Infancia
Unicef advierte de que las restricciones de edad no garantizan por sí solas la seguridad de la infancia y la adolescencia en internet
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Unicef advirtió este sábado que "las restricciones de edad en el acceso a las redes sociales, por sí solas, no garantizan la seguridad de la infancia y la adolescencia en internet" y pueden incluso "resultar contraproducentes si no van acompañadas de un enfoque más amplio que refuerce la responsabilidad de las plataformas digitales y proteja los derechos de los niños y niñas".
En un contexto en el que gobiernos de todo el mundo debaten qué edad es "demasiado joven" para usar redes sociales y algunos han comenzado a introducir prohibiciones generalizadas, Unicef reconoció que "estas iniciativas responden a una preocupación legítima". Los niños y adolescentes se enfrentan al acoso, la explotación y la exposición a contenidos nocivos en internet, con consecuencias negativas para su salud mental y su bienestar, una situación que, según explicó Unicef España.
Alertó de que las prohibiciones basadas únicamente en la edad "conllevan riesgos propios y pueden empujar a los menores hacia entornos digitales menos regulados" y, por tanto, menos seguros. A su juicio, las redes sociales no son un lujo, sino que para muchos niños y niñas, especialmente quienes se encuentran aislados o en situación de vulnerabilidad, constituyen un salvavidas que les proporciona acceso al aprendizaje, la conexión social, el juego y la expresión personal.
La organización advirtió además de que muchos menores seguirán accediendo a las redes sociales mediante soluciones alternativas, dispositivos compartidos o plataformas con menor supervisión, lo que dificulta su protección efectiva. Por ello, defendió que las restricciones por edad "deben integrarse en un marco más amplio que proteja a la infancia frente a los daños, respete sus derechos a la privacidad y a la participación y evite trasladar el problema a espacios digitales opacos".
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Unicef subrayó que la regulación "no debe sustituir la inversión de las empresas en la seguridad infantil y recalcó que las leyes que introducen límites de edad no son una alternativa a mejorar el diseño de las plataformas ni a reforzar la moderación de contenidos". En este sentido, instó a los Gobiernos a garantizar que las normativas relacionadas con la edad no eximan a las empresas de su obligación de identificar y abordar de forma proactiva los efectos adversos de sus productos sobre los derechos de la infancia.
La organización reclamó también a las empresas tecnológicas y de redes sociales que "rediseñen sus productos con un enfoque centrado en la seguridad y el bienestar de los niños y niñas, inviertan en entornos digitales más seguros y desarrollen sistemas de verificación de edad que respeten los derechos, la privacidad y las distintas etapas de desarrollo de los usuarios más jóvenes". Estas protecciones, subrayó, deben "aplicarse en todos los contextos, incluidos los países frágiles o afectados por conflictos, donde la capacidad institucional para regular puede ser limitada".
Asimismo, Unicef consideró "imprescindible" que los organismos reguladores cuenten con "medidas sistémicas para prevenir y mitigar de forma eficaz los daños que sufren los menores en internet", y que la sociedad civil y los aliados amplifiquen las voces de niños, adolescentes, familias y cuidadores en los debates sobre los límites de edad. Las decisiones deben basarse en evidencias sólidas y en las experiencias reales de la infancia, insistió.
APOYO A LAS FAMILIAS
La organización puso también el foco en las familias y reclamó más apoyo para madres, padres y cuidadores, al considerar que desempeñan un papel crucial en la protección de los menores, pero a quienes actualmente se les exige "hacer lo imposible": supervisar plataformas que no han diseñado, controlar algoritmos que no pueden ver y gestionar múltiples aplicaciones de forma constante.
En España, los datos del estudio 'Infancia, adolescencia y bienestar digital', elaborado por Unicef España junto a la Universidad de Santiago de Compostela, el Consejo General de Colegios de Ingeniería Informática y Red.es, muestran un uso masivo de las redes sociales entre los adolescentes. El 92,5 % está registrado en al menos una red social y el 75,8 % en tres o más, mientras que más de la mitad tiene varios perfiles en una misma plataforma y casi uno de cada tres mantiene un perfil público.
El estudio refleja también que una parte significativa de los adolescentes dedica un tiempo elevado a las redes sociales, con un 8,9 % que supera las cinco horas diarias entre semana, porcentaje que asciende al 19,9 % durante los fines de semana. Además, el uso comienza cada vez a edades más tempranas, ya que más del 78 % del alumnado de quinto y sexto de Primaria está registrado en alguna red social.
El responsable de Educación y Derechos Digitales de Unicef España, Nacho Guadix, explicó que el uso de las redes sociales en la adolescencia está estrechamente vinculado a la búsqueda de conexión social, la expresión de la identidad y la construcción de relaciones con iguales, aunque advirtió de los riesgos asociados a la privacidad, la autoimagen y la exposición a dinámicas de presión social o violencia. A su juicio, estos desafíos obligan a abordar el bienestar digital como una cuestión de salud pública para garantizar los derechos de la infancia en el entorno on-line.
De hecho, más de la mitad de los adolescentes reconoce que necesita desconectar para sentirse más equilibrado, por lo que UNICEF defiende la promoción de espacios y tiempos de desconexión como una herramienta clave para prevenir el uso problemático de la tecnología y proteger la salud física, el bienestar emocional y la calidad de las relaciones sociales.
(SERVIMEDIA)
13 Dic 2025
EDU/gja


