Ciencia
El Triceratops tenía la nariz grande para controlar la temperatura y la humedad
- Además de oler, según un estudio
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El Triceratops y otros dinosaurios con cuernos similares poseían cavidades nasales inusualmente grandes en comparación con la mayoría de los animales porque probablemente usaban la nariz no solo para oler, sino también para controlar la temperatura y la humeda.
Esa es la hipótesis que seis investigadores de Japón plantean en un estudio publicado en la revista ‘The Anatomical Record’. Los investigadores utilizaron tomografías computarizadas de cráneos fosilizados de Triceratops y compararon sus estructuras con las de animales modernos como aves y cocodrilos.
Mediante observación directa e inferencia, reconstruyeron cómo se integran los nervios, los vasos sanguíneos y las estructuras para el flujo de aire en los cráneos.
Si se ve un Triceratops en libertad, puede que surjan algunas preguntas, como ‘¿no están extintos?’ y ‘¿por qué tiene una cabeza tan enorme?’ Seishiro Tada, del Museo de la Universidad de Tokio, se planteó esta última cuestión mientras observaba un espécimen fosilizado.
"He estado trabajando en la evolución de las cabezas y narices de los reptiles desde mi maestría", indica.
Tada añade: "El Triceratops, en particular, tenía una nariz muy grande e inusual, y no lograba entender cómo encajaban los órganos en ella, a pesar de recordar los patrones básicos de los reptiles. Eso despertó mi interés por su anatomía nasal, su función y su evolución".
DIVERSIDAD VISUAL
Los dinosaurios exhibían una amplia gama de tipos de cráneos, lo que contribuía a su diversidad visual y forma parte de su atractivo. Los dinosaurios con cuernos, o ‘Ceratopsia’, tenían algunos de los cráneos más elaborados. El Triceratops era un animal icónico e inmediatamente reconocible.
Sin embargo, debido a su relativa singularidad, la anatomía interna de los cráneos del Triceratops también es poco conocida. Por ello, Tada y su equipo se propusieron explorar los tejidos blandos internos utilizando las herramientas a su disposición.
“Utilizando datos de tomografía computarizada basada en rayos X de un Triceratops, así como el conocimiento sobre la morfología del hocico de los reptiles contemporáneos, encontramos algunas características únicas en la nariz y proporcionamos la primera hipótesis integral sobre la anatomía de los tejidos blandos en los dinosaurios con cuernos”, apunta Tada.
“INUSUAL”
Este investigador añade: “Los Triceratops tenían un cableado inusual en sus narices. En la mayoría de los reptiles, los nervios y vasos sanguíneos llegan a las fosas nasales desde la mandíbula y la nariz. Pero en el Triceratops la forma del cráneo bloquea el paso de la mandíbula, por lo que los nervios y vasos toman la rama nasal”.
“Esencialmente, los tejidos del Triceratops evolucionaron de esta manera para sostener su gran nariz. Me di cuenta de esto mientras ensamblaba algunas piezas del cráneo de Triceratops impresas en 3D como si fuera un rompecabezas”, apunta.
Los investigadores también encontraron una estructura especial en la nariz del Triceratops llamada cornete respiratorio, que casi ningún otro dinosaurio posee, aunque sus descendientes actuales, las aves, sí la poseen, al igual que los mamíferos. Estas estructuras son superficies delgadas y curvadas dentro de la nariz que aumentan la superficie para el intercambio de calor entre la sangre y el aire.
El Triceratops probablemente no era completamente de sangre caliente, pero los investigadores creen que estas estructuras ayudaban a controlar la temperatura y la humedad, ya que, de lo contrario, su gran cráneo sería difícil de enfriar.
(SERVIMEDIA)
22 Feb 2026
MGR/clc/mag


