre ellas Blackstone, Broadcom y Goldman Sachs, han informado de remuneraciones superiores a los 100 millones de dólares para sus directores generales en 2025 y, en conjunto, los diez directores generales mejor pagados superaron los 1.000 millones de dólares.

BRECHA SALARIAL

“La brecha salarial de género en estas empresas es, en promedio, del 16%. En la práctica, esto implica que las mujeres trabajadoras dejan de cobrar desde el 4 de noviembre de cada año”, abundó la organización, para la que la “creciente distancia” entre los salarios de la alta dirección y el salario promedio de las personas de plantilla refleja una “tendencia estructural”, con ejecutivos y accionistas que “acaparan” una parte “cada vez mayor” del valor generado en el “pastel económico” mundial.

Desde 2019, los salarios reales de las personas trabajadoras han caído un 12%, lo que equivale a haber trabajado 108 días sin paga entre 2019 y 2025, esto es 31 días gratis solo el año pasado.

“Mientras tanto, la remuneración de los directores generales ha pasado de una media de 5,5 millones de dólares en 2019 a 8,4millones en 2025, un aumento del 54% en términos reales”, apostilló.

En este contexto, el responsable de Desigualdad y Sector Privado de Oxfam Intermón, Miguel Alba, indicó que “la remuneración de los altos directivos de las grandes empresas alcanza unas dimensiones desorbitadas, muy alejadas de lo que gana el común de las personas para costearse los gastos vitales”.

Además, advirtió de que algunos de los mayores pagos de 2025 fueron a parar a Bernard Arnault, propietario de la marca de lujo LVMH, con 3.800 millones de dólares y Amancio Ortega, propietario de Inditex (Zara), que recibió 3.700 millones de dólares.

El análisis de la CSI y Oxfam Intermón sobre las participaciones accionariales revela que los superricos están recibiendo “importantes pagos” de las empresas que controlan.

“Cerca de 1.000 milmillonarios cuyas carteras de inversión fueron identificadas, recibieron colectivamente 79.000 millones de dólares en dividendos en 2025, lo que equivale a unos 2.500 dólares por segundo. El milmillonario promedio ganó más en dividendos en menos de dos horas que lo que la persona trabajadora promedio ganó en salario en todo un año”, agregó la organización.

Oxfam Intermón advierte de que algunos de los destinatarios de estos dividendos incurren en muchas ocasiones en actuaciones que suponen una “amenaza contra los derechos de las personas trabajadoras y la democracia”.

ELECCIONES

A su vez, estimó que la influencia política de los milmillonarios “también va en aumento” y que los milmillonarios “tienen 4.000 veces más probabilidades de ocupar cargos políticos que la ciudadanía común”. “Muchos de estos políticos milmillonarios intentan socavar los derechos de las personas trabajadoras, recortar los servicios públicos y aplicar recortes fiscales a los más ricos”, prosiguió.

Para el secretario general de la CSI, Luc Triangle, este análisis “pone al descubierto cómo una élite económica está capturando la democracia y sus consecuencias para la clase trabajadora”. “Lejos del círculo virtuoso que las empresas nos prometen, asistimos a un modelo en el que las grandes corporaciones debilitan la negociación colectiva y el diálogo social, mientras que los directores generales milmillonarios se apropian de la riqueza generada por las mejoras en la productividad”, deslizó, convencido de que los superricos “utilizan enormes recursos para financiar proyectos políticos antidemocráticos”.

“Estos proyectos achacan la creciente desigualdad a grupos marginados, como las personas migrantes, las mujeres y las minorías, para desviar la atención de los verdaderos culpables: sus ricos benefactores. Dividen a la clase trabajadora mientras desmantelan y socavan las instituciones democráticas y promueven políticas que permiten a los superricos enriquecerse aún más, a costa de los derechos, la seguridad y los medios de vida de las personas trabajadoras. Atacan a las organizaciones democráticas como los sindicatos y bloquean cualquier vía para la reforma, asegurándose de que el vicioso ciclo antiobrero continúe”, sentenció.

En la misma línea, Oxfam Intermon indicó que la riqueza de los milmillonarios ha alcanzado máximos históricos en 2026 y que en solo 12 meses han ganado cuatro billones de dólares, lo que eleva su riqueza a 1,5 billones más que la de los 4.100 millones de personas más pobres; hay 400 milmillonarios más en comparación con el año pasado y 45 de estos nuevos milmillonarios han amasado sus fortunas en inteligencia artificial.

Por su parte, en España, la riqueza de los multimillonarios aumentó un 29,5% en el último año y a día de hoy equivale al 13,8% del PIB. En 2026 habrá 44 multimillonarios, nueve más que en 2025 y, en contraste, según datos del Banco de España, entre finales de 2022 y finales de 2024, la riqueza neta media de los hogares aumentó creció un 3%.

Oxfam Intermón ve “necesario” que los gobiernos “limiten” la remuneración de los directores generales y que “graven de manera justa a los superricos”. “También deben garantizar que los salarios mínimos se actualicen según la inflación para poder asegurar una vida digna”, manifestó.

“Estas medidas, además de redistribuir los ingresos; pueden crear economías que recompensen el trabajo, inviertan en las comunidades y hagan rendir cuentas a los poderosos”, concluyó Alba.

(SERVIMEDIA)
01 Mayo 2026
MJR/clc