Regeneración medular
Un tratamiento logra ralentizar el deterioro de la médula espinal tras una lesión cervical aguda
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Un tratamiento experimental basado en un anticuerpo contra una proteína que frena el crecimiento neuronal logró acelerar la reducción de la lesión y ralentizar el deterioro estructural de la médula espinal en pacientes con una lesión cervical aguda, según un estudio internacional desarrolado por científicos de la Universidad de Zúrich y del Hospital Universitario Balgrist (Suiza).
El trabajo analizó el efecto de Ng101, un anticuerpo recombinante que neutraliza Nogo-A, una proteína presente en el sistema nervioso central que actúa como freno natural al crecimiento de las fibras nerviosas. La hipótesis de esta línea de investigación es que, al bloquear esa proteína, se puede favorecer la plasticidad neuronal y abrir una ventana para la reparación medular tras una lesión traumática.
La investigación fue liderada por los científicos Lynn Farner, Armin Curt y Patrick Freund, este último profesor de la Universidad de Zúrich y responsable del Centro de Lesión Medular del Hospital Universitario Balgrist, junto al grupo internacional Nisci, dedicado al estudio de la inhibición de Nogo-A en lesión medular.
Para comprobarlo, los investigadores estudiaron los datos de 106 participantes con lesión medular cervical aguda incluidos en el ensayo clínico fase 2b Nisci. El equipo empleó resonancia magnética avanzada y pruebas electrofisiológicas para observar durante seis meses la evolución del volumen de la lesión, los puentes de tejido conservado y otros marcadores estructurales de la médula.
Los resultados apuntaron a que los pacientes tratados con Ng101 presentaron una reducción más rápida del volumen de la lesión en comparación con el grupo placebo. Además, mostraron un deterioro más lento de indicadores como el área transversal de la médula y señales relacionadas con la mielina en tractos motores y sensitivos, incluidos los tractos corticoespinales y las columnas dorsales.
CRECIMIENTO DE NUEVAS FIBRAS NERVIOSAS
Los autores interpretan estos hallazgos como una señal de que "el tratamiento podría ralentizar la degeneración progresiva que se produce después del trauma o favorecer el crecimiento de nuevas fibras nerviosas". En cualquier caso, el estudio no presenta el anticuerpo como una cura, sino como "una vía prometedora para avanzar en terapias de reparación medular" y para medir de forma más precisa si estos tratamientos "están teniendo efecto directamente sobre el tejido lesionado".
La relevancia para los pacientes está en que las lesiones medulares cervicales pueden afectar de forma grave a la movilidad, la autonomía y funciones básicas como el control de brazos y manos. Según la Universidad de Zúrich, esta aproximación busca que las fibras nerviosas supervivientes o regeneradas "puedan volver a establecer conexiones funcionales con los centros de la médula que controlan brazos, manos y piernas", lo que podría traducirse en mayor independencia en algunos pacientes.
El estudio también refuerza la importancia de combinar nuevas terapias biológicas con herramientas objetivas de imagen. Para los investigadores, poder visualizar de manera temprana los cambios en la médula espinal puede ayudar a seleccionar mejor a los pacientes, diseñar ensayos clínicos más precisos y evaluar con mayor fiabilidad futuras estrategias de medicina regenerativa en lesión medular.
(SERVIMEDIA)
02 Jun 2026
EDU/pai
