Viaje papa
Una senegalesa reza ante el Papa en lengua wolof por quienes perdieron la vida en el Atlántico
- En la misa oficiada por el pontífice en Gran Canaria se escucharon peticiones también en inglés, francés y español
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Elisabeth, una mujer senegalesa que llegó a Gran Canaria hace más de 36 años con su familia, fue este jueves una de las protagonistas de la misa oficiada por el Papa en Gran Canaria, al rezar ante él en lengua wolof por quienes perdieron la vida en el Atlántico.
Así lo reclamó, visiblemente nerviosa, durante su participación en las peticiones, o preces, momento en el que todos los fieles de la misa rezan por una intención determinada.
Haciendo uso de esta lengua, que se habla en países de África occidental como Senegal, Gambia y Mauritania, Elisabeth pidió en concreto “por los difuntos y los refugiados que han perdido la vida en las aguas del Atlántico, para que sean escuchados en el abrazo del Padre y las familias que sufren su pérdida puedan ser consoladas”.
Según informó la organización del viaje del Papa, desde su llegada, Elisabeth ha trabajado “de manera constante y nunca se han perdido sus raíces y tradiciones, con ello ha conseguido ser traductora para muchos migrantes”. “Su historia representa el valor del trabajo, la perseverancia y la riqueza cultural que aportan las personas migrantes a la sociedad canaria”, abundaron desde la organización.
INGLÉS Y FRANCÉS
Asimismo, en inglés leyó su petición Birgith Ingrid, nacida en Suecia, en una isla del Mar Báltico y que estudió lenguas modernas y psicología y con veinte años vino a Canarias. Profesaba la religión luterana pero años más tarde se convirtió al catolicismo y en la actualidad colabora visitando enfermos en la parroquia. Ella pidió “por los líderes de las naciones, para que actúen con justicia en favor del progreso de los pueblos y trabajen diligentemente para acabar con la guerra y el hambre”.
A su vez, en francés leyó su petición Jean Marie, francés, casado con una canaria y padre de tres hijos. Vive en Gran Canaria desde hace siete años y es arquitecto de profesión. En su caso, pidió “para los pobres y necesitados, para que encuentren consuelo en la infinita bondad del Señor y para que su dignidad humana sea promovida por la ayuda fraterna”.
CASTELLANO
Hugo, de 15 años, estudiante de 4º ESO en Nuestra Señora del Pilar y miembro de Juventud Mariana Vicenciana Caminantes, donde vive su fe junto a sus catequistas y acompañado de otros jóvenes, fue el encargado de leer la primera petición. En español, pidió por el Papa León, a quien definió como “peregrino en medio de nosotros”, para que “su voz siga siendo eco del Evangelio, mostrando a todos los hermanos el corazón de Jesús como fuente de caridad eterna”.
También en español hizo su petición Gadifer, maestro de Religión en un colegio público de Fuerteventura, en la parroquia responsable de la etapa de Despertar Religioso, miembro del coro parroquial, secretario del consejo pastoral parroquial y coordinador del profesorado de religión en la isla de Fuerteventura. Él pidió por los educadores y quienes trabajan en la formación de los migrantes “para que promuevan oportunidades reales de aprendizaje, integración y desarrollo y contribuyan a construir caminos hacia un trabajo digno y un futuro lleno de esperanza”.
Por último, también en castellano realizó su petición Dolly, que tiene 59 años y es maestra de Educación Especial en un colegio público en Las Palmas de Gran Canaria. Es voluntaria en un proyecto, vinculado a su vez a Pastoral Penitenciaria. Ella pidió por su comunidad “para que, participando de los bienes de la salvación como el discípulo amado, pueda encontrar descanso en el latido de amor de Cristo”.
Esta parte de la misa finalizó con la petición del Papa, que pidió: “Escucha, Padre, la voz de tus hijos reunidos ante ti como una sola familia. Haz que el torrente de gracia que brota del costado herido del Señor se convierta en nosotros en fuente inagotable de tu amor”.
(SERVIMEDIA)
11 Jun 2026
MJR/AHP/MAG/clc


