Mutilación genital

La UE renueva sus llamamientos para poner fin a la mutilación genital femenina, con tasas aún elevadas

MADRID
SERVIMEDIA EURACTIV

Los líderes de la Unión Europea renuevan sus llamamientos para poner fin a la mutilación genital femenina (MGF), con tasas que siguen siendo "alarmantemente altas" y que también afecta a las mujeres y niñas que viven en Europa.

"La mutilación genital femenina es una grave violación de los derechos humanos. Es una herramienta de control y opresión infligida a las mujeres y las niñas", afirmaron Kaja Kallas, la máxima representante diplomática de la UE, junto con Roxana Mînzatu, comisaria de Derechos Sociales de la UE, y Hadja Lahbib, comisaria de Preparación de la UE, en una declaración conjunta con motivo del Día Internacional de Tolerancia Cero con la Mutilación Genital Femenina, celebrado el viernes.

La MGF, tal y como la define la Organización Mundial de la Salud, se refiere a los procedimientos que implican la extirpación parcial o total de los genitales externos femeninos, u otras lesiones a los órganos genitales femeninos, realizados por razones no médicas.

Las tres comisarias advirtieron de que la MGF sigue siendo una realidad en Europa y pidieron su erradicación total: "No hay justificación médica, cultural o ética para esta práctica".

Aunque la MGF es más frecuente en algunas partes de África, así como en algunas regiones de Asia y Oriente Medio, los expertos señalan que esta práctica también ha llegado a Europa a través de la migración.

CIFRAS

Se estima que, a nivel mundial, más de 200 millones de mujeres y niñas viven con las consecuencias de la MGF. Según el Instituto Europeo de la Igualdad de Género (EIGE), que desempeña un papel destacado en la recopilación de estadísticas, sigue siendo difícil obtener datos fiables en Europa, ya que las cifras suelen ser fragmentarias o subestimadas debido a la falta de denuncias y al carácter oculto de esta práctica.

El EIGE estima que en Europa más de 600 000 mujeres y niñas viven con las consecuencias de la MGF, mientras que en 17 países europeos alrededor de 190 000 niñas están en riesgo.

Un mapa interactivo que recopila estudios nacionales y datos del censo europeo de 2011 muestra una variación significativa entre los países de la UE.

Francia presenta algunas de las cifras más elevadas. Según el Ministerio de Igualdad de Género, 139.000 mujeres han sido sometidas a la mutilación genital femenina, mientras que 28.521 niñas se consideran en riesgo.

PENAS DE HASTA 20 AÑOS

Si bien la mutilación genital femenina es un delito en todos los países de la UE, la legislación francesa también tipifica como delito esta práctica cuando se comete en el extranjero, con penas de hasta 20 años de prisión para los padres o tutores legales.

En otros lugares, los retos no residen tanto en la legislación como en la detección y la atención. En los Países Bajos, las comadronas admiten que a menudo no reconocen o documentan adecuadamente los casos, mientras que en Alemania, los profesionales sanitarios señalan la mala coordinación entre los hospitales y los centros de asesoramiento. Como resultado, muchas mujeres en toda Europa siguen sin tener acceso a un apoyo adecuado o especializado.

Las autoridades reconocen cada vez más que el enjuiciamiento por sí solo no es suficiente. Por ello, la UE ha ampliado su enfoque a la prevención, la sensibilización y la mejora de la protección de las víctimas mediante diversas estrategias, planes de acción y directivas.

Austria es uno de los pocos países que ha desarrollado servicios especializados para las sobrevivientes, proporcionando atención médica y psicológica, así como formación para los profesionales de la salud. Sin embargo, un estudio publicado en la revista BMC Public Health indica que, incluso en Austria, la mayoría de los casos siguen ocultos.

(SERVIMEDIA)
06 Feb 2026
CLC